Después de un par de días quedó claro que todas las promesas de libertades y reacomodación de la lucha se cumplirían, al lo que duró el Tío en la presidencia. 

RECUERDOS : UN NUEVO ANIVERSARIO DEL 25 DE MAYO 1973

Por Nestor Verdinelli

La alegría, la felicidad perfecta, una borrachera que todo el vino del mundo no podría lograr, una euforia que ninguna droga del mundo puede provocar…..una vivencia donde el corazón a duras penas sobrevive, quien sabe que pulso de varios miles por minuto tendría….

RECUERDOS : UN NUEVO ANIVERSARIO DEL 25 DE MAYO 1973

 Por Nestor Verdinelli*

 NAC&POP

27 May de 2013

Desde este lejano norte, leo y revivo los acontecimientos de aquel 25 de mayo, leo los artículos y veo las fotos.

El presidente de Chile, Salvador «Chicho» Allende, yendo a la Casa Rosada

 Pero yo no estuve en la plaza en aquel día memorable, con el Tío Cámpora jurando y con la presencia de Allende y Dorticós.

 Una parte la pude ver por TV. La pudimos ver (Cacho El Kadri, Carlitos Caride, David, el Aguila, entre otros), en ese día los guardias del penal U-9, La Plata, nos abrieron las celdas y nos llevaron a una sala con un televisor.

 Sólo una parte, porque antes de que terminara todo nos quisieron llevar de nuevo a las celdas.

 Me acuerdo que Cacho El Kadri protestó, nos unimos a la protesta y pudimos ver un rato mas.

Pero finalmente allí fuimos de nuevo a nuestras celdas.

Creo que era a las 21 que nos apagaban la luz. 

Fiel a mis costumbres, pese a lo que se vivia, me dormí.

Porque, claro, lo visto nos habia conmocionado.

Y quedaban las preguntas: ¿Se cumplirá lo de la amnistía?

¿Cuando se hará? 

 Se decía un par de semanas para el proceso en Diputados, Senado, promulgación…

 Todo con algunas dudas, fuentes “bien informadas”  decían que no incluiría a los que tuvieran “crímenes de sangre”, es decir que hubieran participado en batallas donde policías o militares hubieran caído.

 Lo que valía para Cacho El Kadri, Carlitos Caride, para mi y para muchos otros compañeros. 

Sin contar con que el jefe de la guardia armada, un oficial muy verdugo nos prometía cada día que antes de soltarnos nos mataba….

Teniendo en cuenta su historia de verdugo empedernido, no era para tomarlo en chiste.

 Pero, como digo, me dormí….

 Unas pocas horas después, supongo que antes de medianoche me despiertan, nos abren la puerta, nos llevan a la ropería, nos hacen poner las ropas de civil (usábamos uniforme de preso) y, en mis recuerdos, todavía sin decir palabra, nos llevan a las oficinas de la dirección.

Cárcel de Devoto 25 de mayo de 1973

 Y ahí sí: allí estaban los diputados electos, los dirigentes políticos y se escuchaban las consignas que se gritaban desde afuera.

 Los abrazos, la infinita alegría, una firma de apuro en la oficina del director, donde nos informaban que nos liberaban en función de un indulto firmado por el gobernador Bidegain.

 Y a la puerta, que se abre…..allí miles de compañeros esperándonos, saludándonos…las consignas, la euforia…..en el paredón que circunvala la cárcel, policias o militares, apoyando sus espaldas contra el muro, aferrados a sus FAL y con cara de miedo….

Con todas sus armas, en ese momento sabían que no les alcanzaba para nada.

 Por esas cuestiones de la mente, ya no sé mucho más de lo que pasó desde ese momento hasta muchas horas despues, donde la memoria me vuelve, entrando a la casa de gobierno de la provincia, donde nos recibe Bidegain con un asado. Alrededor del mediodia del 26.

 Hay que contar que esté día sucedía después de casi 5 años de prisión.

 Supongo que las emociones, las impresiones, las vivencias de ese momento de suprema euforia, la sensación de irrealidad, de vivir algo de ciencia ficción, dejaron a mi intelecto, a mi cerebro, fuera de funciones.

 Fueron sólo los sentimientos los que hoy puedo recordar.

 La alegría, la felicidad perfecta, una borrachera que todo el vino del mundo no podría lograr, una euforia que ninguna droga del mundo puede provocar…..una vivencia donde el corazón a duras penas sobrevive, quien sabe que pulso de varios miles por minuto tendría….

 Es un poco decepcionante no tener recuerdos concientes….pero el recuerdo de esas emociones es invalorable.

 Me dicen, algún tiempo después, que encabezamos esa manisfestación yendo a la cárcel de mujeres de La Plata, de donde tambien se liberaron compañeras, que se paseó en triunfo por la ciudad hasta no sé que hora.

 Porque  ahora sí no era hora de dormir.

 Y por mi parte vuelvo a la conciencia en ese asado.

 Del cual me quería ir lo más pronto posible, finalmente me vino a buscar un cumpa en auto y me fuí con él. 

Porque mi compañera, Amanda, ella se había fugado de la cárcel de mujeres de Buenos Aires un par de años antes.

De allí hasta este día nos habíamos comunicado por los ”caramelos”, esas cartas escritas en papel de armar cigarrilos y con letra minúscula que se envolvían en plástico para ser contrabandeados por visitas de familiares y/o abogados solidarios.

 En mi caso era básicamente mi padre el que hacia de correo con Amanda, para las cartas privadas.

 Mi padre tenía la confianza de ella para poder encontrarla a pesar de que ella era muy buscada – las citas eran muy secretas-  y el coraje de hacerlo corriendo los riesgos que esos significaba. 

Mi padre murió en febrero del 73, lo que significó que no pudo vivr este 25 de mayo.

 El siempre había tenido confianza en que habría elecciones y se entregaría el gobierno y nos liberarían.

 Yo mucho no lo creía y discutíamos sobre eso.

 El no tuvo la alegría de vivr ese día.

Y yo llevo la tristeza de no haberle podido dar la razón.

Ni siquiera pude ir a su velorio, ”gentileza” de Penales.

 Desde febrero los contactos con Amanda los tomó mi querido primo, Yiyo.

 Que era FAP pero luego se iría a Montoneros, donde sería asesinado (si, asesinado, no caído en combate, porque despues de una operación fracasada se entregaron y les pegaron un tiro en la nuca). 

Pero en este 26 todavía no se sabía demasiado y Amanda, no confiando en que su captura hubiera sido dejada sin efecto, no había estado ni en la Plaza ni en La Plata.

 Me esperaba, sí, en la casa de un cumpa.

En Sur.

Ese Sur que en las FAP siempre tuvo gran peso.

 Siguiendo todavía las medidades de seguridad allí fuimos.

Hasta esa casa, donde en la puerta estaba, esperando, Amanda.

Reencuentro después de años de cárcel, esta vez avizorando un futuro diferente. 

Que nos permitió concretar el sueño de tener hijos juntos. 

Así que así nació Cecilia. 

En marzo del 74 ( si cuentan bien apenas 10 meses desde el reencuentro. Mas adelante vendría Gerardo, en enero del 77 .

 La historia de esos dos nacimientos es una síntesis de lo ocurrido en Argentina por aquel entonces.

 Pero es historia para ser contada en otra oportunidad.

 Ahora estabamos en mayo del 73.

 Después de un par de días quedó claro que todas las promesas de libertades y reacomodamiento de la lucha se cumplirían (al menos por 49 días….lo que duró el Tío en la presidencia). 

Historias para ser contadas….la ida a la jefatura de policía, con Troxler de acompañante.

 Donde nos entregaron armas personales para ser considerados custodias de la Gobernación de la provincia….ida a sacar un DNI, entrando a Coordina para ver al jefe, el coronel González, de los ” nuestros” que nos hizo entregar el documento en el momento.

 Por los corredores los canas de Coordina (que bien nos recordaban por nuestro paso por allí) que a cara de perro se abrían el saco para mostrarnos la pistola, en gesto amenazante.

 Que en ese momento respondíamos desfiantes abriendo nuestros sacos para mostrar nuestras armas….

 ¡Qué caro se cobrarían estos asesinos esa humillación!

 Todavía vivíamos la euforia de la victoria.

 Que mas tarde se mostraría ser apenas el haber ganado un round de la pelea. 

En el siguiente se desquitaron con 30.000 compañeros…. 

Pero finalmente llegaría la hora de la justicia con este gobierno de hoy que se ocupó de llevar a los asesinos de la dictadura ante los tribunales de justicia.

 Luego vino el trabajo en las Villas miserias de la provincia, esta vez a través de Defensa Civil, donde estábamos empleados.

 Eso duró muy poco.

 Pronto, demasiado pronto, vendría la caída de Campora y después del asesinato de Rucci la caída de Bidegain.

 Allí comenzó otra historia.

 Que hay muchas cosas para pensar y repensar.

 Qué pasó y porqué pasó.

 Recuperando la memoria pero sin dejar de ver críticamente cuales fueron nuestros errores. 

Ya irán saliendo esos relatos…. 

Pero quiero terminar esto recordando la alegría vivida, no sólo personal, sino la del pueblo argentino, en aquella fecha histórica.

 Porque mucho ha pasado, mucho he pasado, pero como dice algún tango:

 ¡Quien me quita lo bailado!

 Abrazos a todos los compañeros, de ayer y de hoy.

 

NV/

·        FAP/Taco Ralo

PS: si alguno que lee esto estuvo en La Plata en la manifestación del 25/26 de mayo, espero que me puedan contactar para tratar de reconstruir lo pasado.