La lucha de las mujeres fue fundamental en la guerra gaucha.

JUANA AZURDUY, FLOR DEL ALTO PERÚ Y AMAZONA DE LA LIBERTAD

Por Raúl Tabanera

La Azurduy nació un 8 de marzo, el Día de los derechos de la Mujer, una metáfora poética de la Historia. ¿Por qué se la invisibilizó por tanto tiempo en la historia oficial argentina? Quizás su presencia como mujer y revolucionaria del Norte, su ascendencia chola y criolla. Cristina Fernández de Kirchner la elevó al grado de generala del ejército argentino e integra la galería del “Salón Mujeres Argentinas»

A propósito del 8 de marzo como Día de la Mujer

JUANA AZURDUY,” FLOR DEL ALTO PERÚ” Y “AMAZONA DE LA LIBERTAD”

Prof. Raúl Tabanera

NAC&POP

7 de marzo 2015

La Azurduy nació un 8 de marzo, día de la mujer (otra metáfora poética de la Historia) aunque esa fecha se eligiera conmemorando a las mártires obreras de Nueva York, los latinoamericanos debemos resignificarla, y celebrar el día de la mujer por el nacimiento de la gran Juana.

El historiador argentino Pedro Patzer, quien afirma  que Juana nació el 8 de marzo y no el 12 de julio de 1780 reflexiona en su obra Juana Azurduy, la mujer revolución:  “ ¿Cuantas alabanzas y cantos de independencia han pasado de comarca a comarca a través de las Juanas?

¿Cuantos oficios y sabores se han transmitido a través de sus manos, cuántos de sus fervores han corregido la resignación de los hombres, cuántos brazos de Juanas han contenido a los huérfanos de la rebelión de Tupac Amaru, cuántas Juanas han interpretado la llamada ancestral de la América descalza, y han entregado sus hijos a la pasión continental?

Juana Azurduy fue la primera ama de casa del continente, si es que entendemos por casa a la Patria Grande.

¿Qué mujer antes que la Azurduy hubo amado a esta tierra de esa manera?..

Juana Azurduy se ha convertido en madre de la estirpe de mujeres de la Indoamérica que amamantaron las rebeliones de los postergados.“

Y Eduardo Galeano ha señalado al referirse a la Generala del Ejército Argentino: “Las mujeres tenían prohibido meterse en los masculinos asuntos de la guerra, pero los oficiales machos no tenían más remedio que admirar el viril coraje de esta mujer”

La lucha de las mujeres fue fundamental en la guerra gaucha.

No solamente eran excelentes espías sino que algunas de ellas, como doña Juana Azurduy de Padilla, comandaban tropas en las vanguardias de las fuerzas patriotas.

Esta maravillosa mujer había nacido en Chuquisaca el 8 de marzo de 1781, mientras estallaba y se expandía la rebelión de Túpac Amaru.

El amor la llevó a unir su vida a la del comandante Manuel Asencio Padilla.

La lucha y dignidad de Manuel y Juana fue un ejemplo fundamental para nuestros libertadores, Simón Bolívar, manifestó: “Este país no debería llamarse Bolivia en mi homenaje, sino Padilla o Azurduy, porque son ellos los que lo hicieron libre”

Los Padilla lo perdieron todo, su casa, su tierra y sus hijos en medio de la lucha.

No tenían nada más que su dignidad, su coraje y la firme voluntad revolucionaria.

Por eso, cuando estaban en la más absoluta miseria y un jefe español intentó sobornar a su marido, Juana le contestó enfurecida: “La propuesta de dinero y otros intereses sólo debería hacerse a los infames que pelean por su esclavitud, más no a los que defendían su dulce libertad, como él lo haría a sangre y fuego”.

Juana fue una estrecha colaboradora de Güemes y por su coraje fue investida del grado de teniente coronel con el uso de uniforme, según un decreto firmado por el director supremo Pueyrredón el 13 de agosto de 1816 y que hizo efectivo el general Belgrano al entregarle el sable correspondiente.

Tres meses después, en la batalla de Villar fue herida por los realistas.

Su marido acudió en su rescate y logró liberarla, pero a costa de ser herido de muerte.

Era el 14 de septiembre de 1816.

Juana se quedaba sin su compañero y el Alto Perú sin uno de sus jefes más valientes y brillantes.

¿Por qué se la invisibilizó por tanto tiempo en la historia oficial Argentina?

Quizás su presencia como mujer y revolucionaria del Norte, su ascendencia chola y criolla, y el apoyo al proyecto independentista de Manuel Belgrano les hizo fruncir el ceño a varios estudiosos que defendían a los próceres porteños y unitarios, más pendientes de la ciudad puerto y su acercamiento a Inglaterra que a sostener una guerra de recursos contra los realistas.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner la elevó al grado de generala del ejército argentino e integra la galería del “Salón Mujeres Argentinas»

RT/