El pueblo ha inscripto el apellido Rearte en el carro de la victoria.

AMELIA REARTE SE REENCONTRABA CON GUSTAVO REARTE EN EL COMANDO CELESTIAL

NAC&POP

Amelia Rearte integraba el grupo de militantes y familiares que se movilizaron para que se aprobara el proyecto de reparación histórica de los miembros de la Resistencia peronista.

AMELIA REARTE SE REENCONTRO CON GUSTAVO REARTE EN EL COMANDO CELESTIAL

NAC&POP

09/02/2015

La Compañera Ana Lorenzo nos avisó que el sábado 7 de febrero de 2015, por la tarde, falleció Amelia Rearte, compañera del inolvidable Gustavo Rearte y madre de María Eva Rearte, ambas compañeras destacadísimas del movimiento nacional y popular de Liberación, que ha sido y es el peronismo.

Tenía 80 años y había padecido una larga enfermedad.

No hubo velatorio y fue llevada al crematorio del cementerio de Chacarita el domingo 8 de febrero a las 11 horas.

Amelia Rearte integraba el grupo de militantes y familiares que se movilizaron para que el proyecto de reparación histórica de los miembros de la Resistencia peronista saliera del freezer donde lo habían puesto.

“Cuando se creó el fondo de reparación histórica para los luchadores, en 1992, el espíritu de los legisladores fue muy amplio, ya que no le fijaron fecha de inicio ni de término.

Pero después un decreto presidencial lo limitó, acotando su aplicación a los detenidos o desaparecidos entre 1974 y 1983, con lo cual toda la franja de la resistencia peronista quedó afuera”, decía Amelia al diario Pagina /12 en el 2007.

Amelia era la mujer de Gustavo Rearte, uno de los principales referentes de la resistencia peronista, fundador de la primera Jotapé y protagonista de la toma del frigorífico Lisandro de la Torre.

 

La ley finalmente fue aprobada por una abrumadora mayoría de 176 votos a 2 el 27 de noviembre de 2013.

Estableció una pensión mensual para ex presos por razones políticas, gremiales o estudiantiles antes de la vuelta democrática.

Antes fue debatida durante más de cuatro años.

La Cámara de Diputados convirtió en ley el proyecto que otorga un resarcimiento mensual, entonces, de entre 5 mil y 6 mil pesos a los ex presos por razones políticas, gremiales o estudiantiles que estuvieron privados de la libertad antes de la restauración democrática del 10 de diciembre de 1983.

Los diputados aceptaron los cambios introducidos por los senadores, que eliminaron la fecha de inicio del período que comprendía el otorgamiento de la pensión graciable para hacerla más abarcativa.

La sanción fue celebrada por un grupo de ex presos políticos presentes en el Congreso.

El proyecto, debatido durante más de cuatro años y presentado en dos oportunidades por el diputado formoseño Juan Carlos Díaz Roig, había obtenido media sanción en noviembre del año 2012.

Luego, el Senado lo aprobó, pero con una modificación: eliminó el requisito que acotaba el beneficio a las detenciones posteriores al 6 de noviembre de 1974, con lo cual amplió el margen de reparación histórica, aunque mantuvo el 10 de diciembre de 1983 como límite.

El proyecto volvió a Diputados, donde obtuvo dictamen favorable de las comisiones de Previsión y Seguridad, de Derechos Humanos y de Presupuesto.

La iniciativa no estaba contemplada inicialmente en el plan de labor parlamentaria que se abordaría, pero fue incorporada a sugerencia de la jefa del bloque kirchnerista, en 2013, Juliana Di Tullio, con lo cual se generó un festejo de decenas de militantes políticos que colmaron los palcos del recinto de sesiones.

La ley fue aprobada por 176 votos a favor, 2 en contra y una abstención.

La ley abarcó a todos los “civiles y/o militares condenados por un Consejo de Guerra, puestos a disposición del Poder Ejecutivo Nacional y/o privados de su libertad como consecuencia del accionar de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o de cualquier otro grupo, por causas políticas, gremiales o estudiantiles”.

Fueron “beneficiarios indiscutiblemente por situación probada quienes hayan sido alcanzados por las leyes 25.915 y 24.043”, es decir quienes cobraron indemnizaciones por ser nacidos durante el cautiverio de sus madres o porque siendo menores de edad estuvieron detenidos junto con sus padres, y quienes cobraron indemnizaciones por haber quedado a disposición del PEN durante la vigencia del estado de sitio, o bien fueron detenidos por actos emanados de tribunales militares.

En el segundo inciso del punto que detalla los beneficiarios, e incluye a quienes fueron privados de la libertad, ya sean civiles o militares, “por actos emanados de unidades o tribunales militares especiales o consejos de guerra, haya habido o no sentencia condenatoria en este fuero, bajo la vigencia de la Doctrina de la Seguridad Nacional”.

Finalmente incluyó a quienes fueron detenidos “por tribunales civiles en virtud de la aplicación de la Ley 20.840” de septiembre de 1974, conocida como “ley de seguridad nacional”, que incluyó tipos penales imprecisos con el fin de abarcar “las actividades subversivas en todas sus manifestaciones”, y quienes fueron detenidos en base a “cualquier otra ley, decreto o resolución de esa índole, habiendo permanecido detenido bajo el régimen de ‘detenidos especiales’, violatorio de los derechos humanos amparados constitucionalmente”.

En caso de fallecimiento del ex preso político, pudieron ser beneficiarios sus “derecho habientes”, léase cónyuge o concubina que pruebe la relación de convivencia, o bien los hijos.

El órgano de aplicación de las pensiones fue asignado a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Su esposo, Gustavo Rearte fue un dirigente político y sindical argentino, una de las figuras más destacadas del ala izquierda del peronismo, y fundador de la Juventud Peronista en 1957 e integrante de su primera mesa ejecutiva.

Cuando Lonardi, Aramburu y Rojas derrocan a Perón en el 55, es uno de los jóvenes trabajadores peronistas que integran los numerosos Comandos de la Resistencia, formando parte del Comando Juan José Valle.

La lucha por la vuelta de Perón y contra el régimen dictatorial lo lleva a encontrarse y juntarse con otros militantes peronistas: Carlos Caride, Jorge Rulli, Envar El Kadri, Susana Valle, Felipe Vallese, etc.

En 1960, Rearte, El Kadri, Rulli y Vallese, entre otros, participan de la primera acción de resistencia armada urbana, que firmaron bajo la sigla Ejército Peronista de Liberación Nacional: el ataque a una guardia de la Aeronáutica en Ciudad Evita.

Rearte fue el jefe del operativo, que resultó todo un éxito y les permitió apropiarse de dos subametralladoras PAM, uniformes y municiones.

La JP envía a Rearte a Montevideo a establecer contacto con los exiliados peronistas.

Allí se reúne con John William Cooke, jefe del Comando Táctico de la Resistencia Peronista.

Cuando regresa, es baleado por una comisión policial en la esquina de Rodríguez Peña y Sarmiento, en el centro de la Capital Federal y encarcelado.

Sucesivamente, pasa por las cárceles de Devoto, Caseros y Olmos.

En julio de 1963, el gobierno radical de Arturo Illia promulga una amnistía para todos los presos políticos.

Son liberados, entre otros, los iniciales fundadores de la Juventud Peronista Rearte, Rulli, Spina y El Kadri, quienes se abocan a reorganizar la JP, que había sufrido duros golpes por la represión implementada por el Plan CONINTES (Plan de Conmoción Interna del Estado – Decreto 2.628/13 de marzo de 1960 – Gobierno radical de Arturo Frondizi).

Gustavo Rearte, posteriormente, se integrará al Movimiento Revolucionario Peronista (MRP) formando parte de su conducción.

Falleció el 1 de julio de 1973.

Los compañeros y compañeras sabemos que Amelia se ha reencontrado con Gustavo Rearte tan valioso y tan querido y con el resto del Comando celestial a quienes tendrá la oportunidad de expresarles sus opiniones sobre lo realizado.

Compañera Amelia Rearte

¡Presente!

(Ahora y Siempre) 

Compañero Gustavo Rearte

Patriota del pueblo y de la Patria Grande

¡Presente!

(Ahora y Siempre)

El pueblo ha inscripto el apellido Rearte en el carro de la victoria.
 

AO/