El problema estaría resuelto si se llevara a la práctica una economía sustentable, que reestructure la relación entre el hombre y el medioambiente.

LA TEORÍA DEL DOBLE EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Por Sol Baraldini

Respecto al problema de la vivienda, una diputada opositora al Partido de la globología, la legisladora Selva Delacalle, ha presentado una propuesta loable. Se trata de una cuestión de tiempo y de organización.

CarnedeCultura
NAC&POP
27/09/2014

Visto y considerando que la «Teoría del doble» circula actualmente en todos los medios de comunicación, en tanto que se presume que podría cambiar el paradigma de la sociedad, Buenos Aires duplica sus características menos virtuosas.

Los bares tienen dos mozos por mesa porque los comensales redoblan los pedidos, casi siempre se quejan de que no les llevan la carta.

Los viejos hablan solos por la calle, los niños pelean con sus gemelos y las parejas se celan entre sí mismas.

Los psicólogos atienden a lo loco, y las farmacias cuadriplican las ventas de psicofármacos.

Los colectivos ya no caben en las avenidas y las veredas aglutinan masas de gente que se mueven como hormigas.

Laboriosas caminan intentando no chocarse con las bicicletas que también se han duplicado.

Si bien el jefe porteño brilla por su ausencia, en las revistas se lo puede encontrar en varias playas a la vez, mientras Buenos Aires se inunda en la tormentas que se repiten.

Pero el compromiso fue tal que envió botas de goma para sus militantes progresistas y globos amarillos para matizar los grises urbanos.

“Los porteños habitan un hormiguero gigante lleno de dobles”, titula en primera plana un diario sensacionalista durante dos días seguidos.

Su director, Mauro Viale, alega en la contratapa que su doble- impostor- cobró por este título.

Conforme a ello, decidió reeditarlo para poder cobrar la tapa él también.

Respecto al problema de la vivienda, una diputada opositora al Partido de la globología, la legisladora Selva Delacalle, ha presentado una propuesta loable.

Se trata de una cuestión de tiempo y de organización.

Sugiere que con una mayor redistribución del espacio y de los recursos todo volvería a la normalidad y los dobles desparecerían de nuestra vista.

Es decir, volverían a su inframundo.

El problema estaría resuelto si se llevara a la práctica una economía sustentable, que reestructure la relación entre el hombre y el medioambiente.

Quien escribe invita – al lector- a hacerse eco del proyecto de Selva, ya que plantea una solución posible para este caos.

La moción ha sido publicada en este mismo medio o, en su defecto, en su símil.

Asimismo, nuevos expertos en la problemática que nos concierne acaban de promulgar, recientemente, otra solución alternativa para que nuestros dobles vuelvan a su dimensión temporal correspondiente:

«Buenos Aires dejaría de ser el ombligo del país. La Capital Federal se trasladaría a una provincia en la cual sea valorado el hábito de dormir la siesta, por ejemplo, Santiago del Estero».

Esto es sólo un adelanto de lo que se podría interpretar, en términos superfluos, de esta información cruda.

O, tal vez, más cocida en su versión análoga, ya que posiblemente «mi otro yo» tenga mayor precisión al respecto.

Con esta teoría que nos afecta, los dejo reflexionando a Ustedes, hormigas del asfalto y de su sombra.

SB/