Fue en una nueva audiencia en los tribunales federales de Córdoba.

CÓRDOBA. LA PERLA. UN MÉDICO REVELÓ CÓMO ROBABAN LOS BEBÉS DE LAS DETENIDAS DESAPARECIDAS.

InfoJUS

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A las presas políticas alojadas en el Buen Pastor, cuando estaban por dar a luz, las llevaba a parir a la maternidad. Volvían con los chicos, pero al otro día no estaban más.

Fue en una nueva audiencia en los tribunales federales de Córdoba.

CÓRDOBA. LA PERLA. UN MÉDICO REVELÓ CÓMO ROBABAN LOS BEBÉS DE LAS DETENIDAS DESAPARECIDAS.

A las presas políticas alojadas en el Buen Pastor, cuando estaban por dar a luz, las llevaba a parir a la maternidad. Volvían con los chicos, pero al otro día no estaban más.

InfoJUS

10/06/2015

 

Eduardo Camilo Macua se desempeñó como médico en la cárcel de mujeres del Buen Pastor durante la última dictadura.

 

Hoy declaró como testigo en el juicio: dijo que cuando las detenidas desaparecidas volvían al penal luego de haber dado a luz, lo hacían con sus hijos, pero que al día siguiente los bebés ya no estaban.

 

El testigo Eduardo Camilo Macua, quien se desempeñó como médico en la cárcel de mujeres del Buen Pastor durante la última dictadura, afirmó hoy que cuando las presas políticas volvían al penal luego de haber dado a luz lo hacían con sus hijos, pero que al día siguiente los bebés ya no estaban.

 

Macua, que se desempeñó desde 1970 a 1976 como jefe del servicio médico del Buen Pastor, declaró en el juicio oral que se lleva a cabo en los tribunales federales de Córdoba en el marco de la megacausa La Perla, por crímenes de lesa humanidad cometidos en ese centro clandestino de detención durante la última dictadura cívico militar.

 

Relató que a las presas políticas alojadas en el Buen Pastor, cuando estaban por dar a luz, las llevaba a parir a la maternidad, acompañado por la enfermera Rosa Legnassi. "volvían con los chicos, pero al otro día no estaban más.

 

Ante la pregunta sobre lo que sucedía con los bebés, señaló que las parturientas "volvían con los chicos, pero al otro día no estaban más.

Me decían que se los habían llevado o la abuela, o una tía o una hermana."

 

Macua fue citado a declarar en relación a la causa de Silvina Parodi de Orozco, hija de la titular de la filial Córdoba de Abuelas de Plaza de Mayo, Sonia Torres, secuestrada el 26 de marzo de 1976 junto a su marido, Daniel Francisco Orozco, cuanto estaba con 6 meses de embarazo.

 

La tuvieron cautiva en La Perla y el Buen Pastor y dio a luz un varón en la Maternidad Provincial el 14 de junio de ese año.

 

Silvina y su esposo permanecen en condición de desaparecidos y su hijo es uno de los nietos buscados por Abuelas.

 

Macua indicó que la mayoría de las "detenidas especiales" provenían del centro clandestino de detención Campo de la Ribera, y aseguró que ingresaban "maltratadas" y con marcas en sus cuerpos que daban cuenta de haber estado vendadas.

 

“Antes del 76 era distinto -recordó-. Después del 76, cuando entraban las detenidas especiales cambiaron un poco las cosas" y ante una consulta respondió: "Sí, teníamos detenidas especiales antes del golpe, y ellas estaban en mejores condiciones.

Teníamos buenas relaciones con ellas".

 

Consultado sobre la hija de Sonia Torres, señaló: "No recuerdo a nadie de apellido Parodi. Pero sí recuerdo el apellido Orozco. Sí, había una Orozco", apellido del esposo de Silvina.

 

Familias desoladas

 

Posteriormente, declaró Guillermo Peretti, en relación al secuestro de su hermana Nora Graciela Peretti de Gallardo, abogada laboralista, ocurrido en la madrugada del 12 de mayo de 1976, junto a su marido, también letrado, Rodolfo Gustavo Gallardo, en su casa de la ciudad cordobesa de San Francisco.

 

Ambos permanecen desaparecidos.

 

El testigo recordó que ese mismo día fueron secuestrados en San Francisco Oscar Ventura Liwacki, secretario general de la Federación de Empleados de Comercio de esa ciudad, y Néstor Cármides Paez, albañil y militante del gremio de la construcción.

 

Ambos estuvieron en La Perla y aún continúan en condición de desaparecidos.

 

Finalmente, declaró Cecilia Inés Valdés, en relación a los secuestros de sus hermanos Oscar y Enrique Valdes, este último, empleado del Banco de la Provincia de Córdoba y militaba en la organización Montoneros.

 

Recordó que fue secuestrado el 23 de abril de 1977, de su casa en barrio La France de la ciudad de Córdoba, y permaneció cautivo en el La Perla, donde se suicidó tomando una pastilla de cianuro.

 

Su cuerpo fue entregado a la familia.


Tenía 24 años.

 

Valdés indicó que pocos días después a Oscar "lo llevaron a la D2 (Departamento de Informaciones de la policía de la provincia) y a La Ribera unos 15 días, y después a La Perla.

Fue liberado desde la Unidad Penitenciaria número 1 (UP1) en 1983".

 

Luego de escuchar los testimonios, el Tribunal Oral Federal decidió pasar a un cuarto intermedio hasta mañana, cuando declararán nuevos testigos.