El Papa habló en la Casa Blanca como "hijo de una familia inmigrante" y pidio a los obispos no repitan "crimenes"

FRANCISCO EN EE.UU. CON 76 MILLONES DE CATOLICOS QUE VOTAN

Prensa Latina-Telam-Notimex-Nac&Pop

 

Obama: “Le agradecemos por su voz apasionada contra los conflictos mortales que devastan las vidas de tantos hombres y mujeres y niños, y su llamado a las naciones para que resistan las sirenas de la guerra”

23-09-15

El Papa Francisco se presentó como “hijo de una familia inmigrante” que espera “escuchar y compartir” las esperanzas de los estadounidenses al iniciar hoy su agenda oficial en ese país con una reunión con el presidente Barack Obama en la Casa Blanca.

El pontífice habló en inglés tras llegar a la casa de gobierno a bordo de un Fiat 500 y varios minutos después de lo programado, ya que previo a su arribo decidió alargar su recorrido por las calles de la ciudad y saludar a la gente que desde la madrugada permanecía en los alrededores para tener la oportunidad de verlo pasar en el papamóvil en horas del mediodía.

“Los católicos estadounidenses, junto con sus conciudadanos, están comprometidos con la construcción de una sociedad verdaderamente tolerante e incluyente, en la que se salvaguarden los derechos de las personas y las comunidades, y se rechace toda forma de discriminación injusta”, manifestó el pontífice en su discurso.

También se refirió al problema medioambiental e indicó que “es evidente que el cambio climático es un problema que no se puede dejar a la próxima generación”.

“Con respecto al cuidado de nuestra ‘casa común’, estamos viviendo en un momento crítico de la historia.

Todavía tenemos tiempo para hacer los cambios necesarios para lograr un desarrollo sostenible e integral, pues sabemos que las cosas pueden cambiar”, agregó en clara referencia a su encíclica ‘Laudato si’.

“Estos cambios exigen que tomemos conciencia seria y responsablemente, no sólo del tipo de mundo que podríamos estar dejando a nuestros hijos, sino también de los millones de personas que viven bajo un sistema que les ha ignorado”, manifestó.

Además, Francisco citó al luchador por los derechos de los afroamericanos, Martin Luther King, al decir que “podríamos decir que hemos incumplido un pagaré y ahora es el momento de saldarlo”.

Por último, el líder de la Iglesia Católica subrayó que le gustaría que los estadounidenses “apoyaran las iniciativas de la comunidad internacional para proteger a los más vulnerables de nuestro mundo y para suscitar modelos integrales e inclusivos de desarrollo, para que nuestros hermanos y hermanas en todas partes gocen de la bendición de la paz y la prosperidad que Dios quiere para todos sus hijos”.

“Tengo puestas grandes esperanzas en estos días en su país”, le dijo Francisco a Obama para finalizar con el tradicional “¡Que Dios bendiga a América!”.

Por su parte, Obama señaló que “la emoción” por la visita del Obispo de Roma al país “debe ser atribuida no sólo” al rol de Francisco como Papa “sino a sus cualidades únicas como persona” y resaltó la gran cantidad de gente presente ese día en los jardines de la Casa Blanca para ver al pontífice.

“Nuestro patio no está normalmente tan lleno de gente”, bromeó el mandatario sobre los cerca de 20 mil invitados al evento, entre ellos Télam.

Obama hizo referencia también a Cuba, al agradecerle al líder del Vaticano “por su apoyo inestimable” en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con el pueblo cubano luego de 54 años.

“Le agradecemos por su voz apasionada contra los conflictos mortales que devastan las vidas de tantos hombres y mujeres y niños, y su llamado a las naciones para que resistan las sirenas de la guerra y resuelvan las disputas a través de la democracia”, agregó el jefe de Estado.

Los presentes, que comenzaron a ingresar a los jardines de la sede de gobierno a las 5 de la mañana (cuatro horas antes de la hora convocada), festejaron casi la totalidad de ambos discursos con aplausos y flameando los banderines con las banderas de los dos Estados que entregaban al ingreso junto con un distinguido programa que llevaba el sello de la Casa Blanca.

Finalizados los discursos, los mandatarios llevaron adelante una reunión privada de cerca de 30 minutos y luego Obama le mostró a Francisco algunos sectores del famoso edificio.

Cerca del mediodía, Jorge Bergoglio continuará su agenda con una recorrida por una parte del centro de la ciudad en el papamóvil, visitará la catedral de Saint Matthew y cerrará la jornada con una misa en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, la más grande del país, donde canonizará al beato español Juníspero Serra ante cerca de 25.000 personas.

EL SUMO PONTÍFICE TAMBIÉN LLAMÓ A COMPROMETERSE CONTRA CAMBIO CLIMÁTICO.

PL
23-09-15

El papa Francisco abogó en la Casa Blanca por cambiar un sistema excluyente de millones de personas y por construir una sociedad justa y tolerante, e insistió en su compromiso en la lucha contra el cambio climático.

Un día antes de convertirse en el primer Papa que hable ante el Congreso estadounidense y a dos jornadas de su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, Francisco reiteró su apuesta por un cambio en el actual «momento crítico de la historia».

Ante unos 15 mil invitados en el jardín de la sede presidencial norteamericana y junto al presidente Barack Obama, el Sumo Pontífice afirmó que tal cambio implica «un reconocimiento serio y responsable» no solo del mundo que estamos dejando a nuestros hijos, sino de «los millones de personas que viven bajo un sistema que les ha excluido».

Defensor del ecumenismo religioso, el Papa argentino recordó al pastor bautista y líder por los derechos civiles Martin Luther King Jr., quien en su momento dijo que «dejamos adeudado un pagaré y ahora ha llegado el momento de saldarlo».

Francisco consideró que «aún hay tiempo» para avanzar hacia un «desarrollo sostenible e integral», el cual será tema de la próxima cumbre de alto nivel de la ONU.

Autor de sendas encíclicas en que critica el capitalismo salvaje y la acción humana que provoca el calentamiento global, el Obispo de Roma opinó positivamente sobre recientes pasos de la administración Obama para reducir la contaminación ambiental.

Su Santidad apeló a los cristianos para que se comprometan en la construcción de esas metas: «La humanidad todavía puede trabajar de manera conjunta para construir nuestra casa común», citó su encíclica Laudato Si (Alabado Sea) sobre el cambio climático y sus efectos amenazadores.

Mientras sectores políticos conservadores en este país niegan la evidencia científica sobre la responsabilidad del hombre en el cambio climático, Francisco recalcó la «urgencia evidente» que plantea ese problema global y sostuvo que la solución no puede dejarse a las futuras generaciones.

Jorge Mario Bergoglio -nombre original de Francisco- hizo también causa común con los inmigrantes en momentos en que Europa conoce una arribazón de refugiados por conflictos bélicos y desplazados por las penurias económicas, mientras que Estados Unidos debate sobre una conjetural y siempre aplazada reforma que dé estatus legal a millones de indocumentados.

«Como hijo de una familia de inmigrantes, me alegra estar en este país, que ha sido construido en gran parte por tales familias», destacó.

En tal sentido, aseguró que los católicos -más de 70 millones en esta nación- «están comprometidos en construir una sociedad verdaderamente tolerante e inclusiva, en la salvaguarda de los derechos de las personas y las comunidades y en el rechazo a cualquier forma de discriminación injusta».

Tras la ceremonia de bienvenida, Obama y Francisco se reunieron esta mañana en el Despacho Oval de la sede presidencial.
HIJOS DE INDOCUMENTADOS MEXICANOS PIDEN APOYO DEL PAPA

Un grupo de hijos de inmigrantes mexicanos indocumentados viajó desde California hasta Washington para pedir al Papa que abogue por una reforma migratoria y un alto a las deportaciones cuando hable con el presidente Barack Obama y ante el congreso.

Notimex
22-09-15

Un grupo de hijos de inmigrantes indocumentados mexicanos viajó desde California hasta Washington para pedir al Papa abogue por una reforma migratoria y un alto a las deportaciones, cuando hable ante el Congreso y el presidente Barack Obama.

Frente a las puertas de la Casa Blanca y hablando alternadamente en inglés, español y mixteco, Sophie Cruz, una niña de 5 años, hija de padres indocumentados de Tuxtepec, en el estado de Oaxaca, apeló a la generosidad del jerarca de la Iglesia católica.

“Papa Francisco te quiero contar que mi corazón está muy triste porque tengo miedo de que el ICE (Oficina de Inmigración y Aduanas) deporte a mis papás”, dijo Sophie, rodeada de miembros de la organización Hermandad Mexicana, de California.

“Mis papás alimentan a este país, por lo tanto merecen vivir con dignidad, merecen ser respetados y merecen una reforma migratoria justa para las personas que lo necesitan”, remató Sophie, ataviada con las prendas multicolores de la cultura mixteca.

Evelyn Calderón, una niña de 10 años hija de un padre indocumentado de Michoacán, pidió a Francisco que hable por todos los inmigrantes durante su discurso este jueves ante la Cámara de Representantes y el Senado, que se han negado a aprobar cambios migratorios.

“Mi mensaje para el Papa Francisco es que hable con el Congreso para que nos den una reforma migratoria”.

Sandra Zamorano, una joven de 21 años, acudió a la concentración cargando a su hijo Isaac, de dos años de edad. Aunque ambos son ciudadanos, el esposo de Sandra es indocumentado y enfrenta el riesgo de la deportación.

“Estoy aquí para pedirle al Papa que nos ayude a legalizar a nuestras familias y a nuestros padres… Yo sé que él sabe cómo nos sentimos nosotros los inmigrantes. Somos de este país y ellos nos necesitan”, señaló Sandra.

La joven de origen mexicano expresó asimismo su esperanza de que las Cortes de Estados Unidos aprueben la versión ampliada del Programa de Acción Diferida (DAPA) y de su versión para adultos, actualmente en trámite en la Corte del Quinto Circuito de Apelaciones.

La visita del Papa Francisco detonó una serie de movilizaciones de inmigrantes indocumentados, así como de organizaciones defensoras de los latinos a lo largo de la visita del jerarca católico por Washington, Nueva York y Filadelfia.

Un contingente de 100 mujeres realizó un peregrinaje de 100 millas y planea acercarse a los eventos del Papa Francisco para llamar la atención sobre las necesidades de las madres inmigrantes en Estados Unidos.

La coalición de agrupaciones celebrará el jueves 24 de Septiembre una jornada de plegarias en una iglesia local, para resaltar la importancia de que Estados Unidos apruebe una reforma migratoria.
FRANCISCO LE PIDIÓ A LOS OBISPOS ESTADOUNIDENSES QUE NO REPITAN CRÍMENES DE LOS «MOMENTOS OSCUROS»
El Papa lo hizo en la Iglesia de ese país, y les advirtió que deben comportarse con valor y no dejarse «paralizar por el miedo».

Télam
23-09-15

«Soy consciente del valor con el que han afrontado momentos oscuros de su recorrido eclesiástico sin temer autocríticas ni ahorrarse humillaciones y sacrificios», dijo el pontífice -sin citar explícitamente casos de abusos sexuales a menores-, en un discurso en la Catedral de San Mateo.

Jorge Bergoglio habló de las «heridas» causadas y del «generoso empeño» a favor de las víctimas por parte de los obispos, a quienes dijo: «No he venido a juzgarlos o a impartirles lecciones», reportó la agencia española EFE.

«Sé cuánto han pesado en ustedes las heridas de los últimos años», añadió Francisco, quien elogió la generosidad con la que los obispos trabajaron para «curar» a las víctimas y «continuar trabajando para que semejantes crímenes no se repitan nunca más».

El Papa leyó su discurso en italiano y pronunció lentamente y con un tono casi de susurro varios pasajes, como aquellos en los que mencionó la palabra «crímenes» y el momento en que aseguró que no pretendía dar lecciones a los obispos.

También les advirtió que deben comportarse con valor y no dejarse «paralizar por el miedo» a pesar de reconocer que los miembros de jerarquía de la Iglesia en Estados Unidos se encuentran a menudo en un territorio «hostil».

Francisco, que durante su pontificado pidió públicamente perdón por los abusos sexuales cometidos por miembros del clero y endureció las normas para castigar esos crímenes dentro de la Iglesia, hizo además varias recomendaciones generales a los obispos.

Les pidió que no prediquen «doctrinas complejas», que no caigan en el narcisismo y que dialoguen con los laicos, con las familias y con la sociedad.

Por último, el sumo pontífice llamó a los obispos a preservar la unidad de la Iglesia pero también a «afrontar con valor los desafíos de nuestro tiempo», y agradeció que el dinamismo de la Iglesia estadounidense haya contribuido a su crecimiento en ese país, que cuenta con más de 76 millones de católicos.

FRANCISCO LE PIDIÓ A LOS OBISPOS ESTADOUNIDENSES QUE NO REPITAN CRÍMENES DE LOS «MOMENTOS OSCUROS»
El Papa lo hizo en la Iglesia de ese país, y les advirtió que deben comportarse con valor y no dejarse «paralizar por el miedo».

Télam
23-09-15

«Soy consciente del valor con el que han afrontado momentos oscuros de su recorrido eclesiástico sin temer autocríticas ni ahorrarse humillaciones y sacrificios», dijo el pontífice -sin citar explícitamente casos de abusos sexuales a menores-, en un discurso en la Catedral de San Mateo.

Jorge Bergoglio habló de las «heridas» causadas y del «generoso empeño» a favor de las víctimas por parte de los obispos, a quienes dijo: «No he venido a juzgarlos o a impartirles lecciones», reportó la agencia española EFE.

«Sé cuánto han pesado en ustedes las heridas de los últimos años», añadió Francisco, quien elogió la generosidad con la que los obispos trabajaron para «curar» a las víctimas y «continuar trabajando para que semejantes crímenes no se repitan nunca más».

El Papa leyó su discurso en italiano y pronunció lentamente y con un tono casi de susurro varios pasajes, como aquellos en los que mencionó la palabra «crímenes» y el momento en que aseguró que no pretendía dar lecciones a los obispos.

También les advirtió que deben comportarse con valor y no dejarse «paralizar por el miedo» a pesar de reconocer que los miembros de jerarquía de la Iglesia en Estados Unidos se encuentran a menudo en un territorio «hostil».

Francisco, que durante su pontificado pidió públicamente perdón por los abusos sexuales cometidos por miembros del clero y endureció las normas para castigar esos crímenes dentro de la Iglesia, hizo además varias recomendaciones generales a los obispos.

Les pidió que no prediquen «doctrinas complejas», que no caigan en el narcisismo y que dialoguen con los laicos, con las familias y con la sociedad.

Por último, el sumo pontífice llamó a los obispos a preservar la unidad de la Iglesia pero también a «afrontar con valor los desafíos de nuestro tiempo», y agradeció que el dinamismo de la Iglesia estadounidense haya contribuido a su crecimiento en ese país, que cuenta con más de 76 millones de católicos.