EL COMPROMISO QUE FALTA

Por Enrique Masllorens*

Cientos de jóvenes talentosos experimentando en sus provincias sin necesidad de recalar en las cuatro o cinco productoras porteñas y técnicos, actores y músicos de todo el país exigen que lo conseguido, permanezca y se profundice como política de Estado.

INFOnews

20/10/2015

Acostumbrados –o colonizados– por esa visión y realidad centralista en esta Argentina que brega incansablemente desde hace 200 años por el sueño del federalismo, nos cuesta entrever y valorar los logros del país profundo.

El arquetipo aporteñado –porque no es exclusivo de los habitantes de la ciudad puerto- está debidamente adiestrado para menguar lo que sucede y se produce allende la Avenida General Paz.

Relegados a misiones y funciones subsidiarias, los medios públicos de gestión estatal estuvieron invisibilizados durante décadas en la Argentina.

Los canales provinciales y universitarios eran meras repetidoras de los canales comerciales de Buenos Aires.

Las historias, tradiciones, costumbres y culturas de sus comunidades de pertenencia -o sea su identidad regional y su imaginario- sepultadas por una concentración cuasi autoritaria, por una hegemonía de imágenes, decires y aspiraciones de una minoría que funge como corporación.

Como miembros del Consejo Federal de la Televisión Pública (CFTVP) somos testigos y protagonistas de este sexenio ganado para los ciudadanos de nuestras regiones y comunidades. En 2007 éramos 14 canales públicos y llegamos a 2015 con 25 canales y señales estatales y federales, obligados por ley a emitir producción propia.

Y desde la promulgación de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual en octubre de 2009 se produjo un cambio de una profundidad y significado palpable y transformador.

Y los canales, con sus singularidades y realidades nos unimos en la diferencia y en la diversidad, tanto en lo material como en lo político.

Para este crecimiento cualitativo y cuantitativo fue necesario el compromiso y decidido apoyo de un Estado presente que a través de ministerios y organismos varios se involucró decisivamente en el fortalecimiento de una televisión que hace foco en el ciudadano y no en el consumidor.

La construcción de una infraestructura material para cimentar la intangible casa de todos.

Desde la democratización y federalización de la televisión con la TDA libre y gratuita y los equipamientos completos de estudios en alta definición (HD) para todos los canales públicos, llevada a cabo por el Ministerio de Planificación Federal y sus planes de fomento a la producción en cabeza del Consejo Asesor de la TDA y la creación del BACUA (Banco de Contenidos Universales Audiovisuales) y de las señales Acua Mayor y Acua Federal, la coordinación operativa de la Secretaría de Comunicación Pública, el apoyo incansable y solidario del INCAA con concursos y tutorías y la voluntad transformadora del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional), la ampliación de licencias de la AFSCA y ARSAT llevando imágenes por satélite y las capacitaciones brindadas por la Televisión Pública (TVP) y el Sindicato de Televisión (SATSAID) y los aportes para mejorar mensajes, contenidos y hacer una televisión más responsable por parte de la Defensoría del Público, nuestro país se vistió con los colores locales, se iluminó con los rostros y tonadas de nuestros compatriotas y nos unió en la pasión del Fútbol para Todos.

 

Todos estos logros y avances tienen el sello de las políticas de Estado y los nombres y apellidos de quienes gestionan y crean políticas de inclusión comunicacional.

 

Largo sería enumerarlos.

 

Aunque todos merecen un gran reconocimiento.

 

Alejados de la presión publicitaria y su necesidad de segmentar las audiencias para vender mejor sus productos, se diversificaron las propuestas y los argentinos pudimos volver a ver en nuestras pantallas a notables artistas a los que los operadores privados  no «necesitaban».

 

Talentos como Federico Luppi o Miguel Ángel Solá, por mencionar algunos.

 

Como en estos 12 años, el verbo sigue siendo: incluir.

 

Hacemos nuestras palabras de una solicitada de la AFSCA y afirmamos que hemos podido consolidar una mayor pluralidad, más diversidad, más desarrollo, más democracia y más libertad a partir de las estrategias y sinergias de todos los actores de la comunicación audiovisual y la activa participación de tantas agencias estatales.

 

Miles de puestos de trabajo nuevos.

 

Cientos de jóvenes talentosos experimentando en sus provincias sin necesidad de recalar en las cuatro o cinco productoras porteñas y técnicos, actores y músicos de todo el país que exigen que lo conseguido, esta formidable inversión que impacta favorablemente en la calidad de vida y en la soberanía cultural de nuestro pueblo, permanezca y se profundice como política de Estado.

 

La continuidad de estas políticas y de este modelo es imprescindible.

 

Quienes se oponen a todo, no han pronunciado palabra ni expresado compromiso alguno en sus campañas como candidatos luchando por un segundo puesto. Está en juego mucho más de lo que algunos logran percibir.

 

Seguiremos unidos, porque como dijo el General Perón sobre su movimiento: «Juntos somos inconquistables. Desunidos somos indefendibles».

 

Nunca menos.

 

EM/

 

  • Secretario Ejecutivo del Consejo Federal de la Televisión Pública

 

https://tiempo.infonews.com/nota/191387