La nueva izquierda española clarifica su programa político

ESPAÑA: PODEMOS CRÓNICA DE UNA GESTA PLEBEYA

Daniel M. Vaca Narvaja

La crisis de 2008 hace estragos en España. “Podemos” sube en las encuestas, dialoga con los gobiernos latinoamericanos y crece como opción de poder.

La nueva izquierda española clarifica su programa político

ESPAÑA: “PODEMOS” CRÓNICA DE UNA GESTA PLEBEYA

“Podemos” sube en las encuestas, dialoga con los gobiernos latinoamericanos y crece como opción de poder.

 

Por Daniel M. Vaca Narvaja

SIESE* (CÓRDOBA)

NAC&POP

 

La crisis de 2008 hace estragos en España.

 

Derrumba el escenario de la “transición exitosa” y abre perspectivas de insospechados alcances.

 

En sólo nueve meses una iniciativa política minoritaria se difunde masivamente en las redes sociales y ocupa las primeras planas de los medios más importantes.

 

¿Hasta dónde es realidad, hasta dónde fantasía?

 

A partir de las repercusiones de la crisis de 2008 España vive una agonía que parece no tener fin.

 

En sólo seis años se perdieron más de cinco millones de puestos de trabajo, la desocupación alcanza al 26% de su fuerza laboral, la mitad de ellos menores de 25 años.

 

La deuda externa supera el 100% de su PBI, la sanidad y la salud pública se deterioran irreversiblemente, los desahucios proliferan y los felices propietarios de ayer recalan endeudados en casa de sus abuelos cuyas pensiones recortadas comparten en familia.

 

Culmina una etapa de crecimiento económico basado en el ladrillo, el automóvil y obras de infraestructura junto a un nivel de consumo equiparable al de los países más desarrollados de Europa.

 

Pero con la recesión aflora la crisis y con la crisis estallan ominosos casos encubiertos de corrupción.

 

Ninguna institución se salva, desde la monarquía hasta el último concejal del municipio más pequeño, pasando por altos cargos de los dos grandes partidos políticos nacionales, sindicatos y altos funcionarios de la banca pública y privada.

 

Si de muestra basta un botón, Rodrigo Rato, ex vicepresidente, ex ministro de Economía y ex titular del FMI, es procesado e imputado por su desempeño en Bankia.

 

Pero esta crisis no termina ahí; además, la recesión se lleva puesta a la España modélica, la del consenso y de la transición, la España de los Pactos de la Moncloa, la de la Constitución de 1978.

 

De aquí en más, aquella España será rebautizada en la calle como “el Régimen” y sus personeros políticos y empresariales recibirán el mote de “la Casta”. España ya no huele bien.

 

 La transición post franquista ha fracasado y no hay aún otra que la reemplace, pero cualquiera que ésta sea, no hay dudas de que habrá de ser más abierta y democrática que la anterior.

 

En esa búsqueda y en esa España surge Podemos.

 

La convocatoria. Madrid, 17 de enero de 2014, pleno invierno peninsular.

 

El núcleo organizador de Podemos realiza su primera convocatoria.

 

Lo hace desde el Teatro de Lavapiés, centro cultural del colorido y multiétnico barrio del corazón de Madrid.

 

Asisten numerosos periodistas especialmente invitados pero sorprende la numerosa cantidad de simpatizantes que se agolpan en el interior del teatro y en sus adyacencias. Buen presagio.

 

Hablan Miguel Urbán, activista social de Izquierda Anticapitalista; Teresa Rodriguez, de Marea Verde; Juan Carlos Monedero, profesor de la Complutense; la psiquiatra Ana Castaño, de Marea Blanca; Íñigo Errejón, analista e investigador, y Pablo Iglesias, politólogo y comunicador.

 

Son parte de una nueva generación de militantes políticos y sociales cuyo núcleo impulsor es casi todo “subcuarenta”.

 

Todos sin excepción dispuestos a “convertir la indignación ciudadana en cambio político”.

 

No deja de llamar la atención que tres de sus seis principales dirigentes sean egresados universitarios y, además, profesores de la misma facultad de la misma Universidad, la Facultad de Ciencias Políticas de la prestigiosa Universidad Complutense de Madrid.

 

Otro dato no menos significativo es la relación de algunos de ellos con los movimientos populares de América del Sur: Iñaqui Errejón, especialista en movimientos sociales, estudia in situ la Bolivia de Evo Morales, y Juan Carlos Monedero se desempeñaba en Venezuela como asesor del presidente Chávez y cooperante del bolivariano Centro Internacional Miranda (CIM).

 

La experiencia latinoamericana de lucha contra el neoliberalismo no pasa desapercibida en los medios para ninguno de ellos, que suelen ser descalificados como populistas o chavistas por la prensa oficialista y encumbrados dirigentes del Partido Popular.

 

Pablo Iglesias es el activista de mayor proyección mediática.

 

Profesor de Ciencias Políticas, dirige y produce programas políticos por televisión e internet.

 

Ducho contertulio de programas políticos televisivos, encarna con suficiencia la imagen pública de Podemos.

 

Su mensaje es claro: “No pretendemos representar a nadie, los movimientos sociales son irrepresentables.

 

Tampoco pretendemos gestar otro partido político más, ya hay muchos, nosotros antes que una organización somos un método de participación ciudadana.

 

Por eso, queremos que nuestro programa y nuestros candidatos se decidan a través de la participación ciudadana y los Círculos Podemos”.

 

Miguel Urbán, reconocido activista social de Lavapiés, regentea la Librería Cooperativa Marabunta y es miembro de Izquierda Anticapitalista.

 

Es él quien da a conocer las primeras pautas organizativas:

 

“No queremos primarias abiertas, queremos primarias ciudadanas, que participe quien quiera y quien quiera pueda elegir y ser elegido, basta con que alcance el número de votos suficientes; es imprescindible montar los Círculos Podemos en las ciudades y pueblos de toda España para luego elegir la Asamblea Ciudadana que a todos nos represente”.

 

Íñigo Errejón, por su parte, plantea “recuperar la política para la ciudadanía, arrebatársela a los políticos profesionales, convertirla en expresión de nuestras necesidades.

 

¡¡Viva la política, abajo la casta!!”.

 

En un principio la propuesta es una suma de consignas antes que un programa de gobierno, pero la aceptación es clamorosa.

 

En las redes sociales su difusión es inmediata, todo un “éxito viral” según se dice ahora.

 

En las redes.

 

El 18 de enero Podemos está en las redes pero también en la calle y supedita a tres condiciones básicas su presentación a las elecciones de mayo del Parlamento Europeo: reunir en lo inmediato por la web más de 50 mil firmas, que las listas y el programa sean abiertos a la participación ciudadana, y que se busque la unidad de todos aquellos que protestan.

 

El resultado obtenido sorprende a sus propios organizadores, ni qué decir a la bienpensante intelligentsia española entretenida en “marear la perdiz” de una crisis que los desborda.

 

En apenas seis meses de campaña, en las elecciones al Parlamento Europeo,

 

Podemos obtiene más de un millón doscientos mil votos y se instala en el escenario político con cinco eurodiputados. Consigue más votos que la tradicional y longeva Izquierda Unida.

 

¿Un milagro?

 

No.

 

Es otra España, irreverentemente movilizada, decidida a cambiar el actual estado de cosas y a llamar a las cosas por su nombre,

 

Las movilizaciones del 15M, las marchas de la Dignidad, las Mareas, las Plataformas y tantos otros agrupamientos sociales parecen cobrar forma y sacuden con fuerza el tablero bipartidista de la transición, sometido a la creciente presión de “los de abajo”, y también, a la inagotable rapacidad de “los de arriba”.

 

Con Podemos la crisis comienza a tomar forma política.

 

El desafío. “Vamos a por todas” declara Pablo Iglesias entusiasmado por los resultado europeos y la multiplicación de los Círculos de Podemos.

 

Para todos ellos la transición del ’78 está agotada, sólo queda la ingrata tarea de sepultarla, “la casta” dirigente debe retirarse a sus casas o a la cárcel si ha delinquido.

 

Alfonso Guerra, otrora vicepresidente de Felipe González y congresal del PSOE desde hace 37 años vocifera alarmado:

 

“¡¡Los de Podemos están todos locos!!”.

 

Se inscriben en la web ( www.podemos.info ) más de 220.000 adherentes y entre todos preparan Círculo a Círculo la Asamblea Ciudadana, la cual en el mes de noviembre habrá de dar forma a la organización política, elegir a sus autoridades y aprobar un programa que empieza a esbozarse a través de una Wiki participativa: mayor intervención del Estado, nacionalización de las empresas estratégicas, creación de una banca pública, aumento de salarios, disminución de la jornada laboral y de la edad jubilatoria, instauración de la renta ciudadana y un largo etcétera que se terminará de discutir en la Asamblea.

 

Se preparan para las elecciones generales del 2015. No participarán –o lo harán parcialmente– en los comicios municipales.

 

“No podemos dispersar nuestros esfuerzos” sostiene Iglesias.

 

¿Y los fondos?

 

¿De dónde se obtendrán los fondos para la campaña?

 

Urbán responde: “Podemos nace con cero euros, cero euros de la Banca que queremos expropiar y con cero euros de los políticos que queremos echar. Nos financiaremos con los aportes de los ciudadanos y con ellos está nuestra lealtad”.

 

Podemos capta bien “el ruido” del descontento popular. ¿Será capaz de organizarlo?

 

Es una experiencia novedosa, construida de “arriba para abajo” pero con llegada a las bases ciudadanas subvertidas, hecha a golpes de intuición, impotencia y rabia, movidos por una voluntad política de la que nadie duda, en todo caso, las dudas aparecen cuando se compara la magnitud de las tareas emprendidas con el bajo anclaje social efectivo de tan inédita y fulgurante experiencia política.

 

Podemos quiere ser mayoría y gobierno en el 2015.

 

¿Realidad o fantasía?.

 

Los números de Podemos

 

2008. Seis años atrás, España vivía el pico de una crisis económica impensada para los estándares de la eurozona.

 

En ese contexto, nacen los indignados, prólogo organizativo de Podemos.

 

26%. Uno de cada cuatro españoles está en paro.

 

Es decir, desocupado.

 

La mitad de este universo social está compuesto por menores de 25 años.

 

Esta base social nutre a la nueva izquierda local.

 

220 mil. Simpatizantes se inscribieron como adherentes de la organización apenas

 

Podemos oficializó su página partidaria electrónica en la nube española.

 

 

Fuente: El ORTIBA

 

 

·        *Seminario Iberoamericano de Estudios Socioeconómicos.