Fraude en el sentido técnico de alterar un resultado, es imposible.

“NUESTRO SISTEMA ELECTORAL ES INVULNERABLE, ES IMPOSIBLE ALTERAR LOS RESULTADOS «

Por Gabriel Morini

Hace más de dos décadas que Jorge Di Lello es el fiscal nacional con competencia electoral, cargo que además tiene ante la Cámara Nacional Electoral, la máxima autoridad legal de supervisión de los comicios.

InfoNEWS
24 de Octubre 2015

El funcionario judicial desmoronó los mitos construidos por la oposición acerca de una manipulación masiva de votos que lleve a cometer fraude en la elección del domingo.

La fiscalía federal N°1 ubicada en el extremo de una de las alas del quinto piso de los tribunales de Comodoro Py 2002 calienta motores para lo que el domingo será una extenuante jornada de trabajo.

Como cada vez que hay elecciones.

Hace más de dos décadas que Jorge Di Lello es el fiscal nacional con competencia electoral, cargo que además tiene ante la Cámara Nacional Electoral, la máxima autoridad legal de supervisión de los comicios.

«Fraude en el sentido de alterar un resultado, con nuestro sistema es imposible», sentencia ante el debate que un sector de la oposición instaló con miras a la elección presidencial.

Sin eufemismos, analizó la diferencia entre las denuncias mediáticas y su correlato judicial tras 20 años de carrera: «Cuando comienza el recuento de votos, la palabra fraude desaparece», grafica en diálogo con Tiempo Argentino para demarcar que pese a los cuestionamientos, el actual sistema electoral es «invulnerable».

–¿Cuáles fueron las nuevas medidas que se implementaron para estos comicios?

–Son como 30.

Entre las más importantes está la instalación de sistemas GPS en los camiones que trasladan las urnas; la reunión con los apoderados de los partidos políticos para controlar las mesas; el cuarto oscuro con boletas de remplazo; y todas aquellas medidas tendientes a tener certidumbre sobre el resultado y sobre el contralor de la emisión del voto.

Además, se implementa la posibilidad de realizar denuncias online y rápidas sobre cualquier irregularidad que sea vista o detectada en esa jornada.

–¿Es posible que se cometa fraude?

–Fraude en el sentido técnico de alterar un resultado, es imposible.

Desde 1983 hasta ahora se ha utilizado el mismo sistema –con algunas modificaciones– y hubo planteos, pero que nunca se canalizaron al ámbito de desarrollo judicial.

Las únicas dos causas que existen en la justicia son por problemas que hubo y las inicié yo.

Si puede haber algunas de las irregularidades previstas, no me cabe la menor duda que puede haber.

Pero del mismo modo que la ley prevé que no haya robos y los hay, u homicidios y los hay.

La tasa de seguridad del sistema en materia electoral es mucho más alta que en cualquier otra materia.

–¿Por qué tipo de irregularidades sí hubo denuncias?

–Una vinculada a la no concurrencia, injustificada, de autoridades de mesa que fueron alrededor de mil.

La doctora (María Servini de Cubría) me las fue delegando y al cabo de ello se estableció si hubo errores que pulir en las notificaciones del correo, se verificó la justificación real de la gente que no había ido, con una buena cantidad de personas que pudieron demostrarlo, y terminó en 200 probation a gente que no había cumplido.

Hasta hubo un juicio oral.

La otra judicialización a mi cargo fue la ocurrida con la denuncia pública de Felipe Solá en las PASO, remitida a la justicia bonaerense. Si tenemos que hablar de judicialización, la auténtica la hizo la fiscalía electoral.

–¿Qué operativo se desplegará el 25 de octubre?

–El operativo que se ha montado incluye a todas las fiscalías electorales de la Argentina.

Primero, se estableció una guardia de 8 a 18 en todas las cabezas distritales del país.

En 2013 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires trabajamos en común con la fiscalía general a cargo de Martín Ocampo. Afianzado el sistema, cuando fue la elección concreta, recibimos sólo cuatro denuncias.

Hemos firmado el convenio y vamos a hacer todo el trabajo en equipo sobre la base de entender que la seguridad jurídica que tiene la transparencia es la columna vertebral de la democracia.

Además se ha diseñado la página web <https://denunciaselectorales.mpf.gov.ar> para que la gente realice sus denuncias más allá de la vía telefónica, y hemos coordinado para que las fiscalías federales hagan lo mismo: acuerdos con justicias electorales provinciales para trabajar en común con el soporte al desarrollo de los comicios.

–¿Qué se va a poder denunciar a través de la página web?

–Aun anónimamente cualquier hecho del que hubieran sido testigos en cualquier lugar de país.

La idea es poder trabajar incluso desde la prevención.

Por ejemplo, si se denuncia que en tal mesa están sacando cosas, se podría contactar a las fuerzas federales de seguridad para evitar que algo suceda.

Y otras denuncias que se irán solucionando con el paso del tiempo.

Si en determinado lugar han sacado boletas o aparecen destruidas, se puede investigar rápidamente para que no se repita.

–¿Es delito robar boletas?

–Es delito.

Todo lo que altere la expresión de la voluntad popular es delito o falta electoral.

Lo que tienda a violentar el resultado o impedir el voto es delito.

Que la autoridad de mesa no se presente, también.

Violar la intimidad del votante y lo que tienda a opacar la expresión secreta universal y obligatoria del ciudadano está sancionado por el código electoral, la ley de partidos políticos y por la ley de financiamiento.

–¿La Justicia Electoral puede garantizar transparencia de los comicios?

–El desarrollo integral del proceso será una demostración fehaciente de la transparencia.

En realidad, el sistema es invulnerable.

Un poco antiguo, pero tiene el valor de lo analógico, porque no hay posibilidad de manejo virtual.

Calcule que si fue hackeado el Pentágono cómo no una cosa así.

El sistema nuestro tiene la ventaja de que tiene el papelito (N.deR.: por las boletas en las urnas).

Parece antiguo y no es simpático, pero es tangible.

Quizás sea propicio estar tranquilos y sentarse en un año no electoral con políticos, magistrados e investigadores o académicos para ver cuál sería el mejor sistema.

Pero teniendo en la mira perfeccionar lo que ya está, y no pensando en mi motivación para hacer un análisis en base a un interés particular de alguna de las partes.

–Desde muchos sectores se planteó la necesidad de cambiar el sistema de raíz.

–No es posible.

No lo es ahora ni lo era antes.

Cambiar el sistema de votación no es posible pero si se fija bien, con el actual sistema, cuando comienza el recuento de votos, la palabra fraude desaparece.

–¿El sistema de cuidado de la urnas es vulnerable?

–Con el GPS ya no.

Sostener que –masivamente– los del correo pertenecen a la agrupación política «X», y se dedican a cambiar las urnas me parece de ciencia ficción.

Y grave, porque es sostener que pueden ser criminales.

Podrían ser parte de un grupo político pero eso no los convierte en delincuentes.

Y la segunda cuestión es que no es tan sencillo.

Es muy difícil hacerlo y que no «salte».

Implica fajas truchas, boletas truchas, que las firmas se correspondan con autoridades de mesa.

Es raro.

Hacer cambios masivamente es imposible.

El chequeo y el recuento es otro fenómeno.

Nunca hubo problemas sobre el recuento definitivo.

–Pero después de la experiencia en Tucumán, se tendió un manto de sospecha…

–No voy a opinar de Tucumán porque se aplicó otro sistema.

Recuerdo que la base del razonamiento de la Cámara en lo Contencioso me pareció peligrosa porque dijo: hemos comprobado una serie de irregularidades, y como esto puedo hacerse, se sospecha de todo el sistema.

Esto es un razonamiento como que diga: «ha habido 100 muertes en el Conurbano, como se encontró un responsable de una, suponemos que todas les corresponden.

Son resultados deductivos peligrosos.

–¿Qué opina de la decisión de la Cámara Nacional Electoral de no acceder a su pedido de recuento voto por voto en el escrutinio definitivo?

–Lo que dijo la Cámara jurídicamente no está mal pero se cierne a un criterio que no satisface la inquietud de la sociedad.

La intención de la fiscalía fue, frente a las campañas, los vaticinios y las denuncias anticipadas, eliminar la posibilidad de que se cuestione la credibilidad del sistema y que se preserve el interés general de que las elecciones sean absolutamente transparentes.

–Pero también se ha agitado la posibilidad de un fraude que afecte el 2% de votos. ¿Es posible?

–Es imposible y menos a priori. Es un acto irresponsable plantear eso.

Denuncias mediáticas ha habido mil, y no voy a sancionar a la persona (N.de R.: Elisa Carrió) que hace esa denuncia pero, ¿cuántas ha hecho y cuáles pudo comprobar?

¿Cuántas se ocupó de seguir?

En el sistema penal argentino hay que tener prudencia.

En mi opinión, las denuncias con un claro perfil mediático o con el solo objetivo de causar un daño no puede ser que no tengan un costo.

–¿Hubo denuncias post PASO?

–Hemos recibido una denuncia de representantes del PRO sobre acontecimientos de irregularidades con autoridades de mesa.

La fiscalía hizo pedidos de informes porque la presentaron hace no más de 15 días (N.de R.: las primarias fueron el 9 de agosto pasado). La derivaremos a las distintas jurisdicciones cuando tengamos probada la existencia del hecho.

–¿Es relevante el recuento provisorio?

–No es determinante.

Es importante para establecer criterios del ganador y demás.

Y es bueno saberlo rápidamente.

En todo el país se ordenó que se haga un recuento separado con las autoridades de mesa.

Además se remplazó a los tradicionales telegramas por papel autocopiante para la impresión y confección de actas de escrutinio.

Son medidas que cualitativamente dan certidumbre de los resultados.

-¿Cree que todos los partidos políticos que participen avalarán la transparencia del resultado?

-Hay un intento desesperado por instalar que va a haber fraude.

La Cámara concedió todo lo que pidieron los apoderados.

Hay un fenómeno psicoanalítico que es tender a justificar las cosas que salen como la mona, echándole la culpa al otro.

Es una forma de morigerar nuestras propias culpas.

MEDIDAS PARA REFORZAR LA SEGURIDAD Y TRANSPARENCIA DE LA ELECCIÓN

Boletas: se pidió a los partidos políticos que incrementen la cantidad de boletas entregadas por cada mesa de votación, se encomendó a las secretarías electorales que publiquen en Internet la cantidad de «mazos de boletas» entregados por cada partido y se instruyó a las autoridades de mesa que inspeccionen el cuarto oscuro cada 10 votantes.

Cuarto oscuro complementario: En la medida de las posibilidades de infraestructura de cada establecimiento de votación, se implementará un cuarto oscuro de contingencia, que deberá permanecer bajo llave, en el que se colocarán ejemplares de boletas de todos los partidos y que se utilizará en el caso de que un elector informe que faltan boletas.

Prevención y seguridad: Dar amplia difusión al operativo del ministerio público fiscal para la prevención de ilícitos como clientelismo, robo de boletas, retención de documentación electoral. Las fiscalías electorales funcionarán de 8 a 18 en forma personal y telefónica para recibir consultas y denuncias. Se implementará un seguimiento georreferenciado en tiempo real del repliegue de urnas y documentación electoral.

Escrutinio Provisorio: Se estableció que los fiscales partidarios tengan acceso a los equipos necesarios para poder seguir en tiempo real todo el proceso, y que puedan estar presentes en los centros de recepción, digitalización y transmisión de los telegramas de escrutinio.

La DINE utilizará papel autocopiante para impresión y confección del acta de escrutinio, que se emitirá por triplicado, en remplazo del telegrama.

Autoridades de mesa: Se pidió anticipar la designación de las autoridades, se publicaron en Internet las nóminas de los ciudadanos convocados, y se puso énfasis en la necesidad de capacitación previa de las autoridades.