La soberanía argentina sobre el sur del Atlántico

ARGENTINA, UNASUR Y LA ESTRUCTURA DE PODER EN EL ATLÁNTICO SUR

Por Walter Moore

La antigua potencia naval británica reclama la superficie marítima que conquistó en la Guerra de las Malvinas y designó como Zona de Exclusión, aceptada por Menem en 1990

ARGENTINA, UNASUR Y LA ESTRUCTURA DE PODER EN EL ATLÁNTICO SUR

Por Walter A. Moore

NAC&POP

02/04/2015

La soberanía argentina sobre el sur del Atlántico se ha convertido en un hecho jurídicamente indudable, pero… Gran Bretaña reclama los mismos territorios y la Unión Europea, en sus acuerdos de Lisboa, declara a Las Malvinas como territorio británico de ultramar, y describe en un mapa cuales son estos territorios:

Reclamo británico          

Reclamo de la UE         

Mar Argentino

Por su parte, la antigua potencia naval británica reclama la superficie marítima que conquistó en la Guerra de las Malvinas y designó como Zona de Exclusión, lo cual fue aceptado por el gobierno de Menem mediante el Acuerdo de Paz (Rendición) firmado en 1990 en Madrid.

Desde entonces, la guarnición británica en Malvinas se ha reforzado considerablemente.

El diario La Nación[1], tradicional vocero de los intereses británicos en nuestro país, la describe así:

En 1985, Margaret Thatcher ejecutó dos políticas de estado que pasaron inadvertidas: la división administrativa del territorio de las Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur en dos territorios de ultramar diferentes (cada cual con su propio gobierno y economía) y la transferencia del reclamo británico por la soberanía en la Antártida desde el territorio de las Malvinas hasta el territorio de las Georgias.

Ninguna de estas medidas habría sido posible si primero no se hubiera construido la más grande base militar permanente que existe al sur del paralelo 50.

La base militar Malvinas sirve como destacamento permanente de las fuerzas armadas británicas en el Atlántico Sur.

En forma indirecta, también sirve para apoyar económicamente a las islas Malvinas, a sus habitantes y a compañías inglesas como la Falkland Island Company a través de sus instalaciones y del apoyo a los dos mil militares de la base.

Este concepto cambió de defensa común a seguridad común previendo el uso militar para la defensa energética y climática.

La proyección de estas prioridades sobre la Antártida es evidente, con lo cual el valor estratégico de las bases de Malvinas y Georgias se ha potenciado.

Debemos tomar en cuenta que Gran Bretaña ha sido capaz de conservar su imperio a través del invento del Commonwealth, designación usada para darles a sus antiguas colonias cierta autonomía económica, pero manteniéndolas dentro de su dispositivo internacional.

No sólo les sirven para proveerle “carne de cañón”, como se llama a estos soldados, sino de abundantes materias primas.

Por ejemplo, si sumamos la producción petrolera de Gran Bretaña, Canadá, Australia y Nueva Zelandia, supera la mitad de todo lo que produce la UNASUR, tienen el doble de la producción de gas natural (sobre todo por Canadá) y el 80% de las reservas de gas de esquistos comparada con toda la UNASUR.

Canadá y Australia juntas superan las reservas de Argentina, considerada la tercera del planeta [2] por la prensa especializada.

Pero, el 30 de noviembre de 2012  llegó la respuesta suramericana, fue en la VI CUMBRE DE JEFAS Y JEFES DE ESTADO realizada en Lima,  Perú,  cuando  votaron  por  unanimidad  un documento,  elaborado  por la Secretaría General de la UNASUR y aprobado por todos los primeros mandatarios de los países integrantes, definiendo una política en común sobre la Defensa de los Recursos Naturales de la Región, con el siguiente procedimiento:

Sin perjuicio de la evaluación de las actividades en los Estados miembros y en las instancias pertinentes de UNASUR, instruyen al Secretario General para iniciar, con la debida prioridad, y en coordinación con los consejos sectoriales pertinentes, un estudio sobre la disponibilidad y potencialidades de los recursos naturales en la región suramericana, con miras al diseño de una estrategia de UNASUR para su aprovechamiento.

El mencionado estudio contemplará entre otros aspectos, el relevamiento y sistematización de información relativa a las reservas de recursos naturales, así como un mapeo e inventario de los mismos.”

El paso lógico, siguiente a este relevamiento es la formación de grandes empresas sudamericanas, que sumen su potencial Hidrocarburífero, su potencial alimentario y su potencial minero, cuyas producciones mancomunadas pueden competir con cualquier multinacional, sea en energía, en distribución de granos y alimentos, como en la producción minera, ahora copada por multinacionales que nos dejan las sobras de ganancias, que en nuestras manos permitirían resolver las postergadas obras de infraestructura, el déficit de viviendas y el desarrollo de una poderosa industria.

Esto puede hacerse en el futuro inmediato, mientras las estrategias desarrolladas por  la Unión Europea y Gran Bretaña, fueron pensadas antes de que la crisis económica se instalara allí. Gran Bretaña, sintió el impacto, y la nueva administración conservadora decidió una drástica reducción de sus gastos militares.

Con esa finalidad ha reducido sensiblemente su flota, que hoy sólo cuenta con un portaaviones, convertido en portahelicópteros, si bien han encargado dos nuevos y gigantescos portaaviones a un costo de 5.900 millones de euros, que recibirá en el año 2.020, si pudiera pagarlos.

Pero conservan 6 destructores, 13 fragatas, 11 submarinos, 3 buques de asalto anfibio, 5 patrulleras de alta mar, 16 patrulleras y barcos de entrenamiento y 4 buques de investigación.

Es notable que, en su reducción del presupuesto militar, no se reduzcan en nada los recursos para defender sus posiciones en Malvinas, dado que los británicos asumieron el rol, dentro de la OTAN, de posicionarse para ocupar la Antártida, con el apoyo de Francia.

Esta situación excluye a los países de la OTAN como posibles proveedores de armamento estratégico, tales como aviones, misiles o equipos de alta tecnología para nuestro país.

La Argentina no puede ignorar estas amenazas, y así como el dispositivo militar europeo está cambiando, también lo está haciendo el de Suramérica, con la creación del Consejo de Defensa Suramericano, ser establecen los mecanismos de solidaridad hemisféricos, pero no tiene aún un dispositivo militar capaz de enfrentar a la OTAN.

Pero mientras la OTAN es una organización imperialista, es decir ofensiva, organizada para ocupar territorios extranjeros o saquear bienes ajenos, el Sistema de Defensa Suramericano se constituye como una estructura básicamente defensiva, con un formato aún no claramente definido, a pesar de la estructura formal del Consejo de Defensa Suramericano y del Centro de Estudios Estratégicos y de Defensa de la UNASUR, no aparece una estructura militar capaz de mantener el control del Atlántico Sur, tarea pertinente para Brasil y Argentina dentro de esta organización suramericana.

De estas instituciones debe surgir el replanteo integral de nuestras formas armadas y la reconstrucción de nuestra industria para la Defensa, (cuidadosamente desmantelada por el gobierno de Carlos Menem), y por el desprestigio (que afectó a todas las Fuerzas Armadas) el canallesco accionar de la dictadura Cívico Militar, sumisa a los intereses norteamericanos.

Hemos avanzado en la reconstrucción de la industria aeronáutica, pero no hemos llegado al nivel que poseíamos antes de que fuera desmantelada por el menemismo.

Además se requiere un programa de actualización ante las nuevas condiciones de la guerra del siglo 21, sostenida básicamente por la misilística avanzada y los dispositivos satelitales.

Pero en este cuarto de siglo ocurrido desde el 2 de Abril, la geopolítica y especialmente la geopolítica económica ha experimentado cambios extraordinarios, todos a favor nuestro, y en contra del Imperio Anglo norteamericano.

El hecho de que Gran Bretaña no pueda solventar el costo de un portaaviones, (aunque con seguridad, si necesitara uno, Estados Unidos le podría entregar alguno de los 10 portaaviones activos de la  clase Nimitz que tiene en operaciones) pero eso no se puede hacer durante una batalla sin comprometer a la armada donante como beligerante, para lo cual ellos tienen previsto un dispositivo: el despliegue del Comando Sur de Estados Unidos o USSOUTHCOM (United States Southern Command en inglés).

A  esto puede sumarse el dispositivo de los europeos, también miembros de la NATO, que se atribuyen el control de parte de nuestro océano (ver mapa).

En diciembre de 2009, el Parlamento Europeo aprobó la Constitución Europea mediante la entrada en vigencia del Tratado de Lisboa, que incorpora concretamente a las islas Malvinas, islas del Atlántico Sur y el Territorio Antártico Británico, como territorios europeos de ultramar, mediante  actos llevados a cabo por la OTAN, control que delega en las dos decadentes empresas coloniales anglo-francesas, que disponen la ocupación militar mediante un dispositivo para controlar el Atlántico Sur, gracias a la pau­la­ti­na cons­truc­ción de un ani­llo de con­trol e in­fluen­cia ma­rí­ti­mos en toda la re­gión, que tiene seis en­cla­ves/pi­vo­tes in­su­la­res, de gra­vi­ta­ción fun­da­men­tal en la po­lí­ti­ca ma­rí­ti­ma y naval bri­tá­ni­ca:

Ø     La isla As­cen­ción, en­cla­ve an­glo­ame­ri­cano fun­da­men­tal en el apro­vi­sio­na­mien­to y en la lo­gís­ti­ca tanto en tiem­pos de gue­rra como de paz en la re­gión del Atlán­ti­co, ubicada a más de 8.000 ki­ló­me­tros de Gran Bre­ta­ña.

Ø     La isla Santa He­le­na y el is­lo­te Tris­tán de Cunha, dos pun­tos im­por­tan­tes en el re­for­za­mien­to de la po­lí­ti­ca naval bri­tá­ni­ca en las úl­ti­mas dé­ca­das.

Ø     Las Islas Mal­vi­nas, donde está asen­ta­da la for­ta­le­za mi­li­tar eri­gi­da en las úl­ti­mas dos dé­ca­das a par­tir de la pro­fun­di­za­ción del es­ce­na­rio de de­ci­sio­nes uni­la­te­ra­les que los bri­tá­ni­cos to­ma­ron en lo que res­pec­ta al “go­bierno” de las islas y a las ac­ti­vi­da­des eco­nó­mi­cas y co­mer­cia­les.

Actividades que se pu­sie­ron en mar­cha luego de la de­cla­ra­ción uni­la­te­ral de la zona de ex­clu­sión en 1987.

En tal sen­ti­do, en mayo de 2009, el Go­bierno del Reino Unido pre­sen­tó ante la Se­cre­ta­ría de la Con­ven­ción de De­re­chos Ma­rí­ti­mos de las Na­cio­nes Uni­das (CON­VE­MAR), el re­cla­mo de de­li­mi­ta­ción de la pla­ta­for­ma con­ti­nen­tal en torno a las Islas Mal­vi­nas, Geor­gias y Sand­wich del Sur hasta las 350 mi­llas, pro­yec­tan­do, de esa ma­ne­ra, su ocu­pa­ción co­lo­nial sobre una su­per­fi­cie ma­rí­ti­ma de unos 3.500.000 km2.

Nuestro Gobierno también presentó el correspondiente reclamo, en base al cual se establece la superficie del Mar Argentino de la imagen.

Ø     Las islas Geor­gias y Sand­wich del Sur, úl­ti­mo es­la­bón del ani­llo de se­gu­ri­dad naval bri­tá­ni­co, cuya si­tua­ción es­tra­té­gi­ca fue in­clui­da por el go­bierno in­glés en la re­ser­va de so­be­ra­nía antes alu­di­da, dando cuen­ta de una vi­sión geo­po­lí­ti­ca in­te­gral del Atlán­ti­co Sur.

Ø     El sec­tor an­tár­ti­co bri­tá­ni­co y su pla­ta­for­ma con­ti­nen­tal, que cons­ti­tu­yen un área de in­fluen­cia es­tra­té­gi­ca de más de 1.000.000 de ki­ló­me­tros cua­dra­dos, si­tua­ción que com­pro­me­te de­ci­si­va­men­te la po­lí­ti­ca an­tár­ti­ca ar­gen­ti­na en los pró­xi­mos años, y ataca los intereses de nuestros vecinos chilenos.

En con­jun­to, ha­bla­mos de un for­mi­da­ble des­plie­gue de con­trol ma­rí­ti­mo y naval en el Atlán­ti­co Sur, que no tiene an­te­ce­den­tes en cuan­to a la vas­te­dad de sus ob­je­ti­vos en los dos si­glos de pre­sen­cia bri­tá­ni­ca en la re­gión, que le per­mi­te a Gran Bre­ta­ña el mo­ni­to­reo per­ma­nen­te de la costa orien­tal sud­ame­ri­ca­na (con pro­yec­ción desde el Ama­zo­nas a la An­tár­ti­da), como así tam­bién de la costa oc­ci­den­tal afri­ca­na y, ade­más, controla el es­pa­cio in­ter­oceá­ni­co Atlán­ti­co-Pa­cí­fi­co, y el acceso a la Antártida y a los pasos de navegación estratégicos, ubicados entre Suramérica y la Antártida.

Ninguna declaración, desde ningún foro, (desde Naciones Unidas, la UNASUR,  o de los miembros de los 24 países africanos y suramericanos de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZPCAS) tiene efecto alguno sobre la política expansionista de una Europa que se desmorona, y no quiere aceptar que, su destino de control mundial, ha terminado.

La Vieja Europa está ingresando en una etapa de desesperación, tratando de mantener su standard de vida, imprescindible para controlar los conflictos sociales internos, y para lograrlo necesita energía y materias primas de las que carece en su propio territorio y que, antes cambiaba por billetes de banco, pero su dinero cada vez vale menos, pues su estrategia de comprar materias primas baratas y vender productos industriales caros, es imposible desde la veloz industrialización de China y Asia en general.

Ante este acorralamiento, la solución militar es su única salida, pero ahora los viejos imperios tienen dos problemas insolubles:

Ø      A.) La Guerra es cara, y ellos están cada vez más pobres, porque han dejado de producir riqueza real, esa que sólo aparece con el trabajo humano de las industrias, y con la transformación de materias primas baratas, que ahora no pueden saquear impunemente. Así llegamos al segundo problema: 

Ø     B.) Tampoco disponen de materias primas propias. Sólo les quedan los recursos provenientes de la economía abstracta, (la de la especulación financiera, o la renta por la venta de servicios y marcas), dos sectores sobre los cuales están perdiendo rápidamente sus ventajas comparativas.

Inglaterra tiene sus grandes colonias de las que puede surtirse (en eso se basan sus aspiraciones), obtiene materias primas de Canadá, Australia y Nueva Zelanda, pueblos que han sabido domesticar hasta el punto en que ni siquiera se proponen independizarse del Commonwealth.

Pero sin ellos, la Gran Bretaña no sería otra cosa que unas islas superpobladas[3], que tuvieron mucha iniciativa en siglos pasados.

Pero el mundo ha cambiado.

De esta manera, nuestro país se transforma en Estado coribereño de la Comunidad Europea, consolidando, de esa manera, una situación geopolítica de imprevisibles consecuencias para la integridad de los intereses territoriales y marítimos argentinos y suramericanos.

Por nuestra parte debemos cumplimentar la “Declaración Montevideo” en la cual se destaca la importancia del  “compromiso con la consolidación del Atlántico Sur como Zona libre de Armas Nucleares y otras de destrucción masiva, pues son una grave amenaza para la Humanidad por las catastróficas consecuencias humanitarias que tiene su uso”.

Declaración que permitió definir la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS) que reunió los días 15 y 16 de enero de 2013 en Montevideo, asistiendo delegaciones de 21 de los 24 miembros del organismo, (de los cuales tres son sudamericanos y el resto africanos).

LA CRISIS ECONÓMICA DEL REINO UNIDO

Si observamos el devenir de la economía de Gran Bretaña, según lo que Faris Sanhaji escribe en “Vox Populi”. “El Reino Unido está amenazado por su alto nivel de deuda total, debido a los riesgos tomados por la City, la deuda de los hogares y el rescate a la banca británica.

La decisión enseña una situación que se vuelve desesperada para Reino Unido: el jueves pasado, el gobernador del Banco de Inglaterra Mervyn King anunciaba una inyección de más de 100.000 millones de libras en el sistema bancario británico para fomentar el crédito y así aliviar una economía en recesión y aplastada por la austeridad.

El Reino Unido se enfrenta hoy a numerosos desafíos: alta inflación, recesión económica, falta de liquidez, déficit público elevado y deuda total espantosa que  es ahora la más importante del mundo, superior a la de Japón.

Si sólo se habla de deuda pública, era de 534.000 millones de libras en 2007, se incrementó hasta 883.000 millones en 2010 por el rescate a la banca británica, y ha sobrepasado el nivel simbólico del billón de libras a finales de 2011.”

En estas circunstancias, es muy difícil que puedan destinarse grandes fondos para consolidar la “Fortaleza de las Falklands”, y ya sabemos que la única forma en que el Imperio negocia algo es cuando se encuentran en una situación de gran debilidad, y amenazados.

Así que, ante estas amenazas, (que no desaparecerán por sí solas) debemos prepararnos, porque los británicos no amenazan en vano, ellos actúan.

Ante esto, debemos formular una estrategia defensiva, la cual requiere que:

A.) Profundicemos la alianza económica, política y defensiva con la UNASUR y la CELAC, estableciendo protocolos de defensa ante agresiones de Gran Bretaña y la OTAN (y con EEUU, siempre listo para una nueva guerra), pues ya no se trata de una confrontación entre Argentina y Gran Bretaña, sino entre la Eurozona y la UNASUR, donde a  Brasil le corresponde la responsabilidad de velar desde los límites de nuestro Atlántico con el Atlántico Norte y a la Argentina le corresponde defender el Atlántico Antártico.

B.) Impulsar decisivamente la creación de una industria militar defensiva de la UNASUR, lo cual requiere sistema de normas comunes para intercambiabilidad y complementariedad de los sistemas de armamentos y de la industria militar.

En este rubro, la Argentina puede recuperar el potencial destruido durante los aciagos años de las últimas décadas del siglo 20.

Nuestro destino es integrarnos al bloque de los BRICS, aliados estratégicos imprescindibles, con los cuales podemos emprender la modernización de nuestras industrias, renovar nuestra infraestructura de transportes (ferrocarriles, barcos, aviones, combustibles), para lo cual podemos intercambiar “productos x productos” (por ejemplo: Alimentos x industria pesada o de alta tecnología).

Así Rusia puede ayudarnos a recomponer nuestra industria aeronáutica y espacial, China nos puede ayudar a construir velozmente nuevas ciudades, para ocupar productivamente todo nuestro territorio nacional, desplegando la población hacinada en las grandes ciudades.

India puede ayudarnos a multiplicar nuestras capacidades en informática, misilística y cinematografía.

Con Sudáfrica debemos constituir una alianza militar para defender de los pasos oceánicos hacia el Este y el Oeste, imprescindible en un mundo que se achica, y con Brasil, debemos profundizar la integración de nuestras industrias, dejando para ellos la producción masiva, dado su enorme mercado interno, y nosotros al desarrollo de las industrias especializadas, de alta calidad, y aprovechando nuestra abundancia de tierra fértil, agua potable y personas capacitadas[4].

C.) Hacer cumplir el Tratado de No Proliferación Nuclear por el cual Sudáfrica desarmó su arsenal nuclear, pero Gran Bretaña envía submarinos armados con bombas nucleares a nuestro Océano, motivo por el cual debe ser reprimido por la Comunidad Internacional, que, de no hacerlo, permitiría a la UNASUR usar su potencial nuclear para hacer armas de ese tipo, usables como réplicas contra un ataque de los Británicos.

D.) Argentina debe aceptar la condición de País Marítimo, y para eso debe instalar un dispositivo de defensa, a lo largo de la línea costera en el perímetro de nuestro Atlántico Austral, generando una cadena de nuevas ciudades agro-industriales aprovechando los recursos propios del mar y sus costas.

Estas nuevas ciudades deben formar parte del sistema nacional de defensa, y su creación puede descomprimir las seis grandes ciudades argentinas, que concentran la mitad de la población urbana, y ofrecer trabajo y alojamiento a la creciente corriente migratoria hacia nuestro país.

Para asegurar la continuidad territorial debemos instalar un puente, o un túnel, que vincule a Santa Cruz con Tierra del Fuego, y desde allí fomentar la ocupación de nuestro territorio antártico, afirmando nuestra posición de País Bicontinental[5].

Instalar una Fortaleza en la Isla de los Estados

Necesitamos instalar una base potente para asistir al combate aeronaval, en el escenario definido por la permanente amenaza británica. En estas latitudes, la sede ideal para esta base de Argentina-UNASUR, es por varios motivos: La Isla de los Estados, porque:

·        Se encuentra en mejor punto estratégico para defender los pasos hacia el océano Pacífico, (ver mapas adjuntos), y por su topografía, es una base aeronaval, ideal para contrarrestar las amenazas británicas instaladas en Malvinas y las Islas del Atlántico Sur.

·        Es parte indiscutida del territorio argentino, (depende de la Provincia de Tierra del Fuego). Tenemos que tomar en cuenta la vieja estrategia de la inteligencia británica, que impulsa la designación de esta isla como Parque Nacional, con lo cual impide toda alteración de un lugar.

·        No podemos ignorar que, el ambientalismo en la Argentina está totalmente penetrado por los servicios de inteligencia británicos que, por ejemplo, controlan la Fundación Vida Silvestre desde la sede de la World Wide Fundation, organismo presidido por el Duque de Edimburgo, que supo ser el jefe máximo del espionaje británico, y que aún financia las actividades probritánicas de Green Peace.

·        Impide la radicación espontánea de población civil, pues la Isla de los Estados, posee un clima perma-humedo (100% de humedad casi constante), con temperaturas de (-1º a -10ºc), y es azotada por grandes tormentas. 

·        El personal militar puede recibir del Estado los recursos para mantenerse allí en condiciones confortables, sin generar recursos productivos.

·        En un clima permahúmedo, las grandes instalaciones pueden ser protegidas en forma permanente, bajo cúpulas transparentes destinadas a regular la temperatura y la humedad[6], lo cual permite vivir en condiciones algo mejores que las de la Antártida.  

·        La energía necesaria para estas actividades puede ser provista por una usina nuclear del tipo CAREM25, en desarrollo, por la CNEA, con la cual se puede para proveer de energía a toda la isla sin, necesidad de recargar combustibles.

·        Los 14 fiordos existentes proveen un refugio adecuado, tanto para embarcaciones de combate o naves de aprovisionamiento, o con visitantes, pues la única actividad económica viable en la Isla es el eco-turismo, pues sus paisajes son de una belleza única, y la obra de Julio Verne “El faro del fin del Mundo” ha promocionado este lugar.

El movimiento de los turistas debe ser minuciosamente controlado, para lo cual el personal militar está bien dotado.

El camino trazado entre las bases permite recorrer la isla con autos no contaminantes.

·        La ausencia de pobladores civiles implica una ventaja militar, pues los invasores imperiales buscan destruir a la población civil como forma de amedrentamiento.

Esto es posible pues en la guerra moderna, por cada soldado que cae, mueren o salen heridos más de 10 civiles, pues carecen de entrenamiento y equipo adecuado para defenderse.

Para conformar una base con verdadera capacidad bélica, debemos equiparla debidamente, tanto para alojar una fuerza disuasiva consistente, como para aprovechar la particular topología de esta Isla.

Los fiordos de la Isla de los Estados                

Instalaciones para habitabilidad en climas permahúmedos fríos

Ubicación en el Océano                                  

Perímetro costero de la Isla de los Estados

EL EQUIPAMIENTO MILITAR EN LA ISLA DE LOS ESTADOS

Propuesta de instalaciones defensivas en la Isla de los Estados

Se han previsto dos pistas de aterrizaje, una de 3.000 metros para aviones de gran tamaño y otra de 2.000 metros en el otro extremo de la isla.

A su lado los hangares y las instalaciones para el personal y el mantenimiento.

Se deben basar aviones tipo Hercules C-130, para vigilancia, abastecimiento aéreo y transporte de tropas.

Deberíamos asentar allí aviones caza de 5ta. generación, tipo Sukhoi Su-35[7], modernizando nuestra dotación aérea con aeronaves similares a las ya adquiridas por Venezuela, y estableciendo convenios para producirlos en Argentina con destino a todo la UNASUR, asociados a la fábrica rusa.

La longitud de las pistas permite la operación de un Bombardero estratégico: Tupolev Tu-160, invisible, supersónico y de largo alcance.

Ambos vectores pueden transportar misiles del tipo Onix P-800, llamados por los norteamericanos SS-N-25 Sunburn, capaces de destruir un portaaviones sin usar carga nuclear, con su sistema de posicionamiento global, pueden seguir el perfil del terreno y volar a baja altitud (a 10 o 12 metros sobre la superficie) y su velocidad de 2,400 km/h, con un alcance de 300 km, y pueden lanzarse también desde barcos y camiones.

El caza Sukhoi S-35 y el bonbardero estratégico Tupolev Tu-160

Las instalaciones portuarias dentro de los fiordos adecuados, deben permitir el atraque de barcos de guerra y cruceros de turismo, contando con adecuados sistemas de defensa antiaérea y antisubmarina.

Debemos instalar varios de los nuevos radales Tipo 4, desarrollados por INCAP, colocar baterías antimisiles del tipo C-300 o C-400 (de origen ruso), además de las baterías de misiles antiaéreos o antibarcos distribuidas por toda la Isla.

Se ha programado un camino que recorra la difícil topografía a lo largo de los 40 kilómetros de largo de la Isla, para conectar las distintas instalaciones entre sí, brindar un recorrido paisajístico a los eventuales turistas, que pueden movilizarse en vehículos eléctricos para mantener la isla libre de contaminación.

LA MUTACIÓN DEL SISTEMA DE DEFENSA ARGENTINO

Mientras en Brasil ya no se busca know how de defensa en Estados Unidos, sino en Vietnam, más adecuado para defender su enorme territorio con técnicas de Guerra Asimétrica Terrestre, nosotros tenemos la mitad del territorio que debemos defender, en el océano Atlántico, por lo tanto debemos desarrollar una doctrina, equipamiento y entrenamiento para la Guerra Asimétrica Terrestre, Naval y Polar, modificando nuestra doctrina defensiva tan radicalmente como lo han hecho los británicos con su Doctrina de Guerra Colonial.

La experiencia de la Guerra de las Malvinas hizo que Gran Bretaña replanteara la estructura de su flota, sustituyendo las unidades destinadas a las batallas navales (como los cruceros destinados a la lucha con otros barcos y submarinos) y la reestructuró dando prioridad a nuevas unidades destinadas a la anulación de los ataques aéreos y a proveer equipos de desembarco, conservando el poder disuasivo de sus tres submarinos nucleares (han prescindido del cuarto), pero sus misiles Trident (de largo alcance) están vencidos o a punto de vencerse, y no han autorizado el presupuesto para su actualización.

En consecuencia, la doctrina de guerra naval asimétrica actual debe considerar que nuestro dispositivo de defensa debe basarse en ataques rápidos desde el agua, con lanchas o submarinos invisibles, portadores de misiles de gran potencia como los Onix P-800, que pueden dispararse por detrás de la línea del horizonte.

Por otra parte, debemos tomar en cuenta que la doctrina actual del Imperio es utilizar aviones sin piloto (drones) en la guerra aérea, para lo cual debemos desarrollar los que necesitemos nosotros, y un sistema defensivo frente a los mismos, ya que los países que disponen de recursos cibernéticos los aplicarán también a la guerra por tierra y agua, pues ellos tratan de debilitar a las poblaciones civiles de los países invadidos con el terror y la destrucción física.

La defensa aérea de Irán capturó uno de estos Drones controlando las emisiones radiales con las cuales se los maneja a distancia.

La gran base de operaciones de la Isla de los Estado, debe ser integrada por guarniciones rotativas, como en Antártida, a la cual deben sumarse las instalaciones militares permanentes dentro de las Nuevas Ciudades Costeras, que deben defender posibles ataques a nuestro territorio, para lo cual son necesarias dotaciones militares organizadas incorporando a los mismos pobladores, con la instalación local de una Guardia Nacional a crearse, semejante a la norteamericana, y organizada de acuerdo a los cánones de Suiza.

Todas estas ciudades deben tener bases aéreas, pues así como debemos defender los 6,4 millones de nuestro mar, debemos controlar los 10 millones de km2 de la totalidad de nuestro territorio, lo que hace de la Fuerza Aérea, el arma principal de nuestro país.

Debemos encontrar una manera de integrar la estrategia de Defensa de Todo el Pueblo para defender nuestro territorio continental, como la de desarrollar equipamiento adecuado para la Guerra Asimétrica: en la Tierra, el Mar y el Aire.

Buenos Aires, 2 de abril de 2015


[1] Ejemplar del Miércoles 04 de abril de 2012 

[2] Con 774 billones de pies cúbicos de gas, sólo superada por Estados Unidos con 862 y por China con 1.275.

[3] Inglaterra tienen casi 300 h/km2, el doble de Europa Occidental.

[4] Tenemos 46 universidades nacionales y 32 sedes en todo el país de la Universidad Tecnológica Nacional.

[5] El Territorio Argentino se encuentra en parte en América del Sur y parte en la Antártida.

[6] Ver imágenes.

[7] Su velocidad máxima asciende 2.400 Km/h,  y el techo práctico es de 18 Km, supera al USA F-15 y F-35.