"No indagar, no investigar no chequear, no hacer periodismo"

ARISTÓTELES ¡HUNDIDO!

Leandro Selen

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Selen:-La denuncia falsa sobre el ministro Kicillof, hace sistema con la denuncia falsa de hace un mes y medio contra Máximo Kirchner.

"No indagar, no investigar no chequear, no hacer periodismo"

ARISTÓTELES ¡HUNDIDO!

La denuncia falsa sobre el ministro Kicillof, hace sistema con la denuncia falsa de hace un mes y medio contra Máximo Kirchner.

Por Leandro Selen

Telam

05/2015

 

La denuncia falsa sobre el ministro Kicillof, hace sistema con la denuncia falsa de hace un mes y medio contra Máximo Kirchner, que hace sistema con un modo más general de entender el periodismo por parte del Grupo que, desde hace un tiempo ha decidido quemar todos los manuales de la profesión.

 

“Entre Clarín y la verdad hay un océano de diferencia", dijo el ministro de Economía, Axel Kicillof, luego de desmentir por enésima vez al diario que ayer amaneció denunciando desde su principal titular que el jefe del Palacio de Hacienda cobraba 400 mil pesos por mes por su cargo de director en YPF, y al mismo tiempo su sueldo de funcionario del Poder Ejecutivo.

 

Hace un mes y medio, el matutino se despachó con la insostenible denuncia de que Máximo Kirchner tenía una cuenta bancaria en un paraíso fiscal con muchos miles de millones de dólares.

 

La nota, escrita en estricto modo potencial, y sin una sola prueba documental fue una verdadera pieza -una más- del no periodismo, una clase magistral de todo lo que, en materia investigativa, jamás se debe hacer.

 

Ahora Clarín volvió a las andanzas para instalar una idea surgida del imaginario de uno de sus editorialistas que pretendió emular a Aristóteles, pero en lugar de enunciar un silogismo, terminó construyendo una falacia.

 

El periodista en cuestión pretendió construir una verdad a partir de “un punto”, como él mismo lo afirma en la defensa practicada de su no denuncia, luego de que el Ministerio de Economía, y la propia YPF informaran que el funcionario no percibe níngún honorario por su cargo en la petrolera estatal.

 

Sin embargo, el editorialista explicó en la edición de hoy que llegó a esa conclusión a partir de “un punto de la resolución adoptada por el directorio de la compañía el 30 de abril pasado, el número '16-Fijación de los honorarios a ser percibidos a cuenta por los directores (…) durante el ejercicio anual comenzado el 1 de enero de 2015'".

 

Es decir que creyendo hacer uso de ese razonamiento deductivo esbozado por primera vez por Aristóteteles, que consta de dos proposiciones como premisas y otra como conclusión, resultando ésta una inferencia necesariamente deductiva de las dos primeras, el periodista se hizo la ilusión que llegaba a una reveladora verdad.

 

Lo que no tuvo en cuenta es que por ese mismo camino emprendido de razonamiento deductivo, es común, para quienes no conocen su debido manejo, arribar a un silogismo categórico, que surge de argumentos deductivos sobre la pertenencia de algo a determinada categoría, pero que no siempre son válidos.

 

Esto es lo que comúnmente se conoce como falacia.

 

Así, el editorialista, tomó como premisa “un punto” de “una resolución”, y armó su propia deducción, que bien puede haber sido: los directores de YPF cobran salarios de la petrolera, Kicillof es director de YPF, Kicillof percibe honorarios de la petrolera.

 

Sin embargo, a partir de esta deducción que a simple vista luce como lógica, el periodista de Clarín construyó un silogismo categórico falaz, que creyó sostener a partir de ese “punto” de esa “resolución”.

 

Hubiera sido bueno que así como indagó sobre resoluciones de asambleas para conformar su verdad, hubiera tenido en cuenta que el 26 de julio de 2012, en el acta 326 de la Reunión de Directorio de YPF, quedó explícita la renuncia de Kicillof al cobro de honorarios por su desempeño en la petrolera.

 

Pero el editorialista no indagó, no investigó, no hizo periodismo, sino que se agarró de “un punto” y pretendió construir una verdad.

 

Hizo un razonamiento simple, fácil, muy fácil.

 

Hace una semana, el editor general de diario Clarín, Ricardo Kirschbaum, planteó en el discurso inaugural ante alumnos, docentes y egresados de la Maestría en Periodismo de Clarín y la Universidad de San Andrés: “Quisiera, ante todo, romper un prejuicio; y decir que hay un periodismo digital de calidad y que hay también un periodismo digital facilista e irresponsable, casi como en el periodismo impreso".

 

¿De quiénes hablaba el bueno de Kirschbaum?

 

LS/