Dos modelos opuestos y enfrentados absolutamente. No es lo mismo el neoliberalismo que la economía nacional y popular. No es lo mismo el 2001 que el 2015.

DOS SATELITES EN ORBITA Y NINGUN HELICOPTERO

Por Maximiliano Borches

El pueblo argentino se debate entre la inclusión y la exclusión.Una Argentina que camina a su reindustrialización con inclusión social, soberanía política e independencia económica, podrá ver concretadas todas esas aspiraciones de Massa con su voto al candidato del FpV, Daniel Scioli.

Por Maximiliano Borches
24.Con
NAC&POP
2/10/2015

A poco más de dos semanas de realizarse el balotaje entre los candidatos del Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli, y de la Alianza Cambiemos, Mauricio Macri, el sabor amargo que generó el resultado de la primera vuelta electoral en las filas oficialistas –a pesar de la victoria obtenida a nivel nacional-, se va disipando a medida que importantes sectores de la sociedad comienzan a tomar verdadera conciencia de lo que significaría, tanto para sus intereses personales como para el supremo interés de la Nación, un virtual gobierno de Mauricio Macri.

Macri; un fiel representante de las corporaciones, el ajuste y la represión, dejará en diciembre próximo una Ciudad Autónoma de Buenos Aires con un crecimiento del 700% en su deuda, un sistema educativo y de salud públicas en crisis, una Policía Metropolitana que se caracteriza por la práctica constante del “gatillo fácil”, presupuestos sub ejecutados que nunca se aplicaron para llevar a cabo políticas sociales, y una orientación en la puja distributiva que sólo beneficia a los emprendimientos inmobiliarios, en una ciudad donde 150 mil familias no tienen resuelto su situación habitacional.

En esta línea, el discurso pronunciado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el pasado jueves, sirvió para ordenar a la militancia del peronismo y sus aliados, potenciar la energía transformadora de la misma y encuadrarla en la necesaria unidad para lograr la victoria final, luego de los triunfos logrados en las PASO y el pasado 25 de octubre, en función del único candidato que el FpV tiene en esta etapa: Daniel Scioli.

Siempre que el campo popular se dividió, la derecha neoliberal y privatista avanzó y ocupó lugares de poder con el único objetivo de privilegiar las demandas de los explotadores, y la ejecución de políticas de desempleo masivo como arma de disciplinamiento social.

Como muestra de esto, sólo basta recordar que el ex presidente Néstor Kirchner asumió el gobierno en 2003, luego de la debacle causadas por las políticas neoliberales, con el 22% de votos y el 26% de desocupación en todo el país; índice que se redujo en la actualidad al 6,9%.

Por este motivo, aquellos sectores populares dieron su voto al –ahora- excandidato Sergio Massa, que cosechó más de 5 millones de sufragios.

Massa hizo campaña con la promesa de que iba a lograr el 82% móvil para las jubilaciones mínimas, fortalecer la lucha contra el narcotráfico, quitar o reducir las retenciones para la exportación de algunos productos, elevar el piso de impuestos a las ganancias a trabajadores que cobren por debajo de los $30 mil netos (que beneficiará a unos 577.400 trabajadores y jubilados), y dinamizar el acceso al dólar ahorro.

También ampliar cada vez más su compra.

Massa planteó seguir por la senda trazada durante la última década.

Una Argentina que camina a su reindustrialización con inclusión social, soberanía política e independencia económica, podrá ver concretadas todas esas aspiraciones de Massa con su voto al candidato del FpV, Daniel Scioli.

Scioli, rápido de reflejos, supo interpretar la voz de las urnas del pasado 25, y tomó con decisión y humildad estas propuestas para su campaña política camino a la Casa Rosada.

Scioli entiendo que más que nunca, “para un argentino, no hay nada mejor que otro argentino”.

MB/