" Un intento de interpretación ante la inevitable complejidad de la incertidumbre, o la política."

EL CANDIDATO DE MARECHAL Y DE PERÓN

Victor Ego Ducrot

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Con algunas claves insoslayables del escenario político, recorre estos tiempos de incertidumbres, un militante de un proyecto, y, crecen -a veces en silencio- las expectativas sobre su candidatura.

 Un intento de interpretación ante la inevitable complejidad de la incertidumbre; o los senderos de la política.

EL CANDIDATO DE MARECHAL Y DE PERÓN

Algunas claves insoslayables del escenario político concreto, el vicegobernador Mariotto recorre estos tiempos de incertidumbres como militante de un proyecto, aunque crecen, a veces en silencio, las expectativas sobre su candidatura al Ejecutivo provincial.

 

Por Víctor Ego Ducrot (*) /

Tiempo Argentino

Columnas Agepeba

29 de Noviembre de 2014

 

 

I.- Difícil. Imposible que vayan a reconocerlo en público.

 

Sin embargo, todos aquellos que se sienten con el legítimo derecho a encabezar las candidaturas para darle continuidad a partir del año próximo a la experiencia de FpV en el gobierno, todos aspiran a contar con alguien que exprese con claridad el recorrido y la tradición del peronismo revolucionario; que su figura crezca en tanto mejor intérprete del kirchnerismo como reencuentro con el mandato plebeyo del movimiento iniciado en 1945 y que muchos escollos ajenos y propio debió sortear; que se sienta parte y actué como militante de un proyecto colectivo, aunque con capacidad propia de construcción política; con experiencia en la ejecución de políticas públicas de carácter estratégico (hay que desterrar de estos contextos a la palabra gestión porque pertenece al orden de lo gerencial, semántica cara al neoliberalismo); con la ductilidad imprescindible que requiere un líder o conductor, para convivir y sintetizar las perspectivas y culturas divergentes al interior del propio movimiento de multitudes, de tumultos, pues esos actores de la diversidad son propios de toda dialéctica frentista; con las habilidades para de impulsar el más amplio consenso posible en torno al accionar político desde los intereses de las mayorías (¿qué otra cosa es el peronismo?).

 

Ese tipo de militante dirigente existe, claro, y es identificable, pero antes algunas referencias para una mejor expresión y entendimiento de lo ensayado en este texto.

 

II.- “El pueblo recoge todas las botellas que se tiran al agua con mensajes de naufragio.

El pueblo es una gran memoria colectiva que recuerda todo lo que parece muerto en el olvido. Hay que buscar esas botellas y refrescar esa memoria (…).

La existencia de un pueblo no se da en un círculo cerrado: se desarrolla en una espiral abierta y creciente (…).

De tal modo, la espiral entera se parece a una víbora enroscada en un árbol (…).

La Víbora es la Patria.

Hay, pues, dos Argentinas en sucesión y no en real enfrentamiento.

 

Lo que sucede aún es que los argentinos finales, en su agonía, se resisten a la otra vuelta de la espiral y estorban su desarrollo; porque lo que actúa en los argentinos finales es una mentalidad igualmente finalista y cerrada.

Ustedes, los de la Metahistoria, la llamaron colonialista (…).

Es una mentalidad que no rompe las estrechas y cómodas estructuras del coloniaje: un horizonte mental en que cabía otra noción de la Patria naciente y  sus destinos posibles.

Un horizonte, al fin de cuentas, es también un círculo cerrado; y la Patria es un animal viviente que se desenrosca en expansión y exaltación”.

 

Leopoldo Marechal y su Megafón o la Guerra.

 

Y ahora un cientista social y teórico contemporáneo cada vez más leído, el italiano Roberto Espósito, quien en sus Diez pensamientos acerca de la política afirma: “daría la sensación de que entre el lenguaje y la política hay una atracción fatal.

Si la política sigue siendo el reino de la acción, ésta, en el momento que se torna política, resulta interpretada, envuelta, llenada por el lenguaje”.

 

Claves de comprensión política.

 

III.- El marechaliano concepto de pueblo como “gran memoria colectiva” y la proclama del académico del Instituto Italiano do Scienze Umane acerca de la capacidad que tienen las palabras en tanto discursos para interpretar y envolver a las acciones políticas, pueden ser vectores adecuados para desentrañar los lenguajes y las prácticas del nuestro escenario político de cara al año próximo electoral, y desde las perspectiva y los problemas del campo popular, del peronismo refundado en 2003.

 

Entre esos problemas, uno se expresa por sí mismo: el de los silencios o mejor dicho el de las encrucijadas de gestos que surgen desde el oficialismo a la hora de trazar las candidaturas y las líneas de conductas para hacer posible la continuidad de la experiencia cultural inaugurada por Néstor desde la cenizas mismas que nos dejaran los años del plomo neoliberal; el mismo Néstor que podría haber hecho suyo lo enunciado por Perón el 2 de agosto de 1973, en Olivos y ante los gobernadores de casi todas provincias del país: “nosotros somos, por decisión popular, quienes tenemos la responsabilidad de la dirección; y en consecuencia la tiene nuestro movimiento, que es el que realmente ha triunfado, no tanto en base a la lucha y a todas esas circunstancias, sino a haber procedido dentro de la verdad y defendiendo una razón que, a la larga, es siempre la que triunfa. Y tenemos una grave responsabilidad, que no puede ser de un hombre ni de unos pocos hombres, sino de todo el movimiento justicialista, en todo el país, para lo cual creo yo que es indispensable que comencemos por institucionalizarlo; institucionalizarlo con toda seriedad y con toda decisión”.

 

Y si el contexto está dado por la tradición del peronismo como instrumento de transformaciones plebeyas, la necesidad de institucionalización de lo logrado hasta aquí debe entenderse como profundización estratégica, lo que plantea un con quién y un cómo.

 

IV.- Volvemos entonces a aquél alguien requerido por ahora en silencio, desde casi todas “las internas” de FpV.

 

Es el vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto, quien, casi como caso testigo en el horizonte político argentino, a partir de la diversidad entabló un puente de confianza recíproca y gobernabilidad con el titular del Ejecutivo, Daniel Scioli, e impulsó más de 200 proyectos de leyes estratégicas en términos de seguridad con inclusión social, democratización de la Justicia, ampliación de derechos para trabajadores municipales, reformulación de paradigmas educativos y productivos sustentables y recuperación del Estado en la administración de puertos, todos instrumentos para los cuales apeló a su experiencia al frente del trabajo, en Nación, que concluyó con la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: foros ciudadanos, horizontales y en con pluralidad de actores.

 

Esa impronta es la que explica las miradas atentas que provoca Mariotto de cara al 2015, como necesario gobernador bonaerense, miradas entre las cuales sin duda se encuentra la de la propia Presidenta.

VED/

 

(*) Texto publicado por el diario Tiempo Argentino.