Alfredo Ferraresi decía: "Evita nos enseño a distinguir al verdadero enemigo".

ALFREDO FERRARESI, UN MILITANTE INCONDICIONAL DE LA CAUSA DE LA PATRIA GRANDE.

Por Alejandro Claudio Tarruella

Se puede afirmar sin margen de error, que Alfredo fue un puntal del sindicalismo combativo Argentino que participo de la experiencia de la CGT de los Argentinos a fines de la decada de 1960. Amigo de John William Cooke, se sintió atraído por su reformulación política para pensar al peronismo en el marco de la transformación politíca y social.

ALFREDO FERRARESI, UN MILITANTE INCONDICIONAL DE LA CAUSA DE LA PATRIA GRANDE.

Por Alejandro Claudio Tarruella*

NAC&POP

02/03/2013

Ha muerto un gran compañero, un militante incondicional de la causa del pueblo: Alfredo Ferraresi, histórico Secretario General del sindicato de Farmacia ADEF, luchador de la resistencia peronista junto a su compañero, que lo precedió como Secretario General del Sindicato Jorge Di Pascuale, secuestrado, asesinado y desaparecido en la dictadura militar.

Se puede afirmar sin margen de error, que Alfredo fue un puntal del sindicalismo combativo argentino que participó de la experiencia de la CGT de los Argentinos a fines de la década de 1960.

Había nacido en 1932.

Alfredo encaró un sindicalismo de liberación con posición política clara.

Así estuvo junto a Sebastián Borro en la lucha por el Frigorífico Lisandro de la Torre en 1959 y su línea de acción no fue jamás negociada ni puesta en duda por los hechos.

Amigo de John William Cooke, se sintió atraído por su reformulación política para pensar al peronismo en el marco de la transformación politíca y social.

Al contrario, luchó frente a la dictadura y desde 2003 apoyó a Néstor y Cristina Fernández de Kirchner en la recuperación del país, hundido en la niebla del neoliberalismo. 

Su sindicato fue siempre una casa de puertas abiertas para los necesitados, las gestas históricas y los miles de afiliados de todo el país.

Se cuenta que su primer trabajo fue en una histórica farmacia del barrio de La Boca donde se desempeñó como cadete.

En esa función,  le fue encomendada una tarea: hacer entrega de unos medicamentos en la Casa de Gobierno a Evita.

El encuentro fue breve y cálido, y fue para Alfredo una marca definitiva.

Tal vez la que lo llevó a asumir la responsabilidad de estar junto a su pueblo en la lucha por el retorno del general Perón, en la lucha por las reivindicaciones de los trabajadores, en la lucha contra las dictaduras que asolaron al país. 

Fue el compañero activo, solidario que jamás cejó a la hora de encarar una labor para consolidar el camino de la victoria del pueblo.

Fue el compañero que recibía a los jóvenes militantes en su gremio para facilitar papel y elementos para hacer un volante.

Ferraresi diría años después que Evita «dignificó a la mujer dándole no solo el voto sino el documento que en esos tiempo no existían… Evita nos enseño a distinguir al verdadero enemigo».

«El verdadero peronismo es el revolucionario». 

Su hijo Jorge, intendente de Avellaneda, es la continuidad y afirmación de un ideario que queda con nosotros, como bandera, como ejemplo, como bálsamo creador al momento de perderlo físicamente y tenerlo definitivamente como un luchador sin pausas de la causa nacional de la Patria Grande.

  ACT/

NAC&POP: El Correo-e del autor es Alejandro Claudio Tarruella actarruella@yahoo.com.ar