Malargue, en la provincia de Mendoza

EL APORTE ARGENTINO A LA EXITOSA MISION DE LA SONDA ROSETTA

Sala de Prensa

rossetta
Para lograr que el robot Philae se posara en el cometa 67P, la estacion argentina desempeño un rol clave sobre el resto de las estaciones

EL APORTE ARGENTINO A LA EXITOSA MISION DE LA SONDA ROSETTA

 

El acometizaje de un robot de la misión Rosetta fue posible también gracias a la estación que se encuentra a 40 kilómetros de la ciudad de Malargüe, en la provincia de Mendoza, Argentina.

 

Es una de las tres estaciones de espacio lejano que tiene la Agencia Espacial Europea (ESA) para monitorear sus misiones no tripuladas al espacio.

 

La Agenda Espacial Europea cuenta con tres estaciones en el mundo para monitorear misiones no tripuladas, como la que ayer permitió el aterrizaje del módulo Philae de la sonda Rosetta, y una de ella está ubicada a 40 kilómetros de Malargüe.

 

El hecho es todo un hito científico y tuvo participación en tierras mendocinas. “Es como si pusiéramos a un Fórmula 1 en el espacio: nosotros somos los mecánicos”, dijo el ingeniero electrónico Diego Pazos, gerente de operaciones y mantenimiento de la estación.

 

Las otras dos estaciones terrenas de la ESA están en Cebreros, España, y en New Norcia, Australia.

 

La estación es operada por la empresa Telespazio Argentina S.A. que fue contratada por la agencia europea. Fue inaugurada en 2012 y se convirtió en la mayor estación terrena de América Latina.

 

Para lograr que el robot Philae se posara en el cometa 67P, la estación argentina desempeñó un rol clave sobre el resto de las estaciones. "Dimos el soporte principal: nuestra estación es la que permite la comunicación entre la sonda Rosetta y la Tierra", explicó Pazos.

 

Según explico, la empresa necesita estaciones en distintas partes del globo porque "en el transcurso del día, la sonda está casi en el mismo lugar, pero la Tierra gira.

 

Entonces, la red de estaciones de la ESA hace posible una comunicación permanente con cualquiera de sus sondas/satélites a pesar de la rotación de la Tierra".

 

Durante los momentos previos y posteriores al aterrizaje en el cometa, la estación argentina recibió la información desde Rosetta. Luego esa información viajó desde Malargüe a Buenos Aires, y desde allí a Alemania.

 

El tamaño de la antena mide 35 metros de diámetro y 50 metros de altura. Pesa 1.000 toneladas. Cuenta con equipos que trabajan a 260 grados bajo cero y amplificadores de alta potencia especiales para la actividad que realiza. Allí trabajan 3 técnicos y 3 ingenieros electrónicos.

 

"La estación en Malargüe se opera de manera remota desde Alemania. Sólo en caso de emergencia, los ingenieros que estamos en el lugar la operamos. El equipo que trabaja en la estación se ocupa de que todo funcione al máximo de su capacidad.

 

Verificamos que esté todo en verde y monitoreamos los sistemas", contó Pazos, desde la estación, que se encuentra en un desierto rodeado de volcanes. También brindan soporte a otras misiones espaciales actuales como Venus Express, Gaia, y Mars Express, y a otras misiones de la NASA.

 

El aterrizaje en el cometa "lo vivimos con mucha ansiedad, aunque no estábamos nerviosos porque teníamos el equipo en su plenitud para resolver cualquier problema en cualquier momento. Después del aterrizaje, tuvimos un lindo almuerzo para festejar", contó Pazos.