Muchos dirigentes se consideran el ombligo del mundo, no han podido entender, aun, la significación de la presencia del pueblo en las calles y de las mujeres en la historia.

EL PUEBLO GANA LA CALLE (SABE QUE ES EL PROTAGONISTA)

Muchos de los votantes de la propia Alianza opositora han reflexionado y se han asustado, por el riesgo que significa votar a quienes quieren barrer todas las conquistas; los avances; la inclusión y la recuperación de la Patria y la dignidad, de estos últimos doce años.

Por Carlos Valle
NAC&POP
05/11/2015

Muchos dirigentes, de todas las fuerzas políticas, se consideran el ombligo del mundo, los protagonistas de la historia.

Es mas, generalmente se trata de varones.

Varones que no han podido entender, aun, la significación de la presencia del pueblo en las calles y de las mujeres en la historia.

Lo realmente importante de hoy -de estos días-, es que tanto el pueblo, cuanto las mujeres y los jóvenes, en forma particular, han entendido que son los protagonistas y se hacen cargo.

Muchos de los votantes de la propia Alianza opositora han reflexionado y se han asustado, por el riesgo que significa votar a quienes quieren barrer todas las conquistas; los avances; la inclusión y la recuperación de la Patria y la dignidad, de estos últimos doce años.

Han entendido, también, que no se pueden perder paritarias y jubilaciones; movilidad y avance hacia el pleno empleo, registrado y con aportes; planes para estudiar; planes de viviendas; subsidios al consumo de gas, electricidad y demás servicios; porcentajes del presupuesto, para educación; para el pago de jubilaciones y pensiones; para micro emprendimientos ; cooperativas de trabajo; pequeñas y medianas empresas.

En síntesis, perder empleos; salarios; jubilaciones; planes de promoción, laborales, de estudio; acceso a servicios; calidad de vida; turismo y toda una serie de avances, en todos los campos y para la propia vida.

También asignaciones universales por hijo y los mil derechos conquistados.

Es como tener que elegir entre la vida y la muerte y no se trata de una fábula, por cierto, sino de la realidad, que está a la vista.

Nadie quiere, concientemente, volver a la larga noche de la desesperación, que se prolongó por cerca de quince años, hasta el 25 de mayo del 2003. Quienes tuvieron que sacar comida de la basura y quienes los vieron, en el país de los alimentos, no quieren retornar a un neoliberalismo miserable, como el que encarna Macri.

Sin pan y sin trabajo.

Sin jubilaciones, ni atisbo alguno, de salida.

Haciendo uso del trueque y la solidaridad pública, en el mejor de los casos.

Con represión; mucha represión.

De esa represión ausente, en estos años de libertad plena; derechos; democracia y distribución de la riqueza (mejorable, por cierto).

Nada es comparable a estos años y el pueblo lo sabe.

Por eso ha reaccionado.

No se puede perder la vida y las ganas inmensas de existir, en un minuto.

No se pueden aducir campañas de miedo, ya que los archivos no soportan el menos análisis.

Escuchar a Martínez de Hoz y a Cavallo, por ejemplo, es exactamente como escuchar a Melconian, Espert, Broda, Prat Gay y a todos los economistas de Macri.

Y es escuchar a Macri mismo.

Y a su compañera de fórmula, Gabriela Michetti, quien repite permanentemente, que no se pueden seguir pagando facturas tan ridículas, como las de los servicios públicos, tampoco las bajas tarifas del transporte (que ellos tampoco utilizan, jamás).

Endeudaron, sin necesidad alguna, a la Ciudad de Buenos Aires y quieren endeudar al país, para volver a la total dependencia. Porque cobran comisiones y porque no son argentinos, sino infames traidores a la Patria y nada les interesa.

El Pueblo tomó conciencia de todo ello, como muchos de los votantes equivocados, que reaccionan y todos ellos se han posesionado de las calles de todos los pueblos del país.

Han entendido que son protagonistas de la historia y que deben actuar en defensa propia.

Decíamos hace pocos días que debíamos votar a Daniel Scioli, sin ninguna duda, porque en ello iba el futuro de la Patria y nuestra propia vida.

También manifestamos por qué los jubilados deben votar a Scioli.

Y todo eso es muy lógico, ya que se trata de nuestra obligación, institucional y ciudadana.

Pero se replicó, desde entidades y personas.

Una de nuestras compañeras, de Caballito, de nombre Alicia, como miles mas, redactó una encuesta, poniendo al resto de cara a la realidad; hizo tantas fotocopias como pudo y se las repartió a vecinos.

Luego participó de una multitudinaria asamblea autoconvocada, de figuras conocidas, de diversas disciplinas, repartiendo ese
ilustrativo mensaje y pronunciando uno de los muchos y significativos discursos, en el Parque Centenario, de Buenos Aires.

Mientras ello ocurría, miles de grupos de chicos, jóvenes y gente grande, caminaba (camina), sin pedir permiso a nadie y en forma libre y espontánea, hablando con ciudadanos, vecinos y amigos.

El Pueblo se alzó en armas, como cuenta la historia y marca el derecho, porque la Patria está en peligro y con ello su propia vida.

Las armas de marras son la palabra y los escritos, a mano o como se pueda.

Son tiempos de informática, pero las cosas hay que hacerlas, como se pueda; sin dudas y con la urgencia que el caso aconseja.

Es una necesidad imperiosa y los tiempos se agotan.

Todos los argentinos-argentinos, no importa si nacieron o no en el país, pero viven, trabajan y sueñan, como argentinos, deben ponerse en movimiento, para asegurar la continuidad del modelo; de todo lo conquistado y de la propia vida.

Para seguir avanzando, incluyendo, existiendo y honrando esa propia existencia.

Por nuestros hijos; por los que vendrán y por nosotros mismos, que lo merecemos.

Con un Pueblo vibrante y Protagonista, dueño y defensor de su destino, que debe modelar en conciencia, para que la gloria y la victoria lo corone, consagremos la voluntad mayoritaria, junto a SCIOLI y a ZANNINI, con certeza.

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