"Mariotto lo adelantó: ""confrontamos con el Imperio"

LA CIA Y LAS OLIGARQUÍAS SON CAPACES DE LO INIMAGINABLE

Víctor Ego Ducrot

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Los servicios de la perversa Trinidad le tiraron con un cadáver a Cristina. Millones de personas en el mundo entero han sido matadas o, por lo menos, han visto sus vidas destruidas por la CIA

Mariotto lo adelantó: "confrontamos con el Imperio".

LA CIA Y LAS OLIGARQUÍAS SON CAPACES DE LO INIMAGINABLE

Los servicios de la perversa Trinidad le tiraron con un cadáver a Cristina. Millones de personas en el mundo entero han sido matadas o, por lo menos, han visto sus vidas destruidas por la CIA.

 

 

Por Víctor Ego Ducrot *

Tiempo Argentino

Agepeba

24 de Enero de 2015

 

Sí, me refiero a la más famosa de las agencias de inteligencia del Imperio y a esas tramas oligárquicas que subsisten como raíz del mal, en Argentina y en América Latina.

 

Les aterra el futuro en las urnas. Los intentos desestabilizadores.

 

Hay que profundizar lo realizado. Hacer lo que aun falta, porque es estratégico.

 

Una vez un académico de la Universidad Católica de El Salvador, un antiguo colaborador del asesinado monseñor Oscar Arnulfo Romero, lo definió como la “perversa Trinidad”, integrada por un “Dios padre maldito”, (que es el poder económico concentrado de las corporaciones), un “hijo” tan maldito como su creador,(encarnado por el plexo de partidos políticos y dirigentes a sueldo de aquél), y por un “espíritu diabólico” que fluye como hálito ordenador, (que es el de los medios de comunicación concentrados; quizá el arma golpista dilecta para los tiempos de rabia que nos quieren hacer vivir)

 

Las tres caras de ese mal son capaces de matar (incluso entre ellos) en pos de un objetivo estratégico, que hoy en nuestro país tiene perfil propio, tal cual lo definiera Cristina mediante un texto divulgado por las redes sociales, el jueves último.

 

“La denuncia del fiscal Nisman nunca fue en sí misma la verdadera operación contra el Gobierno. Se derrumbaba a poco de andar (…). La verdadera operación contra el Gobierno era la muerte del fiscal después de acusar a la Presidenta (…)”, escribía entonces Cristina respecto de una maniobra.

 

Ojalá las investigaciones pertinentes así muy rápido lo constaten, aunque tengo mis dudas sobre ello dado lo avanzado del estado de putrefacción en que se encuentran amplios sectores del Poder Judicial y del tejido policial y de inteligencia.

 

Una maniobra en la que, repito, la intención pasa por destruir en términos políticos a la conductora del peronismo.

 

Una humorada dice que en Estados Unidos esas maniobras contra la Constitución no acontecen porque allí no actúa ninguna embajada de los Estados Unidos.

 

Sin ningún intención humorística están dadas las condiciones para afirmar que, aquí, las complicidades entre la “perversa Trinidad” argentina con las agencias de inteligencia del Imperio y las bandas a su servicio que siguen anidando en las estructuras locales de espías, están al frente de una operación que consistió y consiste (porque esto no concluyó), y digámoslo con claridad, en tirarle a la Presidenta con un cadáver, de forma tal que queden establecidas las condiciones para deponerla o al menos provocar una crisis de consecuencias gigantescas, y todo porque los gurúes imperiales están comprobando que el peronismo, como cada vez que expurga a traidores y oportunistas, volvería este 2015 a imponerse en las urnas.

 

En fin, con nuevas modalidades pero en definitiva figurita repetida: la desestabilización golpista contra los procesos sociales, culturales y políticos plebeyos, con capacidad de interpelación a las mayorías.

 

Respecto del “espíritu diabólico” local ya lo advertía el día 20 el analista de medios de la agencia AgePeBa, Germán Celesia para quien “los medios del Grupo Clarín y otros montaron su dispositivos comunicacionales para justificar y expandir la acusaciones de Nisman” (infundadas, descabelladas según el propio documento), a la vez que se proponen endilgarle las más graves responsabilidades al Gobierno, como siempre en contra de todas las evidencias y apelando al principio de que “los desmentidos son confirmaciones, y a la inversa”.

 

La CIA y las oligarquías son capaces de lo inimaginable, dice el título de este texto, frase que en realidad no encierra novedad alguna. Todavía amerita ser leído con atención el libro Diario de la CIA (1975), de Phillip B. Agee, el estadounidense que fue oficial de la Agencia Central de Inteligencia en América Latina durante doce años, hasta 1969, cuando actuaba en México como supuesto “agregado olímpico”. Antes había prestado en servicios en las “estaciones” CIA de Ecuador y Uruguay.

 

”Millones de personas en el mundo entero han sido matadas o, por lo menos, han visto sus vidas destruidas por la CIA y las instituciones que soporta”, declaraba Agee a la prensa en 1975.

 

Determinada a eliminarlo, la CIA encargó al ex jefe de la estación CIA de Miami, Ted Shackley, conocido como el Fantasma Rubio, la misión de capturarlo. Agee tuvo que salir de Francia donde se encontraba para refugiarse en Cambridge, Gran Bretaña, desde donde fue expulsado a solicitud de Washington.

 

Privado del pasaporte estadounidense por ser una “amenaza a la seguridad nacional”, se exiló en 1980 en la isla caribeña de Granada, bajo el gobierno revolucionario de Maurice Bishop.

 

Con la invasión estadounidense contra ese pequeño país, en 1983, se refugió en Nicaragua, para luego instalarse en Cuba, donde falleció en 2008.

 

Su libro y la revista Covert Action Boletín de Información, fundada por él en 1978 y rebautizada Covert Action Quarterly en 1992 continúan siendo referencias insoslayables para entender los mecanismos siniestros que en esta oportunidad actúan sobre Argentina; y no creo que sea exagerado volver a recordar que el único militante con funciones institucionales de primera líneas que caracterizo con claridad el actual tablero político local es el vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto, cuando afirma que “el FpV no confrontará con fuerzas opositoras en un sentido estricto del concepto, sino que enfrentará las pretensiones del Imperio”,  el que nunca se resigna a perder privilegios, a aceptar que el dominado invierta la lógica dialéctica; aunque haya que matar.

 

Hay motivos para considerar que Argentina vive una situación extraordinaria, que demanda arrojos y corajes extraordinarios, para llevar adelante la profundización de los mucho que se hizo y para hacer lo que se debió hacer; en ese sentido quizá ayude que el Gobierno se ponga al hombro un convocatoria social amplia contra la lógica de la escalada derechista, tendiente a lograr los consensos que requieren las reformas a los sistemas de inteligencia, de seguridad, de Justicia y del Ministerio Público Fiscal; que se articule con los líderes de UNASUR, por ejemplo, puesto que esa escalada es global; que se piense en una suerte de gabinete amplio para la coyuntura, que le permita al Ejecutivo ponerse al frente político de la situación, tomando todas la decisiones que la Constitución y las leyes le permitan.

 

Son sólo ideas que surgen de tomar muy en serio aquello de que estamos enfrentando al Imperio, enfrentamiento que exige saberes y acciones.

 

 

·        Texto publicado por el diario Tiempo Argentino.