BOLIVIA DESARROLLA INTENSA EXPLORACION PARA UBICAR MEGACAMPOS DE GAS

XINHUA

megacampo
Estudios realizados por tecnicos de YPFB determinaron que las reservas probadas de gas alcanzan al menos 11,2 Trillones de Pies Cubicos (TFC)

BOLIVIA DESARROLLA INTENSA EXPLORACION PARA UBICAR MEGACAMPOS DE GAS

 

La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) desarrolla un agresivo proyecto de exploración para descubrir nuevos megacampos de gas natural y garantizar la exportación a Brasil y Argentina, y el aprovisionamiento al mercado local y a los grandes proyectos de industrialización.

 

El financiamiento de esta obra se sustenta en millonarias inversiones propias y de empresas transnacionales.

 

El presidente de la estatal YPFB, Carlos Villegas, y el vicepresidente de Administración, Contratos y Fiscalización de la petrolera boliviana, Luis Alberto Sánchez, coincidieron por separado en que las proyecciones bolivianas dan cuenta de que existe un importante potencial de reservas probadas.

 

Estudios realizados por técnicos de YPFB determinaron que las reservas probadas de gas alcanzan al menos 11,2 Trillones de Pies Cúbicos (TFC), pero los estudios finales sobre la cuantificación de éstas, que realiza la firma canadiense GLJ Petroleum, se harán públicos en octubre de este año.

 

Se estima que las reservas probadas se incrementen hasta los 17 TFC con las nuevas exploraciones.

 

Bolivia, después de un proceso de privatización del sector, enfrentó cambios hacia la estatización que comenzaron en 2005, a partir de la promulgación de la Ley 3058, sustituyendo la Ley 1689 que establecía importantes incentivos para el capital privado extranjero y millonarias ganancias.

 

El 1 de mayo de 2006, el presidente Evo Morales nacionalizó los hidrocarburos, determinando la recuperación de la propiedad de los mismos para el Estado.

 

El 29 de octubre se firmaron nuevos contratos con las compañías petroleras privadas, estableciendo hasta el 82 por ciento de regalías en favor del Estado boliviano, frente al 18 por ciento determinado anteriormente por la Ley de Hidrocarburos 1689, promulgada durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada (derecha).

 

Villegas informó que este año se tiene programado invertir 3.029 millones de dólares en explotación, exploración, transporte, almacenaje y otros sectores estratégicos.

 

El sector de la explotación se lleva la mayor parte de la inversión para generar excedentes en la producción de gas natural y ampliar las exportaciones a Brasil.

 

YPFB Corporación invertirá 1.860 millones de dólares con el 61,4 por ciento del total comprometido para este año, mientras que las empresas privadas invertirán 1.169 millones de dólares, con el 38 por ciento.

 

INCERTIDUMBRE

 

En tanto, el experto y ex gerente general de YPFB, Ricardo Michel, propuso en contacto con Xinhua que para revertir la situación de incertidumbre alrededor de la exploración y el nivel de reservas en Bolivia es necesario acometer una etapa de “exploración planificada”.

 

Precisó que el proceso técnico del desarrollo de proyectos de exploración petrolera es “complejo” y requiere un largo tiempo de maduración; señalando que no se puede pretender realizar una exploración agresiva en un corto período, como pasa en todos los países de potencial hidrocarburífero.

 

Destacó la importancia de iniciar un proceso de exploración permanente como encara la petrolera boliviana; sin embargo, recomendó cautela con la tendencia de posicionar en el país una exploración “masiva”, principalmente por el impacto que ésta podría tener en el medio ambiente.

 

Según Michel, de acuerdo con las estadísticas nacionales, en el último decenio en Bolivia se han perforado no más de 15 pozos netamente exploratorios de nuevo campo, entendiéndose que se trata de nuevas estructuras.

 

“Retrospectivamente, si analizamos los nuevos descubrimientos realizados en el país, el último de estos a nivel de megacampo es Incahuasi-Aquío en el año 2004, cuya comercialidad fue declarada el año 2011, al filo de su plazo de contrato”, manifestó el experto.

 

Señaló, asimismo, que los esfuerzos exploratorios realizados en esta última década en su mayoría han sido negativos en la búsqueda de la formación Huamanpampa, y recordó que el último intento exploratorio del pozo Sararenda profundo resultó negativo.

 

Consideró que anualmente se deberían perforar entre 5 ó 6 pozos exploratorios de niveles profundos en busca de megacampos.

 

MEGACAMPOS A EXPLORAR

 

La estatal YPFB Corporación estima descubrir hasta 10 megacampos con reserva hidrocarburífera entre 40 áreas disponibles en el territorio nacional hasta 2017.

 

El vicepresidente de Administración, Contratos y Fiscalización de YPFB, Luis Alberto Sánchez, explicó a la prensa que, en caso de confirmarse esta previsión, las reservas de gas natural se incrementarían de los 11,2 trillones de pies cúbicos (TCF, por siglas en inglés) que se tienen en la actualidad a unos 15 TCF o 17 TCF en los próximos años.

 

De acuerdo con datos oficiales, en la actualidad existen varios megacampos, llamados así por ser grandes reservorios de hidrocarburos, como Margarita, Itaú, Sábalo y San Alberto, en el departamento de Tarija; Huacaya en Chuquisaca, además de Aquio e Ipati, que comparten las regiones de Santa Cruz y Chuquisaca.

 

“Hoy tenemos 40 áreas para empezar la actividad exploratoria entre este año y 2017, y en esas áreas estimamos que deben haber entre ocho y 10 megacampos”, declaró Sánchez.

 

Recordó que, aunque las proyecciones son inciertas, la expectativa es positiva, tomando en cuenta que en Bolivia de 10 pozos exploratorios alrededor de seis son factibles, mientras que a escala mundial el promedio se reduce a la mitad, es decir que de 10, tres son positivos.

 

Fuente: XINHUA