LA DICTADURA DE LAS MINORÍAS

Alberto Daneri

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Ese poder financiero-mediático-judicial les hostiga con jueces vitalicios que disfrutan (igual que los fiscales) de salarios que provocarían un infarto a quienes fueron a la marcha del 18-F.

 

LA DICTADURA DE LAS MINORÍAS

 

Por Alberto Daneri

Diario Registrado

03 de marzo

                           

Los guardaespaldas del capitalismo ya no son los militares y la policía.

 

Los poderes concentrados deslegitiman el voto del pueblo y la derecha, atomizada, se ayuda con el canibalismo creciente de los medios hegemónicos y de sectores del Poder Judicial.

 

Intentan restringir con fallos judiciales la potestad de gobernar de nuestro Poder Ejecutivo, y de legislar del Poder Legislativo.

 

Con un superpoder, socavan su autoridad natural.

 

Ese poder financiero-mediático-judicial les hostiga con jueces vitalicios que disfrutan (igual que los fiscales) de salarios que provocarían un infarto a quienes fueron a la marcha del 18-F.

 

Hubo cien mil personas.

 

Agregando ceros subieron a 400 mil.

 

A la fantasiosa religiosa Elisa Carrió (“Cristina hará pronto un autogolpe”, “No maten a mi familia”) le viene bien el aforismo: “De camino a Dios, los santos te matan a palos”. (Paul Celan)

 

No hizo falta ir al cine.

 

Esa fantasía golpeó a la puerta.

 

Como en los films de Alfred Hichcock, una inocente (la Presidenta) fue acusada y perseguida por el Sistema. Igual que en “39 escalones” o “El hombre equivocado”.

 

Un fiscal pro-Israel la denunció (sin la firma de su Fiscal General, como debió ser) de proteger a Irán, Estado definido como terrorista y temible.

 

Se publicó en el mundo y desprestigió al país.

 

Ahora esa ruin operación -por un justo fallo de 80 páginas del juez Rafecas-, la probaron falsa. Rafael Correa, desde Ecuador, lo festejó.

 

A Nisman, un amigo íntimo de EE.UU, lo habían instalado como víctima.

 

¿Y Cristina qué fue?

 

Doble gran víctima del Sistema.

 

Debió soportar los gritos de la clase media: “Cristina asesina”.

 

¿A qué precio?

 

Stress, sin duda.

 

En “El hombre equivocado”, basado en el caso real de un músico, la esposa terminó loca.

 

Desde ya, los funcionarios del gobierno tienen el deber de dar cuenta de sus actos y de ser ejemplos sociales de moralidad.

 

La corrupción, sea de quien sea, debe castigarse.

 

Pero aquí, los medios mencionan la supuesta de los funcionarios de este gobierno.

 

La también supuesta de los opositores, es ocultada.

 

El sutil dominio del Poder Judicial continúa.

 

Imaginemos que existen cinco mil jueces en todo el país.

 

Cualquiera de ellos, ordena una “cautelar” y frena una ley (pasó con la de Medios) del Poder Ejecutivo.

 

Esa cautelar la avaló ahora una Cámara.

 

Impidieron la Ley cinco años sin que esta Corte lo impugnara.

 

¿Quién los votó?

 

¿Ocurre en algún otro país?

 

Ni pensarlo.

 

El Ejecutivo es el electo para gobernar, no el Poder Judicial. La Ley de Medios no se aplicará y 300 canales de un multimedio (o más en el futuro) serán siempre suyos.

 

Con otro gobierno.

 

¿Y la igualdad ante la ley, el art. 16 de nuestra Constitución?

 

Lo real es que, por no respetar el Poder Judicial la división de poderes, ni el Ejecutivo ni el Legislativo pueden cumplir bien sus deberes constitucionales.

 

Si la Presidenta, en uso de sus atribuciones reprocha conductas, el Poder Judicial le endilga irrespetuoso un “razonamiento absurdo”.

 

Por ello, a pesar de que lo establece la Constitución de 1853, rehúsan el juicio por jurados.

 

Sólo ellos se creen capacitados para emitir los fallos.

 

Hace 162 años que desprecian el criterio de la gente común.

 

Ni la Presidenta (abogada) logra opinar sin que la degraden.

 

Piden “justicia” los que deben aplicarla.

 

Pero traban todos los caminos para mejorarla.

 

Objetaron el nuevo Código Procesal Penal (sancionado por el Congreso) porque con él los fiscales trabajarían más tiempo y los secreteos que demoran años los expedientes terminarían, al ser expuestos a la vista de todos.

 

Este año el gobierno dio al Poder Judicial el presupuesto más alto de la historia.

 

Igual lo odian.

 

Como a aquellos integrantes de Justicia Legítima, que reúne a varios de los más honrados jueces y fiscales de la Argentina.

 

A sus referentes, por celos y envidia, les ponen palos en la rueda.

 

Intentan hacerlos echar, como a la procuradora Gils Carbó, a la cual insultaron al ir al velorio de Nisman.

 

Su corona la deshicieron en su presencia.

 

¿Por qué?

 

Porque dos fiscales convocantes a la marcha son candidatos de Sergio Massa a la Procuración.

 

¿Cartón lleno?

 

Funcionarios de guante blanco, se dan el lujo de manejar su presupuesto.

 

Lo hace la Corte eludiendo la ley, pues debería hacerlo el Consejo de la Magistratura.

 

Más cede el Gobierno, más lo atacan.

 

Como algunos empresarios.

 

No es casualidad.

 

¿Acaso buscan desalojar antes al kirchnerismo?

 

Gerentes de intereses corporativos utilizan a un sector del Poder Judicial para extorsionar a la democracia y garantizarle a los grupos económicos, mañana, un nivel de inusuales megaganancias.

 

Con demoras, expedientes cajoneados.

 

Y apoyo reaccionario.

 

No “popular, concepto impensable para los que concurrieron a la marcha”, ironizó la Presidenta.

 

Qué asco dan los pobres.

 

A esos dictadores de las minorías, habría que narrarles lo que sugería burlón un jovencito, Sartre, en sus “Cartas al Castor”: “Cómo sería una dictadura de la libertad, y cómo obligaría yo a la gente a ser libre, alternando razonamientos y suplicios”.

 

Usted paga impuesto a las Ganancias.

 

Ellos no.

 

El beneficio del que gozan esas majestades judiciales, no surgió por una reforma legislativa.

 

Al contrario.

 

La Ley 24631/96 derogó las exenciones a magistrados y funcionarios del Poder Judicial.

 

Pero la Corte Suprema emitió, señorial, la acordada 20/96 y declaró inaplicable la ley.

 

Hace 20 años.

 

 ¿Piensa en equidad tributaria?

 

Reclame como en “Relatos salvajes”: a Magoya.

 

Porque el sol difícilmente entra al Palacio de los Tribunales.

 

Saben que algunos de sus compañeros actúan mal, pero esa corporación los protege.

 

Difícilmente ordenen juicio político a un juez o fiscal.

 

Y si sucede, lo absuelven.

“No hagas a otro lo que podrían hacerte a vos”.

 

Ahora, el ex miembro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, será el defensor en el jury a Axel López, un frío juez que liberó a violadores y delincuentes que reincidieron y mataron, sobre todo a mujeres.

 

Algunos jueces administran la justicia con reglas fijas de excesivo garantismo.

 

Hacia el corazón de los victimarios, sin respetar la caridad por quien podría mañana ser su víctima.

 

La decisión del defensor es lícita.

 

Aunque no reivindica la ética, pues López dijo varias veces vivir sin culpas.

 

Por “olvidos” y no citar a su despacho a condenados, los liberó.

 

En otro país lo echarían.

 

Acá sigue en funciones.

 

Feliz entre colegas.

 

Un defensor de tanta jerarquía asegura su futura continuidad. Siamo tutti innocenti, Zafaroni.

 

La democracia tiene 2.500 años de antigüedad, y se basó en el “gobierno del pueblo”.

 

Fue instaurada para terminar con el gobierno de los aristócratas y tiranos.

 

La democracia implica igualdad de derechos para que cada cual sea diferente, y no obstante “las diferencias y los puntos de vista variados, sea posible vivir juntos y sin violencia.

 

 En paz.

 

Es la historia de la pluralidad y de la tolerancia, no de la victoria y la imposición”, dijo Shimon Peres.

 

Lo opuesto a quienes insultan y agravian.

 

Luego, en Atenas la derrotó la oligarquía. Fue el gobierno de los “treinta magistrados, llamados Treinta Tiranos”. Duró sólo un año pues les guiaban “intereses y ambiciones personales”.

 

Existen escasos gobiernos del pueblo para el pueblo, nacidos con los griegos, y que renovara la gran Revolución Francesa.

 

Cada país tiene ahora una soberanía limitada, manejada por su propia oligarquía y los poderes fácticos.

 

Una emergencia mundial, aunque pocos lo vean.

 

Debemos evitar que prosiga.

 

Una reciente solicitada de los trabajadores judiciales acusó a su delegado, el ex peronista Julio Piumato, de ser como en la obra de Goldoni: “Arlequín servidor de dos patrones”.

 

Pues se ha convertido en vocero patronal, en lugar de reivindicador de los derechos de los trabajadores.

 

Dicen ser acosados en todo el país con “maltrato laboral y discriminación de género”.

 

Pero Piumato calla.

 

 Eso sí, habló el 18-F en nombre de la patronal.

 

¿Exageró la obediencia debida?

 

Los reyes reían con el bufón.

 

¿Quién detenta el poder fáctico?

 

Ese Poder Judicial, unido al Partido Mediático, aplaudiendo a las corporaciones.

 

Del país y de afuera.

 

Por algo ciertos jueces, denunció Julio Maier, van a almorzar a la Embajada de EE.UU.

 

¿Reciben instrucciones, como recibía Nisman según afirman los cables de WikiLeaks?

 

De ningún modo.

 

Van a solicitar una visa para visitar EE.UU.

 

La doble moral impera en todo el mundo. Marcharon el 18-F a exigir “justicia”. Lo reprodujeron en diarios de Europa algunos que la cercenan.

 

Aunque sólo en la “dictadura argentina” y en Argenzuela (como gustan burlarse estos diarios europeos) es factible agraviar a un presidente, sin ser golpeado y detenido.

 

¿Y dónde más?

 

Esta gente de 40 a 65 años, supone ser muy sofisticada.

 

Pero sólo conoce algunos países, de vacaciones.

 

De lo contrario, valoraría la enorme libertad que disfruta aquí.

 

Sin duda, algunos poseen departamentos propios en EE.UU.

 

Veamos su legislación.

 

Decreta que es un “crimen federal” el acto de uno o más ciudadanos de aquél país, que “organice, ayude o intente organizar una sociedad, grupo o conjunto de personas que enseñen (aquí carteles), promuevan o alienten el derrocamiento o destrucción del gobierno”.

 

A muchos que insultaban y vituperaban a Cristina o periodistas, los habrían condenado por “conspiración sediciosa”.

 

A prisión: 20 años.

 

Sí, leyó bien, no en su odiada Venezuela.

 

En el Norte amado.

 

En Francia, ya lo hemos escrito, no está permitido vilipendiar a las autoridades ni tampoco a los judíos (sí a musulmanes).

 

Se condena con cárcel.

 

En el Reino Unido, quienes gritaban “Cristina asesina” hubieran sido encarcelados.

 

En Egipto, se reprime sin cuartel.

 

En Israel, torturan y matan a periodistas que defienden a los palestinos, aunque sean judíos israelíes.

 

Los jefes de Estado que estaban en primera fila en la marcha por los crímenes de Charlie Hebdo, tienen las manos sucias de sangre.

 

¡Y usaron la excusa de la “libertad de expresión”!

 

Sin embargo -algo que pocos saben-, esa revista fue cerrada en su etapa izquierdista (en los años 70-80) cuando atacó al gobierno de entonces.

 

¿Cerrarla fue un ataque a la “libertad de expresión”?

 

Sí.

 

¿Y por qué no salieron miles a protestar?

 

Es factible que fuese porque no los manipulaban los medios como ahora, similares a Clarín y otros de acá, donde salieron con la secreta esperanza de retornar a los ´90 (como sueñan Massa y Carrió).

 

Pero en Irlanda miles han salido a exigir que  no les aumenten el agua.

 

Porque ya no dan más.

 

El FMI pide mayor ajuste a Grecia, con un tercio bajo el nivel de pobreza.

 

Y hace un mes que están en huelga 35 refinerías en EE.UU.

 

Claro, esto aquí no se publica.

 

Utilizan horas en la tele y en las redes sociales, para informar a los descerebrados quién sale con quién.

 

Lo que espera “la gente” es un gobierno que les otorgue más beneficios y se los arranque de las manos a los vulnerables.

 

Pero ni uno solo les pregunta:

 

¿Qué valores defienden? 

 

Pues lo ocultan, como hizo Menem.

 

Critican a la “corrupción” los mismos que juran: “Si yo estuviera un mes en un cargo, me llenaría”.

 

¿Cómo nos gobernarían?

 

 Tampoco lo aclaran.

 

¿Qué medidas sociales mantendrían?

 

Casi ninguna.

 

Quieren ponerle un stop a la continuidad kirchnerista.

 

Antes lo hicieron con Alfonsín (padre) silbándolo en la Sociedad Rural.

 

Lo venció su ambigüedad, al no trasmitir el Juicio a las Juntas en 1985 por la tele.

 

Apenas 15 minutos sin sonido, de 23.30 a 23.45.

 

Así el pueblo no pudo oír ni ver los terribles relatos que publicaba, en un suplemento, “Perfil”.

 

Nada de violaciones, de ratas en la vagina y tirar viva la gente al mar con anuencia de la Iglesia.

 

Por ello, muchos siguieron elogiando a los militares.

 

 Lo que pasó en 2001/02 lo creen parte de otro siglo. Sucedió en éste. Esa gente evalúa que si pierde este proyecto y otro devaluara le iría bien.

 

Porque tiene ahorros en el extranjero, o propiedades alquiladas.

 

Pero el comerciante lúcido recuerda que en 2001/02 bajó el consumo: cerraron 350 mil comercios.

 

Históricamente, nos manipula siempre nuestra oligarquía, con variantes: agropecuaria, industrial, financiera, periodística.

 

Ya lo contaba el film de Orson Welles “El ciudadano” (1941).

 

Hoy manda otro seudoperiodista. 

 

Con una ayuda increíble: la tele.

 

Nadie necesita ya tanques, ni naves.

 

El Che Guevara, notorio antiperonista, escribe en 1955 a su madre desde México que en el golpe a Perón le inquietan las naves que amenazan con bombardear las cañerías de gas del país.

 

Similares a los que desabastecían antes de las caídas de Yrigoyen y Perón, otros lo hicieron meses en el Chile de Allende.

 

Hubo una huelga de camioneros traidores.

 

¿Usted piensa que los miles que salían en Chile contra Allende, eran democráticos?

 

No.

 

Pero luego lograron su objetivo: golpe, muerte del mártir, desapariciones.

 

Ahora se valen del Partido Judicial revelado por la Presidenta.

 

Al que el Estado silenció durante 12 años con igualdad social.

 

Las elites saquean con criterios propios.

 

Ejemplo, Venezuela.

 

Sufrió el Primer Golpe Mediático: en 2002 a Chávez.

 

Duró 48 horas porque Fidel Castro le pidió que no renunciara.

 

Todos los canales televisivos estaban contra Chávez.

 

No después del golpe, sino ANTES. Intoxicaban las mentes con su rápida vorágine de ataques y un monocultivo de argumentos falsos.

 

El espectador sólo recibe, como objeto inerte, las opiniones de las trasnacionales.

 

Sin darse cuenta.

 

No es hoy un sujeto, como en los años ´60 y ´70.

 

Sólo un receptor de señales que no puede decodificar.

 

Ejemplo: los Derechos Humanos y la “libertad de expresión”.

 

 Los multimedios los demandan para las clases privilegiadas.

 

Los exigen si algo les ocurre a ellas.

 

¿Qué defienden?

 

Su libertad de comprar dólares, “el derecho a la propiedad privada”.

 

No el derecho a la educación, a una vivienda digna, al agua, a la salud.

 

Esto, que cada persona lo resuelva a su manera.

 

Si es factible, en una empresa privada.

 

De no alcanzarle para ello, con migajas que en ciertos países de Latinoamérica los presupuestos destinan a la cosa pública.

 

Y si no puede salir a flote, que muera callado.

 

Los que siguen vivos, deben votar.

 

 Nada más.

 

Elegir entre la caca disponible.

 

Al Poder Judicial nunca le importó que falten 30 mil personas, convalidó el genocidio. Incluso los que juzgaron en 1985 a las Juntas, eran funcionarios en la dictadura. Sin habeas corpus.

 

¿Cómo puede haber Derechos Humanos, si nadie defiende ni exige los Deberes Humanos? Hemos aceptado, indiferentes, la teoría de Sartre en su pieza “Huis-clos”: “El Infierno son los otros”.

 

Pero no es necesario bajar a él.

 

Lo organizamos aquí.

 

Ello hace que la población en general, dada esa adulteración, sienta frialdad por la gente que muere.

 

Está naturalizado que el poder mate. Existe una guerra del poder contra pobres, que crea el Sistema.

 

Pero a la clase media esto no la escandaliza.

 

Salió a la calle con Blumberg a exigir Seguridad.

 

De ella sola.

 

Mueren 8.400 personas anuales en accidentes de tránsito.

 

En Suecia (con castigos) sólo 500.

 

Lo nuestro parece irreal.

 

Que el Poder Judicial libere a los culpables.

 

El film “Carancho”, de Pablo Trapero, desnudó por qué ocurre.

 

Existe un tráfico de influencias entre compañías de seguros, abogados, policías y hospitales, que les brinda millones; y casi nada a las víctimas.

 

La prisión a quienes matan (aún alcoholizados) no conviene al Sistema.

 

Salen libres.

 

Es mejor asustar con delitos y villas.

 

En Buenos Aires, a los Maquiavelos de cartón que marcharon el 18-F, les salió un grano: sus hijos no quisieron ir, dudaban.

 

Hijos que no fueron a la marcha pues se oponen a los padres Leen en la web los diarios del mundo.

 

Ven la miseria creada.

 

O que el Poder Judicial declaró inconstitucional elegir con el voto a miembros del Consejo de la Magistratura, según dictó el Poder Legislativo.

 

Y que se opone a la reforma actualizada de una Ley de Abastecimiento dictada en 1974, bajo el último Perón, anulada por el menemismo.

 

Gracias a ella, el Estado regulaba los precios y los márgenes de rentabilidad, evitando al libre mercado lucrar con los alimentos y los medicamentos.

 

¿A quién favorece la complacencia del Poder Judicial?

 

Aún sin memoria histórica, los jóvenes notan que los formadores de precios siguen ganando y abusando (a pesar de “Precios Cuidados”) de su posición dominante.

 

Castigan el bolsillo del consumidor.

 

El arco empresarial promovió antes la represión política a los disidentes.

 

Sueña vivir en Suecia, pero pagar los impuestos del África. Sólo este proyecto fuerte, los derrotaría.

 

Es innegable que los empresarios necesitan una Ley que les pare la ambición.

 

Una ley puede cambiar la historia, como fue crear el fuero laboral con Perón.

 

Pero todas las corporaciones tienen escribas secundando su basurero mental, y logran que los que quizá manejarán el volante de la ley (la oposición) en 2016 la nieguen.

 

 Quieren bajar los impuestos, jamás subirlos.

 

Asustan con China pues viven en el pasado, sin notar que el mundo cambió vertiginosamente.

 

Ver a empresarios discutir sobre la hipotética llegada al país de trabajadores chinos, da vergüenza ajena.

 

Siendo tan ignorantes, ¿cómo se hicieron ricos?

 

Son los que en la década perdida (la del menemismo) creyeron, por la caída del Muro en 1991, en la era del mundo unipolar.

 

Para ellos Cavallo inventó el falso 1 a 1 con el dólar.

 

La Guerra Fría había terminado con el triunfo del capital. Más horas de trabajo, menos salarios.

 

Cuando Bush padre dijo “O están con nosotros o con ellos” (se refería al “terrorismo”, su nuevo enemigo para reemplazar al comunismo) nacieron las “relaciones carnales” argentinas.

 

Regalamos el país.

 

Creían en “el fin de la historia” de Fukuyama y el capitalismo salvaje.

 

Anda por la tele el poderoso empresario De Mendiguren, que grita contra China.

 

En el 1 a 1 dijo que se devaluaría un 20 %.

 

Devaluaron el 300%: de 1 a 4 pesos.

 

Hundió al país en 54 % de pobreza y 27 % de indigencia.

 

No éramos los únicos.

 

En el 2000 el FMI admitió que “el 56 % de la población mundial vive en la pobreza: 1200 millones con menos de un dólar al día y 2800 millones con dos dólares”.

 

Con libros usted aprenderá.

 

Pero otra gente nunca aprende a leer la realidad.

 

Desconfíe.

 

Pues el mundo bipolar renació ahora con China, esa primera potencia económica del mundo: tiene 3,5 billones de dólares de reservas.

 

China no busca destruir a EE.UU., pues éste es su principal comprador y ella el mayor tenedor de sus bonos.

 

¿A qué desinformados se les ocurre que no son buenos estos acuerdos?

 

A los que dicen que faltan dólares.

 

Falso. China ya ofreció 11 mil millones.

 

Y los que hagan falta.

 

No exige tener (como EE.UU, con 170 en el mundo) una base militar.

 

Ni es el FMI, que presta para EXTRAER riqueza.

 

China CONSTRUYE represas, etc.

 

Lo que se necesite.

 

No agrede.

 

Hace negocios.

 

El silencioso Reutemann habló de devaluar.

 

Para exportar así ganando más, encareciendo productos de la canasta familiar.

 

Amén de quitar las retenciones a soja, trigo y maíz.

 

Volver no sólo a los ´90, a los ´30.

 

Reinciden en fomentar una sociedad de semiesclavos hambrientos y sin derechos.

 

Lo buscaron en 2014 con ataques especulativos, creando miedos en la gente.

 

Hemos salido del infierno, pues hoy tenemos: el mejor salario, el mayor poder de compra en cantidad de productos, y la más alta jubilación de América Latina.

 

Y 9 universidades nuevas.

 

Entregaron más de 3 millones de notebooks a estudiantes y se realizaron 200 obras.

 

Todo el que quiera saberlo, lo sabe.

 

“El que quiera oír, que oiga” era aquel lema de Perón.

 

O siga con las orejas tapadas, llenas de complots para matar a uno que la mayoría criticaba y posiblemente se haya suicidado.

 

No olvide que la actual relativa estabilidad económica podría tambalear con un presidente que no continuara este modelo. Imagine que gana alguien afín de los buitres y paga los 6 mil millones de dólares que debemos.

 

Crearía un nuevo conflicto.

 

Un sector del Poder Judicial y del político miente con descaro.

 

Son actores.

 

Malos.

 

Les sería útil una cita de Shakespeare en “Sueños de una noche de verano”: “Los mejores actores no son más que sombras, y los peores no son tan malos si se ayudan con la imaginación”.

 

Debería creerla el Poder Judicial.

 

Viene a cuento pues llamó un periodista europeo para inquirir punzante por qué ahora, luego de 7 años y 125 denuncias por torturas y vejámenes a soldados argentinos en la guerra de 1982 en Malvinas –incluyendo asesinatos, estaqueamientos, violaciones y diversos tratos inhumanos- la Corte Suprema, luego de dos instancias que los reconocían como crímenes de lesa humanidad, revocó en tres párrafos -tomándose tres años- los fallos previos y rechazó la posibilidad de investigar.

 

¿A quiénes?

 

A 80 militares, imputados por ex combatientes.

 

Así esta Corte sentenció tras 33 años, prescriptos los hechos.

 

Tras tanto tiempo de sufrir y esperar, a los soldados les cabe otra frase de Shakespeare en “Ricardo II”: “Malgasté la vida, y ahora ella me malgasta a mí”.

 

Hacer Justicia vale más que el tiempo transcurrido, dijo el amigo periodista.

 

Con un ejemplo.

 

Puntualizó que al nazi alemán Erich Priebke, Italia lo extraditó desde Bariloche en 1995, luego de pasar 51 largos años de la masacre del SS en las Fosas Ardeatinas.

 

Aunque un tribunal militar consideró los hechos prescriptos, lo apelaron, continuó detenido y fue condenado a cadena perpetua.

 

Al año salió por la edad (84), para arresto domiciliario, y murió a los 100 años.

 

El amigo sospecha que aquí fue un fallo a pedido.

 

Dijimos: la Corte no es la de la dictadura.

 

Y piense que es delito abortar.

 

En Inglaterra (1967), Italia (1978), o España (1985), es legal.

 

En suma, no es un país del Primer Mundo, amigo periodista.

 

Pero debe tenerse en cuenta que uno no elige el contexto en dónde nace.

 

A menudo es cambiante.

 

Ganaremos buscando los mejores lugares simbólicos para vencer.

 

Provocando las contradicciones del adversario, como acota Perón en su libro “Conducción Política”.

 

Para seguir estos cambios de Néstor y de Cristina, evitemos que el adversario nos lleve a terrenos que no nos favorezcan y detengan el proyecto hoy en acción.

 

Porque Idesa (grupo de ex funcionarios cavallistas) dice que “el asistencialismo anacrónico induce a la inactividad laboral, como con la AUH y el Progresar”.

 

Piensan anular los planes y volver al FMI. Aunque el Nobel Joseph Stiglitz dijo: “En teoría, el FMI sostiene  las instituciones democráticas en los países.

En la práctica, impone políticas que minan a la democracia”.

Nada es gratis.

 

Los Montoneros supusieron en 1975 (aunque había un gobierno elegido, que cesaba en un año) que no les traería conflictos pasar “a la clandestinidad”.

 

Pero ese error lo pagaron caro.

 

En un libro previo les habíamos advertido.

 

Si el que gobierne en 2016, piensa que le va a salir gratis volver a las políticas neoliberales de los ´90, cometerá un error.

 

Luego perderá el poder.

 

Con el kirchnerismo, este pueblo despertó.

 

Sabe que su candidato no tiene aún nombre.

 

Es el proyecto.

 

Ya no dará un paso atrás.

 

Aunque triunfe el coloniaje, y deba tolerar que no premie a los mejores ni castigue a los peores.

 

AD/

 

NOTA SOBRE EL AUTOR: Alberto Daneri nació en Buenos Aires. Su bisabuelo combatió en Sicilia con Garibaldi (quien forjó la unión de Italia) y su padre en una Guerra Mundial. Como escritor, publicó libros de poesía, teatro, cuentos y ensayos. Fue periodista en diarios y revistas y durante 2010-12 columnista en Tiempo Argentino. Dio conferencias sobre literatura italiana (1998-2004) en la Asociación Dante Alighieri. Y sobre otros temas en España e Italia. Tiene obras traducidas a varios idiomas. Obtuvo el Primer Premio Municipal de Buenos Aires; Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores; Premio Fondo Nacional de las Artes; Mención de Honor del Premio Tirso de Molina (España, 1994) y Medalla al Mérito Literario de la Unione e Benevolenza de Buenos Aires. En 2013 publicó Presencias interiores (Editorial Catálogos), ensayos sobre escritores italianos y la historia de ese país durante los últimos dos siglos.