"Alfredo seguirá estando en lo más alto de lo que es nuestra referencia política y sindical”. (Héctor Amichetti)

ALFREDO FERRARESI, UN GRANDE HASTA EN LO COTIDIANO.

Por Jorge Alessandro

Una condición de militante y dirigente que en oportunidad de acompañar la presentación de su libro en agosto del 2012, le hizo decir a la gran periodista Stella Calloni que, al leerlo, había sentido que era algo así como “una celebración a la coherencia y la dignidad del sindicato”.

ALFREDO FERRARESI, UN GRANDE HASTA EN LO COTIDIANO.

Por Jorge Alessandro

NAC&POP

03/03/2013

Jorge Alessandro y Jorge Ferraresi

 Hace unos años, el recordado Vasco Azcurra, me concedió el honor de conversar un rato.

 Se lo había pedido porque estaba empezando a escribir sobre la historia de la resistencia peronista.

 Me citó en una pequeña oficina que mantenía en ese bastión histórico que es el local del sindicato de los Empleados de Farmacia.

 Fue por la mañana y al llegar el mediodía, el Vasco me dice: “Bueno paremos y vayamos a comer, después seguimos”.

 Yo me asombré un poco, le agradecí pero fue inútil.

 Nos dirigimos al comedor del gremio, un lugar muy modesto, parecido a una cocina amplia.

 Y para mayor sorpresa, estaba él.

 El secretario General del Gremio.

 Aquel que supo estar en las primeras líneas de la resistencia peronista, junto Jorge Di Pasquale, otro grande de ese mismo gremio, alentando la constitución de la corriente del peronismo revolucionario, o convirtiendo el emblemático local de la calle Rincón en un ámbito de contención de los familiares de los presos del Conintes que se nucleaban por entonces en la COFADE.

 Enfrentando también sucesivas dictaduras, soportando todas sus consecuencias, desde una concepción muy clara de lo que era la lucha de los trabajadores.

 Una condición de militante y dirigente que en oportunidad de acompañar la presentación de su libro en agosto del año pasado, le hizo decir a Stella Calloni que al leerlo había sentido que era algo así como “una celebración a la coherencia y la dignidad del sindicato”.

 Ese era el hombre que estaba allí, comiendo como uno más junto a otros empleados y miembros del sindicato, confirmando íntegramente su condición de grande aún en los aspectos cotidianos.

 Le agradezco todavía al Vasco que me haya permitido saludarlo con un abrazo y presenciar esa hermosa circunstancia.

 Por eso, como lo recuerda el Gringo Amichetti, otro gran compañero del sindicalismo argentino actual, Alfredo seguirá estando en “…lo más alto de lo que es nuestra referencia política y sindical”.