Los operadores de siempre buscan acortar el mandato que el pueblo le dio a CFK

«EN UNA GUERRA LA PRIMERA VÍCTIMA ES LA VERDAD».

Enrique "Quique" Masllorens

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Masllorens:-De Caranchos y Teros: La manipulación informativa de los medios hegemónicos.El olvido de la verdad tras un objetivo de oposición política.

De Caranchos y Teros: La manipulación informativa de los medios hegemónicos.

"EN UNA GUERRA LA PRIMERA VÍCTIMA ES LA VERDAD".

El olvido de la verdad tras un objetivo de oposición política.

 

Por Enrique Masllorens

Tiempo Argentino

30/01/2015

La guerra desatada por los sectores golpistas de siempre no respeta reglas, códigos ni fronteras.

 

En tiempos de uso de armas comunicacionales –y también de las otras- están cumpliendo el aserto según el cual "en una guerra la primera víctima es la verdad".

 

Tan es así en nuestra Argentina de hoy, que el bombardeo a mansalva lleva el sello de las municiones de fragmentación.

 

O del napalm, que sigue quemando y corroyendo los cuerpos de los heridos.

 

Cada vez que alguna fuente inobjetable o dato duro desmiente alguna mentira intencionada o versión equivocada, no existen casi demoras en, primero, minimizar o disimular la desmentida y luego volver a la primera falsa información.

 

La actuación en el programa de Mirtha Legrand del locutor Mario Massaccesi de Canal 13 y TN y muy estrecho colaborador del gerente de noticias Carlos de Elía, repitiendo la información desmentida por la fiscal Fein sobre la distancia del disparo en la cabeza de Alberto Nisman, es de una amoralidad y una falta de escrúpulos casi obscenos.

 

Es sólo un ejemplo entre tantísimos.

 

Y los medios hegemónicos y sus satélites periodísticos y políticos redoblan la apuesta por la desesperación de encontrar que la famosa denuncia del lamentablemente fallecido fiscal Nisman tenía y tiene la consistencia de una pompa de jabón y que se desvanece por sí sola.

 

La muerte del fiscal que había anunciado un escándalo de ribetes internacionales en cabeza de la presidenta de la Nación era la frutilla del postre, el plus de una mega operación que pretende enlodar y destituir al gobierno democrático "en nombre de la República" y servir de ariete de una más vasta intencionalidad de posicionamientos geopolíticos que exceden nuestras fronteras y nuestro sub continente.

 

Suicidio o asesinato son incógnitas que superan nuestras capacidades de discernir.

 

Aunque habría que preguntarse por qué no le llamó la atención a la diputada del PRO (uno más y van…) Patricia Bullrich que Nisman pasara tanto tiempo, según le dijo en las varias comunicaciones telefónicas, estudiando la presentación.

 

¿No la había escrito él?

 

¿No tuvo conciencia en algún momento de la endeblez y las falsedades que se reiteraban obsesivamente en el escrito y que ya lo habían desmentido desde inobjetables fuentes del exterior?

 

¿Tuvo conciencia del engaño y de que había sido operado por el o los cerebros o escribas de su denuncia?

 

¿Sintió o supo que lo habían dejado desnudo y sin documentos?

 

¿Le pasó como a Favaloro que se sintió solo y su personalidad narcisista y –me informan fuentes tribunalicias– también omnipotente y autoritaria, no soportó sentirse defraudado y manejado como un perejil?

 

¿No resistió continuar con un juego que se le escapaba de las manos?

 

Ojalá podamos saber la verdad de todo.

 

Mientras tanto una abyecta cría de caranchos vernáculos sobrevuelan los despojos de Nisman buscando carroña de la que pretenden alimentarse para intentar arrimar votos en sus mezquinas ambiciones electoralistas.

 

Odian al gobierno popular, a lo que significa en términos de inclusión y de independencia económica y soberanía política.

 

Seres menores, sin proyectos ni propuestas serios, oportunistas seriales adulados y ensalzados por empleados que fungen de periodistas independientes enamorados de sí mismos, dispuestos a seguir vendiéndose insaciables por lo que quieran sus mandantes.

 

Según la sabiduría campera, los teros ponen los huevos en un lugar y hacen bulla en otro, para confundir y evitar que los depredadores coman a sus futuras crías.

 

Y también en esta y otras oportunidades las tácticas del tero son usadas para esconder las verdaderas intenciones.

 

De la mayúscula operación golpista han partido un cúmulo de escaramuzas para ensuciar a lo que el poder considera como enemigo: el Estado.

 

En ese sentido, las mentiras –a pesar de las aclaraciones y certezas que brindó la Televisión Pública (TVP)– sobre la actitud informativa que se ofreció el lunes 19 de enero en relación a la muerte de Nisman, son vergonzosas y de un cinismo desinformativo intolerable. No son cuestiones de opinión.

 

Mienten descaradamente y muchos compran su podrida mercadería.

 

Pero el aparato de difusión de las calumnias persiste en la repetición de lo que saben que no es verdad.

Los operadores de siempre buscan acortar el mandato que el pueblo le dio a CFK con más de un 54% de los votos.


Hasta algún editorialista propuso al ensayista ultra opositor Santiago Kovadloff al frente de un gobierno de transición hasta las elecciones.


¿Se pretende un remedo de la Revolución Fusiladora y excluir y proscribir a peronistas y dirigentes del movimiento nacional y popular?


¿Es tal la anomia o el adormecimiento de una parte de la población impide rebelarse o al menos indignarse cuando se escucha al provocador Mauricio Macri cuestionando al gobierno siendo él un procesado por espionaje estatal y quien nombró al siniestro encubridor Fino Palacios para su propia Gestapo, en vez de reconocer la validez e importancia de la creación de la Agencia Federal de Informaciones propuesta por la presidenta?


Un cínico peligroso y sibilino ("Misterioso, oscuro con apariencia de importante", según el diccionario de la RAE)

 

De esta emboscada se sale de una sola manera –tal como indica el arte de la guerra– y es, atacando a la emboscada.


Sin violencia, pero sin aceptar extorsiones y avanzando con firmeza en la construcción de una sociedad cada vez más justa, le pese a quien le pese.

EM/