“¡Por la soberanía política, la independencia económica y la justicia social! ¡Hacia el socialismo, en la unidad latinoamericana!”.

VOLVERÉ A VOTAR A SCIOLI EL 22 DE NOVIEMBRE.

Norberto Alayon (Profesor UBA)

La semana pasada subí al facebook un párrafo donde manifestaba que no iba a votar a Macri y que votaría “con firme decisión, aún a riesgo de límites y defecciones, a Scioli-Zannini, en la búsqueda de preservar y profundizar un proyecto nacional y popular de crecimiento con inclusión”.

NAC&POP
26 octubre de 2015.

Y agregué como consigna

“¡POR LA SOBERANÍA POLÍTICA, LA INDEPENDENCIA ECONÓMICA Y LA JUSTICIA SOCIAL!
¡HACIA EL SOCIALISMO, EN LA UNIDAD LATINOAMERICANA!”.

Probablemente, por lo breve del texto, no haya sido lo suficientemente claro en mis expresiones.

De ahí que algunos compañeros me escribieron con dudas acerca de mi invocación al socialismo.

Intercambiamos con ellos algunos correos y coincidimos en lo esencial a partir de las aclaraciones del caso.

Levanté, asumiéndolas también como mías, las tres históricas banderas inconclusas del peronismo y las completé con mi tradición de militante de la izquierda nacional.

De ahí mi mención, como consigna: “¡Hacia el socialismo, en la unidad latinoamericana!”

No se trataba, desde luego, de creer que sciolismo es sinónimo de socialismo o bien que se pueda transitar hacia el socialismo, como si nada, desde el sciolismo.

El socialismo, en los 70 del siglo pasado, parecía más cercano; ahora, en el 2015, sigue siendo una muy buena causa, pero lamentablemente mucho más remota.

Ahora bien: hecha esta aclaración, veamos de puntualizar lo siguiente.

Votar en nuestro país a un candidato del campo nacional, en este caso Scioli-Zannini, es más de “izquierda”, que votar a los “socialistas” tradicionales, a los “progresistas” modernos, a los “principistas” abstractos o a los ultra izquierdistas (en este caso sin comillas).

No votar a los candidatos del campo nacional, nos aleja de la soberanía política, nos aleja de la independencia económica y nos aleja de la justicia social.

Y, por supuesto, nos aleja también de entroncar estas vitales banderas con la perspectiva del socialismo a construir.

Por último, me permito comentar que hoy mismo (26 de octubre) mandé una columna de opinión a un diario de Capital Federal, reafirmando mi posición, la cual lógicamente podrá concitar coincidencias con algunos y discrepancias con otros.

No sé si saldrá publicada, ni tampoco cuándo, pero lleva como título original
“A TRIUNFAR CON SCIOLI”
y en el cierre afirmo “con absoluta convicción:

¡PARA COMBATIR AL NEOLIBERALISMO, EN ESTE CONCRETO MOMENTO HISTÓRICO DE ARGENTINA, PRIMERO HAY QUE TRIUNFAR CON SCIOLI EL 22 DE NOVIEMBRE!

Después, veremos”.

De modo que, para no regresar a los trágicos años de los 90, para intentar mantener y profundizar lo avanzado en estos últimos años, hay que evitar que gane Mauricio Macri y que se transforme en el presidente de los argentinos.

NA/
• Profesor de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA)