La marcha de Scioli hacia la presidencia de la Nación amaga con ser inexorable.

MÁS PERÓN Y MENOS PROZAC

Victor Ego Ducrot

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El rol clave que jugó Mariotto cuando el peronismo requería que alguien marcase el camino. La prensa de derecha la pide a Macri y Massa que barajen y den de nuevo; parece tarde ya.

La marcha de Scioli hacia la presidencia de la Nación amaga con ser inexorable.

MÁS PERÓN Y MENOS PROZAC
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El rol clave que jugó Mariotto cuando el peronismo requería que alguien marcase el camino. La prensa de derecha la pide a Macri y Massa que barajen y den de nuevo; parece tarde ya.

 


Por Víctor Ego Ducrot

Tiempo Argentino

 25 de Abril de 2015

 

¿Se acuerdan ustedes de aquellos '90?

 

La ofensiva neoliberal tuvo (y tiene) sus culturas; en el mundo rico, una de esas fue el crecimiento desmedido en el consumo de sicofármacos contra la depresión, contra la ansiedad; a ver si la maldita angustia, la misma que nos hace humanos, se borra, se adormece, o algo parecido.

 

Sí claro, para el capitalismo global todo es pasible de convertirse en negocio, por eso un tal Lou Marinoff, profesor de filosofía del City College de Nueva York, quedó inflado de vender su libro Más Platón y menos Prozac (1999), con el cual intentó, en clave de autoayuda, que la lectura de Kant u otro clásico del pensamiento sistémico sustituyese al Prozac, la más utilizada de aquellas drogas.

 

Algo más: en otro libro – Nación Prozac (1994) –, la periodista Elizabeth Wurtzel, de la revista Rolling Stone, ya se había explayado a gusto y develó los abismos en los que sucumbió gracias a la mentada pastillita.

 

Pues bien; a tenor de la insistencia de los principales columnistas de la prensa dominante por recomendarle a la oposición un barajar y dar de nuevo, de forma tal que al candidato Macri a la presidencia sea acompañado por el candidato Massa a la gobernación de la provincia de Buenos Aires (son sintomáticas en ese sentido las columnas de Carlos Pagni en La Nación), sin dejar de lado el carácter casi rabioso de otros editoriales de la derecha contra el gobierno nacional, contra el FPV, contra todo lo que huela a peronismo (una falsa joya de esa naturaleza fue por ejemplo el comentario de Alfredo Leuco en la apertura del programa que hace con su hijo en TN); todo parece indicar que la marcha inexorable de Daniel Scioli hacia la sucesión de Cristina, las cada día más manifiestas adhesiones del universo peronista a la unidad en torno a ese proyecto, para ganar en octubre, desde el propio carácter multifacético y no pocas veces contradictorio del "proyecto nacional", los resultados que las PASO ya arrojaron en Salta, Mendoza y Santa Fe (pese al escandaloso "olvido" de votos) y los que seguramente arrojarán las primarias porteñas este domingo, todo eso, está sacando de las casillas a la derecha vernácula; está al borde de una ataque de nervios, o, dicho en forma diferente (¿quizás se sorprendan?), la dupla de militancia diversa que han compuesto el gobernador Scioli y su vice, Gabriel Mariotto, empuja al gorilaje a la búsqueda de Prozac o de cualquier falopa que les abroche por un rato la ansiedad, la depresión, la angustia; y aclaro que la palabra gorilaje fue utilizada aquí con el mayor de los respetos, tan solo para entendernos desde una semántica digamos que histórica.

 

¿Por qué Scioli?

 

Ya fue adelantado pero lo reitero: todo señala que su marcha hacia la candidatura presidencial por el FPV no tiene vuelta atrás; y las encuestas en general, los acercamientos que viene cosechando y hasta su propio andar por los espacios políticos y mediáticos, "con traje de jefe de Estado" digamos (se dio el lujo de ponerle los puntos sobre las íes al Leuco progenitor en el mencionado programa en el que él y su compañera Karina Rabolini estuvieron como invitados), todos esos signos hacen que aquella percepción generalizada de éxito para la votación en previas se haya trasladado hacia el panorama expectable de cara a octubre, mes en el que se jugará por los porotos, independientemente de la colección de especulaciones sobre armados y desarmados que seguirán a la orden del día.

 

Pero ¿por qué Mariotto? Seguramente sus asesores más próximos aun no midieron en profundidad el alcance que tuvo la convocatoria a la unidad del peronismo que formulara en torno a la candidatura de Scioli, sin esconder las matrices y estilos que los diferencian; decisión con la cual asumió el lugar que la política le tiene reservado en tanto líder emergente: con esa actitud le puso palabras a la urgente necesidad que tenía el oficialismo nacional de definiciones estratégicas, actitud que evidentemente lo condujo a sentarse, a mediados de la semana que termina, entre referencias claves del PJ, como Fernando Espinoza, Alberto Pérez, Cristina Álvarez Rodríguez, Eduardo "Wado" De Pedro y Juan Manuel Abal Medina, entre otros, para reiterar un "fuerte respaldo al proyecto que conduce la presidenta."

 

En ese orden de análisis podría afirmarse que casi se trata de una atmósfera que se está instalando. Durante el programa citado de un papá con su hijo, Scioli fue claro y volvió a ubicar a Mariotto entre los candidatos a sucederlo al frente de la Provincia. Horas después, y en declaraciones a un portal de noticias de La Plata, una figura clave en la construcción política de Daniel, su hermano "Pepe" Scioli, se refirió a los escenarios nacional y provincial. Respecto del primero dijo: (Daniel) "es quien mejores condiciones presenta (para la presidencia); junto con Néstor Kirchner inició este proceso de cambio en 2003 (…). Hoy, la presidenta sigue marcando la agenda y conduciendo los destinos del país (…). Sobre el tablero bonaerense disparó: "El gobernador ve en Gabriel Mariotto a uno de los potenciales continuadores en la Provincia." Fuera de Buenos Aires, y nada menos que desde el peronismo de Mendoza, que se apresta a darle batalla a las aspiraciones restauradoras del neoliberalismo, el vicegobernador Carlos Ciurca afirmaba a la agencia de noticias AgePeBA: "Scioli es la figura que puede aglutinar a todo el peronismo del país, a partir de la impronta del diálogo y de la unidad (…); el planteo de unidad de Mariotto tuvo que ver con una visión clara del presente y del futuro de la Argentina."

 

Para terminar vuelvo a la tierra de los bonaerenses, y con el siguiente ensayo más que breve: las tendencias del mundo político muchas veces se parecen a las corrientes marinas, que levantan el oleaje en el momento menos esperado. Si ello sucediese, por ejemplo dándole forma definitiva a la postulación "Scioli presidente, Mariotto gobernador" deberíamos rendirnos a ciertas voces prudentes del análisis concreto, como la que hace pocos días recogió el diario La Nación, tan lejos él de propiciar el peronismo: "para la gobernación (de Buenos Aires) se avizora una definición con menos candidatos y una fuerte participación de la presidenta”, le decía a ese matutino el encuestador Carlos Germano, indudable conocedor del terreno sobre el que mide y concluye.

 

VED/