3 de enero de 1898: Nace el revolucionario brasileño Luis Carlos Prestes.

BRASIL. LUIS CARLOS PRESTES, «EL CABALLERO DE LA ESPERANZA».

Profesor Daniel Chiarenza

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Por mas de dos años Pretes recorre el interior de Brasil. Son años de luchas, victorias, obstáculos, desde la selva hasta el paludismo a vencer. Una verdadera proeza militar.

  3 de enero de 1898: Nace el revolucionario brasileño Luis Carlos Prestes.

BRASIL. LUIS CARLOS PRESTES, "EL CABALLERO DE LA ESPERANZA".

Por Daniel Chiarenza

NAC&POP

03/01/2015

En este día Luis Carlos Prestes nace en Río Grande do Sul, hijo del teniente Antonio Pereira Prestes y Leocadia Felizardo.

 

Tuvo una infancia pobre compartida con sus cuatro hermanas.

 

El padre, liberal positivista, preocupado por el mundo.

 

La madre, lectora de diarios y novelas.

 

La familia es transferida varias veces de batallón a batallón.

 

Primero estaban en Porto alegre, enseguida en Río de Janeiro, luego en el interior de Río Grande do Sul, en Ijuny y en Alegrete, nuevamente en Porto Alegre.

 

Su madre relata: “Luis Carlos era un niño alegre y juguetón, como todos los de su edad.

Poseía esa alegría tranquila y resignada de las criaturas pobres que saben que tienen que conformarse con muñecos de papel, pues los otros, bonitos, cuestan caros.

Pero desde chico demostró una comprensión de la vida fuera de lo común.

Era sensato, criterioso, muy sensible”.

 

En 1908 fallece el padre.

 

La familia queda en malas condiciones económicas, ya que la pensión del oficial es insignificante. Su madre se dedica a trabajar.

 

Da clases de música y francés y de noche trabaja como costurera de barrio.

 

La infancia se hace más dura y los sueños maternos de que Luis Carlos estudiara medicina se desvanecen.

 

A los 11 años ingresa al Colegio Militar, donde los hijos de oficiales tienen preferencia.

 

Su permanencia allí es una serie de triunfos e injusticias.

 

Su condición económica le crea problemas a pesar del ambiente democrático que reina en el ejército.

 

En 1915 egresa del Colegio Militar.

 

Termina el curso con notas sobresalientes en todas las materias.

 

Le corresponden tres medallas, los premios más altos del Colegio.

 

No se los dan.

 

En el Colegio aprende a pensar: siente en carne propia cómo la pobreza desmerece al hombre.

 

En 1920 egresa de la Escuela Militar de Realengo con el grado de teniente de ingeniería.

 

Durante su permanencia en la célebre Escuela Militar continuó siendo el primer alumno y líder de sus compañeros.

 

Apasionado por la cultura pasa noches enteras con libros.

 

Son compañeros suyos: Joaquín Távora, Siqueira Campos, Carlos da Costa Leite, Eduardo Gomes, Cordeiro de Farías, Newton Prado, la generación de donde saldrían los “18 del Fuerte” y los “tenientistas”.

 

Luis Carlos vive en Río de Janeiro, en la calle Magalhaes Conto, en compañía de su madre y sus hermanas.

 

Poco después comienza a frecuentar reuniones conspirativas de jóvenes oficiales.

 

El levantamiento del 5 de julio de 1922 lo encuentra enfermo de tifus. Imposibilitado de participar vive desde su lecho de enfermo las vicisitudes de sus compañeros de armas.

 

Cuando se repone la revolución ya ha fracasado.

 

Decide no asistir a la trasmisión de poderes del presidente Epitacio Pessoa a Arturo Bernardes.

 

Consigue una licencia y poco después su transferencia a la guarnición de Río Grande do Sul.

 

Va a trabajar allí como fiscal en la construcción de cuarteles.

 

 Choca con los negociados en la construcción.

 

Protesta, envía informes.

 

No recibe respuesta.

 

Decide viajar a Río, sin autorización, a efectos de presentar un informe verbal.

 

Tampoco lo escuchan.

 

Por el contrario lo envían a dirigir un trabajo de construcción de un trecho de ferrocarril que ligaría, en Río Grande, la villa de Santo Angelo a Comandahy.

 

Allí vive un tiempo; comparte la vida de sus soldados y les enseña a leer y escribir.

 

En 1924 solicita la baja del ejército.

 

Está decidido a participar de un movimiento revolucionario.

 

Mientras espera le sea aceptada la baja trabaja como ingeniero civil en varias ciudades, entre ellas en Santo Angelo y en Santiago de Boqueira.

 

El 5 de julio estalla el levantamiento del general Isidoro Dias Lopes.

 

El 29 de octubre Prestes subleva al Batallón de Ferroviarios que había estado bajo sus órdenes.

 

Se pliegan a la rebelión y deciden marchar al encuentro de las tropas revolucionarias que se encontraban en la desembocadura del río Iguassú.

 

Al año siguiente toma contacto con Isidoro Lopes.

 

El 12 de abril se realiza la conferencia de jefes revolucionarios.

 

Hay una gran confusión y desánimo.

 

Prestes interviene planteando su plan: marchar a través de Brasil, entrando en Matto Grosso, luego siguiendo hacia el Este amenazar la capital.

 

Los jefes revolucionarios escuchan al joven oficial, que los atrae con su intrepidez.


Se vota por la marcha a través del interior.

 

La Columna queda al mando de Prestes y del general Miguel Costa en carácter de comandante general. Comienza la Gran Marcha.

 

La Gran Marcha de la Columna de Prestes.

 

Durante dos años y tres meses la Columna recorre el interior de Brasil.

 

Son años de luchas, victorias, obstáculos, desde la selva hasta el paludismo que tienen que vencer.

 

Es una verdadera proeza militar.

 

El secretario de la columna calcula al final de la campaña que han recorrido cerca de 24 mil km.

 

Prestes estima que fueron 36 mil km.

 

En 1927 termina la Gran Marcha.

 

El 3 de febrero la columna se interna en la Gaiba (Bolivia).

 

Allí se establece más de un año.

 

Sus miembros trabajan en la zona para la compañía “Bolivia Concession”. Prestes organiza en este período el regreso de sus soldados a Brasil.

 

Cuando parte el último, decide él mismo viajar a la Argentina.

 

 

Llega a la Argentina.

 

Está rodeado por la aureola de prestigio de la Gran Marcha.

 

Todos los partidos brasileños lo tratan de atraer.

 

Prestes lee literatura marxista que le han hecho llegar durante su estadía en la Gaiba.

 

A mediados de 1928 trabaja en la ciudad de Santa Fe, Argentina, como ingeniero, en la construcción de una avenida de esa ciudad.

 

Luis Carlos Prestes, estudiante avanzado de la única Teoría que aún hoy se encuentra en pleno desarrollo: el marxismo.

 

En 1929 regresa a Buenos Aires.

 

Frecuenta reuniones del Partido Comunista (PC).

 

Conoce y hace amistad con Rodolfo Ghioldi.

 

Su relación con el PC se estrecha.

 

Aparece públicamente hablando en los mitines de la Liga Antimperialista.

 

En 1930 lanza el Manifiesto de Mayo, en el cual se adhiere oficialmente al PC de Brasil y declara que la hegemonía de la revolución debe pertenecer al proletariado.

 

Hace la tentativa de fundar un partido que agrupe a las fuerzas del proletariado, del campesinado, de la pequeña burguesía y la burguesía progresista.

 

En julio organiza la Liga de Acción Revolucionaria, de corta duración.

 

Fracasa.

 

Por declaraciones que realiza del levantamiento militar argentino del 6 de septiembre, al que califica de “fascista”, debe abandonar Buenos Aires.

 

Desde 1931 reside en Montevideo.

 

Participa activamente en la vida del PC del Brasil.

 

Manifiesta públicamente que es el “único camino”.

 

Prepara su viaje a la URSS, que se realiza en ese mismo año.

 

Participa del VII Congreso de la Internacional Comunista; es elegido miembro del Comité Ejecutivo.

 

Vive en la URSS tres años.

 

Conoce a Olga Benario, alemana, con quien contrae enlace.

 

Prepara su regreso a Brasil en compañía de su esposa.

 

En abril de 1935 llega a Brasil, con pasaporte falso.

 

Permanece en la clandestinidad durante un tiempo.

 

En marzo se ha fundado la Alianza Nacional Libertadora.

 

Dirige ese movimiento de oposición al “varguismo”.

 

En noviembre estalla una insurrección contra el gobierno.

 

La Alianza había sido declarada ilegal meses atrás.

 

Prestes llama a las guarniciones militares al levantamiento el 27 de noviembre.

 

Se desata la represión y Prestes y su esposa son detenidos.

 

En 1945 Prestes recupera la libertad luego de su largo cautiverio.

 

Ha soportado torturas y violencias terribles.

 

Siguió siendo el principal referente del PC de Brasil.

 

Murió en Río de Janeiro el 7 de marzo de 1990.