Condenó a los gobiernos de Cristina, Correa, Maduro y Castro.

LA SIP ES LA CIA

Por Emilio Marín*

Presidente: El «pelau» Ricardo Trotti. En Charleston, Carolina del Sur, la 71° Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, como en las ediciones anteriores, se dedicó a cuestionar a los gobiernos progresistas y antiimperialistas de la región.


LA 71° ASAMBLEA DE LA SIP MINTIÓ COMO EN LAS SETENTA ANTERIORES

Por Emilio Marín*

Ocurrió en Charleston, Carolina del Sur, la 71° Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Como en las ediciones anteriores, la entidad se dedicó a cuestionar a los gobiernos progresistas y antiimperialistas de la región.

Esta vez la cita en Carolina del Sur no tuvo tanto brillo turístico, un costado fundamental de los eventos de la SIP.

Fue planificado para entre el 2 y el 6 de octubre en Charleston, en un hotel 5 estrellas como se acostumbra, con un programa turístico para los editores y sus damas de compañía, pero el clima les jugó una mala pasada.

En los días previos pasó a pocos kilómetros de esa ciudad, en la costa este norteamericana, el huracán Joaquín y generó una emergencia climática, con fuertes lluvias, vientos y amenazas de inundaciones.

Los 300 representantes de los medios que sintonizan la onda del Departamento de Estado norteamericano tuvieron que quedarse adentro del Hotel Francis Marion, con el circuito comercial cerrado. Mala suerte.

En la próxima asamblea de medio año podrán recuperarse. El director ejecutivo Ricardo Trotti, con asiento en Miami, tendrá que consultar mejor con los especialistas en clima y proponer una sede y fecha mejor.

Para tener una idea del contenido político del evento, se puede decir que el primer premio fue entregado a un equipo de Clarín encabezado por Daniel Santoro, por una investigación sobre la “Ruta del dinero K”.

Clarinete informó que “el diploma del premio y dos mil dólares fueron recibidos por Santoro en nombre del equipo que hizo esa investigación en el 2014 y que complementó la realizada por Periodismo para Todos de Jorge Lanata para canal 13 un año antes”.

Se refiere a la supuesta fuga de 55 millones de euros de empresas atribuidas a Lázaro Báez, donde se quiere involucrar al matrimonio Kirchner en los delitos de corrupción y lavado de dinero.

Según el jurado de la SIP, hubo en la investigación “magnífico manejo de documentación pública y bases de datos. Argumentación rigurosa y contundente, acompañada de material fotográfico e infografías”.

Es el mismo Santoro que en ese diario refritó bolazos de la revista brasileña Veja para imputar, sin ninguna prueba, a Máximo Kirchner y la actual embajadora ante la OEA, Nilda Garré, de tener cuentas millonarias en dólares en el exterior. Era todo basura.

Mucha corpo

En Charleston estaban varios directivos de medios concentrados, como el Gerente de Comunicaciones Externas de Clarín, Martín Echevers, el director de La Voz del Interior, Carlos Jornet, que a su vez preside la Comisión de Libertad de Prensa de Adepa, y Fernán Saguier de “La Nación”.

Además de ellos estuvo el citado Trotti, cordobés de origen pero “nacionalizado” en Miami donde reside desde los ’90, columnista de La Voz del Interior, Miami Herald, El Comercio de Perú y afines.

Echevers y Saguier son titulares de algunas de comisiones de la SIP, Marcela Noble Herrera está en la de Premios, a nombre del Cronista, y Bartolomé Mitre es el secretario del Comité Ejecutivo.

Con semejante influencia política se entiende que el escrito de cuatro páginas relativo a Argentina, coordinado por Gustavo Dessein (La Gaceta de Tucumán) y presentado en Charleston por Yornet, de Adepa y La Voz del Interior, sentenciara que los doce años de gobiernos kirchneristas fueron lo peor para la libertad de prensa.

Textualmente el documento afirmó que en ese lapso “los medios de comunicación han vivido su período más adverso desde el regreso de la democracia”.

Esa tesis expresa la sintonía fina de los propietarios de los grandes medios de comunicación, especialmente de Clarín, con los partidos opositores, los popes del establishment y de la justicia corporativa.

Y, se limitó a repetir los conceptos del documento de Adepa del mes anterior. Así lo recordó Yornet, que suplió al ausente Dessein en la lectura del falaz informe.

Al contrario, con todos sus límites, que tienen que ver con la continuidad del sistema capitalista dependiente y las desigualdades sociales que eso determina, estos años fueron de creciente pluralismo, diversificación de medios, cuestionamientos de la “verdad absoluta” que antes detentaban ciertos monopolios.

Esa mayor libertad tuvo que ver con un crecimiento de la conciencia crítica de parte -no toda- de la sociedad y las luchas por la aprobación primero y la aplicación luego de la ley de servicios de comunicación audiovisuales, basada en los 21 puntos de la Coalición para una radiodifusión democrática, de agosto de 2004.

Lamentablemente esa ley, aprobada en octubre de 2009, aún no ha podido ser aplicada a fondo y el grupo de Héctor Magnetto detenta sus 237 licencias, gracias a los favores de la justicia corporativa y sus medidas cautelares.

Pero han quedado a la defensiva política y cultural, y utilizan la SIP para descalificar estos doce años fructíferos en libertad de prensa.

Palos para Argentina

El informe de Yornet pegó sobre los flancos del gobierno argentino. El relator de libertad de expresión de la OEA, el uruguayo Edison Lanza, también cuestionó aspectos de esa política de medios, mostrándose partidario de que el nuevo gobierno a partir de diciembre próximo revise la ley de medios. Aunque la reconoció como válida en general dijo que tiene aspectos muy negativos, como la falta de autonomía y presunta partidización del órgano de control, AFSCA.

En ese punto fue funcional a Clarín pues éste cuestiona a la dependencia de Martín Sabbatella, luego que declarara inválido su plan para adecuación voluntaria y subdivisión del monopolio en seis partes íntimamente vinculadas.

El funcionario de la OEA compartió las críticas a otros gobiernos de la región, pero en reconocimiento a quienes aceptaron las cautelares de Clarín, dijo que “la diferencia de Argentina con Ecuador y Venezuela es que la justicia sigue actuando como garantía de segundo nivel”.

La Asamblea votó, como en otras ediciones, dos documentos adversos al gobierno argentino, cuyo trasfondo -no mencionado explícitamente en la ocasión- es la vigencia de la mencionada y democrática ley de medios.

Una primera resolución cuestiona la falta de libertades, los aprietes contra periodistas “independientes”, las cuarenta cadenas nacionales que CFK llevaba realizadas, la represión a cronistas y fotógrafos en Tucumán, etc.

En este marco se deslizó una acusación muy grave e infundada, de que -como si esta país fuera México o Colombia- el narcotráfico estaría detrás de esas penurias de la prensa. Según el cable de la Agencia DyN, del grupo Clarín, “entre los considerandos (de la condena al gobierno argentino), la SIP incluyó la violencia contra el periodismo derivada del narcotráfico”.

La segunda declaración deplora la distribución desproporcionada de la pauta oficial y el apoyo estatal a medios adictos y programas como Fútbol para Todos donde el gobierno es el único anunciante.

Se solicitó que el gobierno venidero atienda a estos dos tipos de reclamos de la entidad con asiento en Miami y presidida por Gustavo Mohme, del diario La República, de Lima.

Si ese futuro presidente fuera Daniel Scioli, de histórica buena relación con Clarín, es muy posible que la relación con la SIP vaya a distenderse.

Virulento Vargas Llosa

En Charleston hubo conferencistas que expresaron deseos muy neoliberales en referencia a Argentina y Venezuela, donde se votará el 6 de diciembre en legislativas muy importantes. Mario Vargas Llosa tuvo un conversatorio de una hora y media con Andrés Oppenheimer, otro argento nacionalizado miamense.

El peruano dijo que si fuera argentino votaría por Mauricio Macri, “el único que representa una alternativa real, clara y contundente a lo que ha sido la tragedia de la Argentina, el peronismo”.

De Venezuela dijo que Maduro prepara un mega fraude. “Estoy admirado con la oposición venezolana.

Es de un coraje extraordinario. Sus líderes están presos, les fraguan procesos, los meten en la cárcel, los matan si es necesario.

Y allí están, peleando con gran valentía y sin recibir el apoyo que merecerían de la opinión pública internacional [aplausos]. Hay que rendirles un homenaje”, agitó, ocultando los 43 muertos que provocó esa oposición con sus guarimbas de 2014.

Los puntos de vista del peruano macrista son los que fluyen a través de documentos de la SIP.

De allí los ataques en Charleston a los gobiernos de Argentina, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Cuba, a pesar que los periodistas asesinados en la primera mitad del año fueron tres en México, dos en Honduras, dos en Guatemala, dos en Colombia, dos en Brasil y uno en Paraguay.

Como la SIP no puede con su genio, incluso cuando sus patrones estadounidenses levantan el pie del acelerador contra Cuba, aquélla sigue con sus diatribas.

La resolución del 6 de octubre sostuvo: “en Cuba, pese al restablecimiento de relaciones entre los gobiernos de ese país y EE UU, hay pocos avances en las libertades de expresión, asociación y prensa, y siguen encarcelados dos periodistas.

Persiste la censura sobre sitios digitales críticos, se revisa el correo electrónico, se suspende la telefonía móvil y se agrede de manera física y verbal a activistas y periodistas independientes, entre otros esquemas represivos”.

Del bloqueo yanqui, ni una palabra.

De la visita del Papa, tampoco.

Lo dicho al inicio. En su 71° Asamblea la SIP mintió como en las setenta anteriores.

Fuente: La Arena

Gentileza de Sergio Ortiz
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