En cuatro de sus últimos cinco partidos oficiales disponiendo de varios de los mejores delanteros del planeta, Agentina no pudo lograr ni un gol.

LA SELECCIÓN ARGENTINA DE FÚTBOL SE NEUTRALIZA SOLA

Por Antonio Domínguez

Tévez, con su rebeldía, retrocediendo para hacerse también enganche/media punta, se convierte entonces hasta el codazo que le fisura la nariz, en el mejor jugador argentino y del partido.


NAC&POP
14/10/2015

En cuatro de sus últimos cinco partidos oficiales nuestra representación nacional del fútbol argentino, disponiendo de varios de los mejores delanteros del planeta, no pudo siquiera lograr ni un gol.

Y en el único de esos últimos 5 juegos que pudo hacer varios, un defensor nuestro encontró rápido en el área un rebote afortunado en una pelota parada para lograr abrir juego y partido y luego si con el rival jugado al ataque por ser aquella una instancia de eliminación directa, poder golear.

No fue el caso nuevamente contra Paraguay ayer, no hubo esta vez rebote en el área afortunado de una pelota parada.

Mientras tanto sin embargo y ya casi en forma autista como una especie de mantra místico, se repite en las conferencias o reportajes realizadas por nuestro «conductor» que «la idea no se negocia»…

Pero el problema es todavía peor, porque al menos en ataque lo que se ve no llega seriamente ni a idea, para lo que requiere y significa el nivel internacional.

Como si todavía nuestro «conductor» estuviera aturdido y aun no hubiera digerido su público fracaso internacional europeo al manejar esa Ferrari llamada Barcelona y que el conductor siguiente en cambio la hubiera hecho ganar todo.

Solo así se explica que lo único que tuvo ayer en ataque de nivel internacional nuestra Selección Nacional, fue el puesto/función que públicamente Martino le negó a Tévez y que la rebeldía experimentada de Tévez tuvo la suficiente personalidad al estilo Riquelme por el bien de su equipo de buscarse solo.

Es que tanta desorientación a este nivel internacional, rápidamente la detectan jugadores experimentados y si tienen la personalidad y rebeldía de Tévez, abandonan ese supuesto único puesto y función que el «conductor» en su confusión pretende inventarle y retrocediendo para hacerse también enganche/media punta, se convierte entonces hasta el codazo que le fisura la nariz, en el mejor jugador argentino y del partido.

El otro defensivamente fue Kraneviter que como se sabe tiene el GPS de la cancha incorporado.

Tal vez si la adolescencia que termino de moldear la personalidad de Messi hubiera transcurrido también en Fuerte Apache o en Villa Fiorito en lugar de la idílica Barcelona con todo resuelto, tendríamos ya otro título del mundo o al menos de América.

Pero tampoco es la solución ideal porque el problema es que siempre será algo individual no colectivo ni practicado y esto es un juego de equipo… que no existe como tal.

Entonces Tévez retrasado y como enganche/lanzador lo asiste brillantemente tres veces a Lavezzi por izquierda, que solo pero con el perfil cambiado al igual que en el ultimo minuto de la final de la Copa América finaliza mal, con ese toquecito de zurda que por falta de zurda no es remate ni centro.

Y al hueco ese que por el centro deja Tévez como único teórico punta al bajar, tampoco fue jamás el pique del teórico enganche/asistidor Pastore abandonando alguna vez su clásico trote elegante, como para darle opciones al ataque y desorganizar la marca rival.

Ni que hablar ya alguno de los doble cinco o los cuatro de atrás.

Parece que no entendimos porque Brasil fue aquel Brasil y que los nombres de Nilton Santos, Zito, Clodoaldo, Carlos Alberto, Zé María, Falcao, Junior, Toninho Cerezo, Edinho, Branco, Cafu, Roberto Carlos, Maicon, etc no nos dicen nada

Así que encima sin tenencia, con reiterados cambios de frente que se pierden por los laterales, permanentes aceleraciones individuales ciegas con el equipo contrario escalonado esperándonos; con otra vez ya no uno sino los dos extremos retrasados con sus perfiles cambiados y pretendiendo desequilibrar luego por las bandas y también encima finalizar en velocidad con los pies invertidos.

Apelando de última a remates apresurados de fuera del área estando mal pisados, se explican solos esos cuatro de los últimos cinco partidos sin poder lograr ni un solo gol.

La mejor opción de gol que no fuera intentar acertar al arco en velocidad con los pies invertidos?

Tuvo que ser un grosero error en la salida del lateral izquierdo paraguayo, que Di María convierte en centro para la plancha aérea de Tévez, cumpliendo también su rol de punta, que de cabeza se fue por arriba.

¿Y atrás?

La firmeza defensiva de los centrales, pero con Zavaleta y Mas dando sus habituales ventajas defensivas, hasta cometiendo penales afortunadamente no sancionados.

Con dos milagrosos cruces desesperados de Funes Mori y Zavaleta en el área chica ante remates a quemarropa, luego de sufrir contras de dos contra cuatro, que evitaron la derrota y con ella el último puesto.

Ahora, al sacar la nuevamente casi total intrascendencia ofensiva de Pastore… acaso apareció un plan B?

Un nuevo dibujo/esquema?

Se abandono el mas que obvio 4 2 3 1?

Claro que no.

O sea en lugar de estar el dibujo en función de quienes son los verdaderos protagonistas para potenciarles sus características… es al revés, los protagonistas sean quienes sean parece que son los que tienen que estar para rellenar el dibujo/idea que… no se negocia.

Toda una confusión y deformación profesional galopante.

Claramente este es un juego de características de jugadores, ellas son las que deberían determinar todo: estrategia, tácticas y cambiantes dibujos.

Pero en lugar del sentido común y con solo un punto sobre seis, aparecieron luego las consabidas apelaciones/excusas del «conductor» y sus ficciones discursivas hablando ayer de supuestos cambios de esquemas, como si Biglia hubiera pisado el área contraria contra Ecuador o Correa/Pastore hubieran jugado de puntas…

Y lamentablemente para algunos así como afortunadamente para otros la única verdad, nomás, es la realidad.

El peor arranque en eliminatorias desde 1969.

Mas de un año ya de Martino en la Selección Nacional.

Con Messi y Aguero como en la final de la Copa America o sin ellos, el «equipo» juega cada vez peor.

O mejor dicho juega a neutralizarse solo.

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N&P: El Correo-e del autor es «Antonio D.» randomvenc1@gmail.com