Si queremos comprender que pasa en el mundo, debemos bucear en la Historia del Futuro.

¿SE ESTÁ JUGANDO EN SIRIA EL DESTINO DE EUROPA?

Walter Moore

Así como la UNASUR está condenada al éxito, porque siglos de su historia la sustentan, la Unión Europea está condenada al fracaso, puesto que su esplendor cultural se fue con el siglo 20, y tiempo para encontrar valores comunes y perdonar afrentas pasadas, aceptando su presente debilidad y su pasado condenable.

NAC&POP
9 octubre de 2015

El siglo 21 comienza con profundas transformaciones en el tablero del poder mundial. La pérdida de la hegemonía norteamericana agudizará las contradicciones entre los jugadores dentro de los Estados Unidos, como ya se manifiesta en la confrontación entre la Presidencia y los factores de poder de llamado Estado Profundo, que no renuncia a su plan de incrementar su dominación, a pesar de la disminución de su poder relativo.

El Presidente Obama eliminó del gobierno al grupo de acción directa de los halcones liberales y los neoconservadores su país, cuyas cabezas visibles son los Generales David Petraeus y John Allen y los grandes operadores políticos Hillary Clinton y John McCain, a quienes derrotó al hacer las paces con Irán y un acuerdo con el Presidente Putin, aceptando que Rusia combata a los mercenarios del Estado Islámico.

El debut de la fuerza aérea rusa en Siria probó, ante todo, que los ataques de la coalición norteamericana fueron ineficaces y aún contraproducentes, pues entregaron armamento a los grupos terroristas, que ahora enfrentan la realidad de que deben pelear contra una gran potencia, usando sus propios medios pudiendo apoyarse sólo en árabes y sionistas, pero sin el apoyo ostensible de Estados Unidos.

Es evidente que la visión política de Obama está centrada en la defensa de Estados Unidos como nación, mientras que el “Estado Profundo” que manejan las corporaciones multinacionales, insistirá en sus planes milenaristas para obtener el control total del mundo.

Esta aparición evidente de las principales contradicciones dentro de la superpotencia norteamericana, donde el grupo de las multinacionales insiste en los tratados de “Libre Comercio” similares al ALCA pero ahora aplicados, aún más leoninamente, a Europa y Asia, donde, por distintos motivos, es previsible que tendrán fracasos similares a los de América Latina.

Estos mismos grupos de poder fueron los que insistieron en “imponer sanciones” a Rusia acusándolos de apoyar a un sector de los ucranianos que no se plegaron a la “Primavera Ucraniana” estructurada por la CIA, una operación que tenía el propósito de eliminar el apoyo de un aliado a Rusia, como parte de su “Guerra Terrorista”, aplicada mediante la vieja tradición gangsteril de los grandes negocios.

Este quiebre de la espina dorsal de la política, que no es otra que la moral, es lo que está poniendo en marcha la crisis estructural de esa gran nación, crisis que le hará perder las ventajas comparativas que lograra mientras Rusia se recuperaba de su propia crisis, y China despertaba de su ensoñación feudal para convertirse en el gigante industrial y comercial que su enorme población le permite, pero que aún debe integrar sus actuales capacidades con su multimilenaria cultura, lo que preanuncia su propia crisis.

Así nos sorprende esta década del Nuevo Milenio, con una Rusia que ha logrado superar los daños ocasionados por su transformación política, china cuya crisis recién asoma y Estados Unidos ingresando irresponsablemente en la crisis que provocarán las propuestas milenaristas de sus elites ocultistas, que cuentan con una decidida oposición del sector que conduce el Presidente Obama.

LOS SIGNOS DEL NUEVO MILENIO

Si observamos los cambios que trajo consigo el siglo 20, con respecto al siglo 19, en el cual se desarrolló la primera Revolución Industrial (la del carbón y la máquina de vapor), para dar paso a la Revolución de la electricidad y el petróleo, que generó dos guerras mundiales y una profunda transformación de la estructura demográfica y política del planeta, son cambios mínimos si los comparamos con los que nos promete la Tercer Revolución Industrial con la digitalización como tecnología básica y las Energías Renovables como alimento energético.

Estos cambios materiales tienen su correlato en los sistemas políticos, donde las naciones pierden peso ante los países-continente, como Estados Unidos, Rusia y China, lo cual impulsa las uniones continentales, Continentalismo como etapa que nos llevará al Universalismo preanunciado por Juan Domingo Perón, período en el cual la Humanidad se reconocerá como una sola, dejando atrás las diferencias que permitían la explotación de algunos pueblos por otros.

La principal consecuencia moral que trae la digitalización en la Era del Conocimiento, es la imposibilidad de guardar secretos, y en consecuencia, declinará la legislación que protegía las propiedades inasibles, como las marcas e invenciones, y la impunidad de los poderosos ocultos detrás de “personerías jurídicas” y “sociedades anónimas”.

Al digerir Rusia su crisis, el Presidente Putin, asume el aspecto moral de la política, o sea el respeto por la legalidad, cuyas violaciones están generando la crisis euronorteamericana, gracias a la entropía social que generan los dobles mensajes, o la elusión de la Ley, cuando no, el flagrante bandidismo bélico-mediático, como la invención de los mercenarios ocultos tras la marca falsa de “Estado Islámico”, que ni es Estado ni es islámico, se trata sólo un producto de propaganda bélica anti-islam, inventado por los agentes de publicidad del sistema financiero que domina la economía mundial, porque esta religión prohíbe específicamente la usura, actividad central de todo el sistema bancario internacional, que ha inventado la “Deuda Eterna” como forma de dominación.

El ingreso de Rusia en Siria no sólo cuenta con una capacidad bélica que no puede compararse con la que tienen los mercenarios yihadistas, porque en este caso no pueden aplicarse los criterios de “Guerra Asimétrica” que le dieran la victoria a los vietnamitas, a los que los amparaba la justicia de su causa y el amor de su pueblo, lo contrario de la estructura mercenaria de este poder, que genera abusos constantes contra las poblaciones, y el desbaratamiento de sus culturas y formas de vida.

SIRIA, UCRANIA, RUSIA Y ESTADOS UNIDOS

La superioridad moral es un componente que puede superar largamente el brutal materialismo de la competencia militar y económica, materialismo que suele ir acompañado, como en el caso de la banda que se apoderó del poder en Ucrania, del más craso desconocimiento de las leyes del funcionamiento económico, y de los parámetros que rigen las conductas económicas.

Los rusos saben con quién tratan en Ucrania, y los bandidos ucranianos tienen una idea delirante de cómo funciona la Unión Europea, no entienden que ellos los apoyará en la medida que eso les brinde beneficios económicos, y dejarán de hacerlo cuando la cuenta del costo-beneficio les genere una perdida sensible.

Hoy las naciones europeas hacen esa cuenta con respecto a las sanciones que Estados Unidos le quiere imponer a Rusia, y en algunos casos las pérdidas son severas y los beneficios nulos.

Esa situación no puede durar, y comienza a ser un factor importante para el resquebrajamiento de la Europa de los Banqueros, o sea, de la Europa del Euro.

Ucrania está quebrada económicamente, y los bancos europeos sólo se ocuparán de llevarse lo que puedan rescatar del desastre, probando que sus pretensiones de formar un Continente a su antojo, carecen de una estructura moral que permita sostenerlo.

En definitiva, así como la UNASUR está condenada al éxito, porque siglos de su historia la sustentan, la Unión Europea está condenada al fracaso, puesto que su esplendor cultural se fue con el siglo 20, y tiempo para encontrar valores comunes y perdonar afrentas pasadas, aceptando su presente debilidad y su pasado condenable.

En este contexto, de debilidad creciente de la Europa de los bancos, y de el milenarismo norteamericano, sumado a la crisis de crecimiento que atraviesa a China, aparece Rusia, como país-continente que ha atravesado exitosamente su crisis de crecimiento, siendo un factor político relevante para la próxima década, en la cual seguramente sus vínculos con Europa se fortalecerán, gracias a la debilidad de la Alemania Corporativa, el desprestigio de la OTAN y la profunda necesidad de paz de naciones que después de vivir siglos saqueando a otras (que ahora encontraron la forma de defenderse) necesitan encontrar soluciones para “vivir con lo suyo”, en un contexto de debilidad creciente del comercio internacional.

Estados Unidos no tiene otra salida que reencontrarse con sus ancestros americanos, y eso sucederá con la creciente influencia cultural latinoamericana, que ha asumido la existencia de la Madre Tierra y descubierto como institucionalizar el Buen Vivir.

Esa integración del norte con el sur de América será la forma de resolver la crisis que enfrentan las culturas cálidas y nórdicas de nuestro continente.

Rusia será la interface de unión entre Europa y Asia, y las contradicciones del Oriente Medio no pueden tener otro resultado que la disolución de la culturas feudales dominantes para integrar plenamente a sus pueblos con la marcha de la Humanidad.

Sus tradiciones históricas los incitarán a apoyar la unidad del Continente Africano, impulsando la aparición de líderes que hagan realidad las propuestas de Muhamar el Gadafi, de conseguir un espacio económico único para África y la constitución de un Ejército Africano, necesario para apaciguar las luchas tribales.

El Cambio de Época enunciado por el Presidente Correa, hace del Continentalismo y el Universalismo los caracteres dominantes de este siglo, cuyos pueblos buscarán establecer verdaderas democracias, que no son posibles sin una real soberanía política, una consistente independencia económica que sólo es posible en un contexto de creciente autosuficiencia, una justicia social que sólo puede lograrse erradicando las actividades colonialistas.

Esta cerrada interdependencia entre los acontecimientos mundiales, afecta profundamente las visiones históricas, que tradicionalmente ocultaban la idea de que esta vuelve a repetirse.

Ahora nos encontramos con una situación en que, si queremos comprender que pasa en el mundo, debemos bucear en la Historia del Futuro.

 

N&P: El Correo-e del autor es Walter Moore <ecodemocracia@gmail.com>