Eleccion en la CABA

LOS MELONES Y EL CHINO

Jorge Zuviria

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Pretenden estas lineas reflexionar sobre dos hombres que aportaron indiscutiblemente a la historia de la estrategia politica

LOS MELONES Y EL CHINO

 

Por Jorge Zuviria*

 

Pretenden estas líneas reflexionar sobre dos hombres que aportaron indiscutiblemente a la historia de la estrategia política.

 

Uno era argentino y general, condujo el mayor caudal de masas en occidente por décadas y alguna vez escribió respecto a que “con el andar del carro se acomodan los melones”.

 

El medio año transcurrido fue álgido y nada indica que vaya a suavizarse al menos en los métodos usados por quienes no acostumbran reconocer las voluntades populares.

 

Y en este tiempo transcurrido en el que se postularon ocho personas para la pre candidatura presidencial; mas allá de quienes fuesen preferidos por algunos (no todos) asambleístas de espacios libertarios, ó por dirigentes sindicales de reconocida trayectoria, ó por jóvenes imbuidos de cierta mística revolucionaria, ó sesentones setentistas superrecontrahonestos pero que en su momento no pudieron, la realidad es que la fórmula resultante no la vimos.

 

Ignoro que clase de cirujano oftalmológico haría falta para operar semejante envergadura de catarata colectiva pero lo cierto es que los nombres que integran la fórmula estaban al alcance de la mano; resultó tan clara, sintáctica y contundente la propuesta por quien conduce que no la vimos ni cuadrada.

 

No era lo que algunos quisieron, ni lo que otros no hubiesen querido, ni lo que otros mas no hubiesen bancado, ni mucho menos lo que tantos daban por seguro; es, sencillamente una fórmula que puede ganar.

 

La única fórmula que puede garantizar la continuidad.

 

Uno de los hombres de esos ocho no dudó (como tampoco había dudado cuando fue requerido para el gabinete y debió dejar su provincia) en irse lejos para pelear y garantizar su ciudad.

 

Los otros cinco compañeros entendieron claro el mensaje y al solo llamado a la humildad se bajaron.

 

Finalmente el último, quizás el más peligroso, se permitió negarse y encima comunicarlo por twiter.

 

Pero finalmente los melones están acomodados.

 

Ahora bien, hubo un chino que condujo a miles de millones de personas por décadas que escribió sobre las contradicciones sociales, la principal y las secundarias.

 

Llegamos entonces al comienzo de las definiciones en la contienda presidencial en al que confrontan dos modelos de país; dos propuestas de sociedad.

 

El único precandidato (porque todavía debe ganar su PASO) que desafía la propuesta popular es ingeniero, él personaliza uno de los polos de la principal contradicción.

 

En su figura radican las expectativas del poder real, quienes simpatizan con todas y cada una de las medidas antipopulares ejecutadas por gobierno alguno en doscientos años.

 

Algunos ingenuamente (no digo ingenuos porque descreo de esa característica en política y mas si se trata de mayores de cuarenta) leen que en la CABA la segunda vuelta lleva presenta a dos idénticos y reflexionan respecto de a quien votar.

 

Pregunto, quienes creen que son para permitirse reflexionar tanto con el futuro de tantísimos humildes en juego? Que cráneos superiores e independientes creen poseer para rumiar cuando la Patria está en peligro

 

(y hasta cabría preguntarse cuanto de ese peligro le debemos a esos mismos libre pensantes).

 

Diría el chino “primero desgastar al principal, luego vemos”.

 

Si no fui claro me excuso.

 

 

 

Jorge Zuviría jorgezuviria@gmail.com