"Si vamos a recular cada vez que nos resultan adversos tanto los resultados electorales, como otras cuestiones, estamos jodidos compañeros!" (Evita)

AHORA QUE EN LA PATRIA ASOMABA LA INDEPENDENCIA

Daniel Scioli ha asumido esta tarea y es nuestra responsabilidad y obligación como peronistas sostener ese objetivo hasta el último momento, sin bajar los brazos y con el amor y la alegría que Arturo Jauretche nos inculcó.
Compañero Anónimo
27/10/2015

EL 17 de octubre se cumplieron 70 años de la irrupción del hecho maldito de la oligarquía argentina:

EL PERONISMO.

Después de 1955, soportamos las más variadas formas de buscar la destrucción de la experiencia popular más rica de nuestra historia.

Durante esos años hemos atravesado fusilamientos, cárcel de compañeros, resistencia y desafíos electorales conducidos a buscar la desaparición del General Perón como líder.

Luchábamos para conquistar el derecho del movimiento peronista a ser parte de la lucha política democrática.

Ganamos elecciones en 1973 en dos oportunidades.

Enfrentamos la persecución de la dictadura civico-militar que se instaló en 1976 al costo de la desaparición de compañeros hasta el advenimiento de la democracia.

El 25 de mayo de 2003, treinta años después de la recuperación de la democracia y con el peronismo reconocido, Néstor Kirchner asumió el compromiso de recuperar nuestra patria después de la debacle del 2001.

Él decía entonces: «somos peronistas, nos dicen kirchneristas para bajarnos el precio».

No dejó sus convicciones en la puerta de Casa de Gobierno, dio su vida por eso.

Nosotros somos peronistas y estamos acostumbrados a remar en contra.

El resultado de estas elecciones ha sido un traspié a la consolidación de ese proceso que ha recuperado las banderas más sentidas del movimiento peronista: La Patria Justa, Libre y Soberana, que desde 1955 la oligarquía y los poderes económicos hegemónicos construidos a partir de 1976 han tratado de borrar de la memoria de nuestro pueblo.

La mayor audacia fue el intento del modelo neoliberal de la convertibilidad de la mano de traidores funcionales a ese propósito, durante los años noventa.

El peronismo es y ha sido siempre amplio, dando espacio a quienes se suman a la lucha por una patria libre e independiente.

Lo aprendimos del General Perón; y Néstor Kirchner recordó que el camino del diálogo y las alianzas políticas es el único posible para construir el proyecto de una patria para todos.

En estos 12 años se han recuperado las bases para poder profundizar un proyecto de país independiente.

Salimos del infierno y estamos en el purgatorio; así logró Néstor, de una manera muy peronista, sintetizar objetivos políticos que en estos años hemos ido alcanzando.

Recuperamos la memoria histórica y le dimos coherencia al proceso político.

Sin embargo, como en todo proceso, hemos tenido avances y retrocesos.

No es la primera elección que no nos es tan favorable, ya nos pasó en 2009 y en 2013.

Hoy tenemos el desafío de darle el mensaje a nuestro pueblo, al pueblo trabajador, que ellos han sido protagonistas del proceso de transformación más importante de los últimos 40 años en todo el territorio de nuestra Argentina, que este proceso apenas comienza.

Que este camino tiene mucho por andarse aún, y que interrumpirlo, nos deja sin destino posible.

Sepamos dar el mensaje de que la Patria que nos cobija apenas empieza a asomarse a su independencia que es la forma de alcanzar nuestros sueños, que tantas veces han tratado de arrebatarnos.

Daniel Scioli ha asumido esta tarea y es nuestra responsabilidad y obligación como peronistas sostener ese objetivo hasta el último momento, sin bajar los brazos y con el amor y la alegría que Arturo Jauretche nos inculcó.

Recordemos lo que Evita decía ante cada dificultad: «si vamos a recular cada vez que nos resultan adversos tanto los resultados electorales, como otras cuestiones, estamos jodidos compañeros!»