Estas próximas tres semanas, hasta las elecciones del 22 de noviembre, serán decisivas para que nuestro pueblo decida su futuro

EL BALOTAJE NOS ENCONTRARÁ UNIDOS O DOMINADOS

Por Maximiliano Borches

“Ningún Peronista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un Peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.”

NAC&POP

26/10/2015

A todas luces, el resultado de las elecciones generales del último domingo 25, sumado a victoria de la Alianza Cambiemos en la provincia de Buenos Aires, sorprendió inesperadamente a propios y ajenos.

Con menos votos que los obtenidos en las PASO, el candidato del Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli, se consagró ganador en primera vuelta, aunque por escaso margen de diferencia con su contrincante de la Alianza Cambiemos, Mauricio Macri.

De esta manera, el pueblo argentino expresó una disconformidad que no era vista ni atendida por el Gobierno nacional, a pesar de las conquistas sociales, políticas y económicas, y fue la voluntad popular la que se hizo oír en cada una de las urnas del país.

Ahora, es momento de reagrupar fuerzas al interior del peronismo, ya que el mismo actuó dividido en las elecciones del pasado domingo, y hasta jugó de manera traidora en varios municipios bonaerenses, al no brindar el respaldo que Aníbal Fernández precisó para ganar en la principal provincia argentina.

Tampoco debe volver a repetirse hechos como el sucedido anoche, donde en la práctica hubo dos “búnker” de campaña; el principal en el Luna Park, junto al candidato a presidente del FpV, respaldado por importantes sectores de la militancia peronista y sindical; y un segundo, en el hotel Intercontinental, donde el ex candidato a gobernador por este espacio político esperaba resultados escudado por militantes de la agrupación La Cámpora, que al sentir que perdieron el eje de sus intentos de construcción, ven como se aproxima el otoño de sus esperanzas políticas, si no se replantean con urgencia que espacio van a ocupar en esta nueva etapa política del país, donde lo que prima es la unidad del movimiento y de los sectores populares en su conjunto.

Hechos como éstos no debe suceder más, ya que siempre que el espacio nacional y popular se dividió, perdió espacios de poder, y en consecuencia, avanzaron los intereses de las corporaciones concentradas del poder económico transnacional, que no representa los intereses soberanos de la patria.

Estos sectores que integran el universo del FpV, sólo priman sus intereses mezquinos y han perdido uno de los pilares de la filosofía justicialista: la humildad.

A la vez que, ciegos de exitismo y triunfalismo, en sus praxis por momentos parecen resignificar al dirigente gremial Augusto Timoteo Vandor -versión siglo XXI-, olvidándose la séptima de las “Veinte verdades peronistas”, que dice: “Ningún Peronista debe sentirse más de lo que es, ni menos de lo que debe ser. Cuando un Peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.”

Estas próximas tres semanas, hasta las elecciones del 22 de noviembre, serán decisivas para que nuestro pueblo decida su futuro y que Estado quiere: uno donde prime la lógica del Mercado, con su darwinismo social y económico resultante, como aspira a concretar la Alianza Cambiemos; u otro, el actual, donde se continúe por la senda los derechos adquiridos de éstos últimos años, y se presente activo y al servicio de las necesidades populares, para convertirlas en derecho.

En este sentido, durante la conferencia de prensa brindada este mediodía por el candidato a presidente ganador de la primera vuelta, Daniel Scioli, le propuso a su contrincante, Mauricio Macri, un debate de cara a la sociedad para que cada uno de éstos representantes de dos modelo de Argentina completamente antagónica, dejen en claro cuáles son sus ejes de gobierno, a la vez que remarcó su compromiso por una Estado presente y una argentina con inclusión social y desarrollo productivo