“Las acciones cayeron 6% y los títulos hasta 9,7%”, informa Clarín.

LA PRENSA HEGEMÓNICA Y SUS ESPECULACIONES MALICIOSAS CONTRA SCIOLI

Germán Celesia

ar_clarin.750Pretenden instalar la idea de un condicionamientos por parte de la Presidenta a un eventual gobierno encabezado por el candidato del Frente para la Victoria.

AGEPEBA
23 de Setiembre de 2015

Con Daniel Scioli liderando todas las encuestas, y con grandes chances de vencer en primera vuelta, más la proclamación de Juan Manzur como gobernador elector de Tucumán y el triunfo inobjetable del Frente Chaco Merece Más, el periodismo opositor busca una nueva vuelta de tuerca que debilite las chances del postulante del oficialismo.

Ahora aprovecha una baja en el precio de acciones cotizadas en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y declaraciones de Estela de Carlotto sacadas de su justo contexto para tratar de crear un frente de conflicto en el oficialismo.

Según Clarín, desde el gobierno “apuntan a frenar el dólar paralelo en medio de la campaña” y la reacción fue una baja de bonos y acciones cotizados en la Bolsa de Comercio de la ciudad de Buenos Aires.

“Las acciones cayeron 6% y los títulos hasta 9,7%”, informa Clarín.

Y a diferencia de los matutinos económicos (Ambito lo relaciona con la devaluación del Real) lo adjudica exclusivamente a “una resolución del Gobierno que intentaba hacer bajar el dólar ‘contado con liquidación’ (lo cual) se interpretó como una medida contra el mercado al día siguiente de que Daniel Scioli hiciera gestos para atraer inversiones”.

Es decir, según esta lectura sesgada, como el postulante del oficialismo “hizo gestos” pro-mercado, se habrá castigado al sector financiero con esa medida para demostrar quien toma las decisiones.

El razonamiento de Clarín es absurdo, pero guarda coherencia con otro artículo, según el cual “para Estela de Carlotto, Scioli es una ‘transición’ hacia Cristina en 2019”.

En rigor de verdad, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo nunca dijo “Scioli es una transición hacia Cristina”, sino que lo planteó como una posibilidad.

Las declaraciones fueron realizadas al programa de Luis Novaresio, por Radio La Red, al final de una entrevista cuyo eje principal fue el caso Cromañón.

Página/12 realizó una transcripción más certera de los dichos de Estela de Carlotto: “Yo creo que Scioli va a seguir el proyecto de Cristina, que es el que hemos aplaudido siempre, y el de Néstor, porque lo ha prometido.

Es un hombre fiel, un hombre diferente y, bueno, incluso puede ser también una transición muy constructiva para la espera del regreso de Cristina”, dijo.

Según el diario El Cronista, la dirigente “encendió las alarmas del sciolismo con esa frase”.

Ricardo Kirschbaun, editor de Clarín, va más allá: dice que “el cristinismo ya sueña con el regreso”.

Es decir, replica un mecanismo ya utilizado por ejemplo con el dirigente social Luis D’ Elía, el de considerar como vocero o vocera del “kirchnerismo” o “cristinismo” a una figura pública que no ocupa ningún cargo público ni partidario ni es candidata o candidato, y que por lo tanto se expresa a título personal, como adherente al proyecto político en curso.

Esta trampa discursiva de la prensa hegemónica le permite contar con un “punto de apoyo” para construir especulaciones políticas maliciosas.

En este caso, dice el editor de Clarín, “si Scioli ganara la presidencia, al menos en el discurso K, ya tiene su límite, 2019, para que retorne el kirchnerismo a la titularidad.

Le están avisando al candidato, que se esfuerza por mostrarse continuador, que lo suyo es una imposición constitucional.

Más hacia adentro que hacia afuera el mensaje es: Scioli no es todo lo independiente que él quiere mostrar hacia fuera.

Y que esa independencia está vigilada”.

Según La Nación, Carlotto, “incomodó a Scioli al alentar la vuelta de la Presidenta en 2019”.

Mariano Obarrio va incluso más allá y dice: “La Casa Rosada avala el plan de Scioli, pero buscará controlarlo”.

Y agrega: “Kicillof podría presidir la Comisión de Presupuesto en Diputados para auditar desde allí la gestión”.

Es decir, supone que desde una comisión legislativa, que incluso supo estar en manos de la oposición en 2009-2010, se estaría en condiciones de “controlar” al Ejecutivo.

Obarrio menciona como cuestión conflictiva la política agropecuaria.

“El punto más criticado en Balcarce 50 fue la presencia en el acto del teatro Ópera de Eduardo Buzzi, ex presidente de la Federación Agraria en la época en que Cristina Kirchner enfrentó la ‘crisis del campo’ de 2008.

En ese conflicto, Buzzi fue el dirigente de la Mesa de Enlace más crítico de la Presidenta.

Y hasta hace dos meses militaba en el Frente Renovador de Sergio Massa”, dice.

Y supone que Scioli le prometió una baja de retenciones, codificada en la siguiente frase del candidato del oficialismo: “Les digo a los emprendedores, láncense a sembrar, a producir, que yo les garantizo cada vez mayor rentabilidad”.