Tratándose del "modo" tenemos el mejor candidato para ofrecer, Daniel Scioli, y cumplir una nueva etapa caracterizada por el dialogo y la apertura.

EL MODO Y EL MODELO

Por Ariel Magirena

La oposición se apresuró a mentir que preservaría las conquistas y logros de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner pese a haberlos combatido, votado en contra y conspirado para su fracaso.


NAC&POP

30/10/2015

Salvo la izquierda paleolítica, la oposición se apresuró a mentir que preservaría las conquistas y logros de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner pese a haberlos combatido, votado en contra y conspirado para su fracaso.

Eso significa nuestro triunfo en lo político.

Rendida ante esta realidad la oposición cambió el eje de disputa -que le hacía perder elecciones- y decidió dejar de cuestionar al «modelo» para cuestionar el «modo».

Se trata de un recurso electoral que alcanzó a repartir en varias listas poco mas del 60% de los votos como pedido de un «cambio».

Un escenario que no debería ponernos en conflicto si no nos dejaramos distraer por la manipulación mediática de los últimos días que intenta volver a poner al «modelo» como cuestión.

Si fuese el «modelo» el rechazado no tendríamos otra alternativa que aceptar la derrota y pasar a la resistencia militando por la reducción de los daños que se avecinarían.

Pero tratándose del «modo» no tenemos necesidad de renunciar a NADA en política.

Ya no necesitamos contarle a los electores lo que saben de sobra: quiénes son Macri y Massa , qué intereses representan y que no dudarán en traicionar sus promesas electorales en la hipótesis de un eventual gobierno del primero de ellos (con complicidad del segundo).

Tratándose del «modo» tenemos el mejor candidato para ofrecer y cumplir una nueva etapa caracterizada por el dialogo y la apertura.

No estamos, en estos días urgentes, en condiciones de refutar argumentos degradatorios, mitos instalados e infamias urdidos y reproducidos por los medios y la oposición porque sería responder a la agenda por ellos propuesta.

Pero, si, es momento de autocrítica y cambios para interpelar al pueblo que vota.

Sabemos que no existe el discurso perfecto capaz de persuadir a toda la sociedad, pero podemos entender que -como decía Einstein- “no se puede esperar resultados distintos haciendo lo mismo”.

El desafío, hoy, es retomar la iniciativa y reforzar la propuesta positiva y hacia futuro, que es el eje de la campaña de Daniel Scioli eclipsada por la interna.

Dar certezas de que no se trata simplemente de defender lo conseguido sino de garantizar futuro.

La oposición no es la dueña de sus votos, o no habría cambiado su discurso para conseguirlos, por lo que poco parece importar referirnos a esos candidatos si queremos recuperar el crédito que significa esos votos.

Hemos llegado al techo de lo que podíamos conseguir reivindicando “la década ganada”

Es momento de hacer conocer nuestra propuesta para la “década por ganar”.

Daniel Scioli Presidente: el cambio para adelante.

AM/