UN JUICIO OPORTUNISTA

Lucila Gallino

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Mas de 20 funcionarios procesados, uno de ellos, Jose Dirceu podria ir preso junto con otros ex funcionarios de primera linea, algunos por condenas penadas de hasta 18 años

UN JUICIO OPORTUNISTA

 

Por Lucila Gallino*

desde Río de Janeiro

 

 

En Río de Janeiro hay nubes negras y ha llovido persistentemente. Tal vez este clima explique mejor el estado de ánimo de los seguidores y simpatizantes del partido más grande y popular en la historia de Brasil: el PT. Dicen que el caso que ya esta en boca de todos, el juicio del siglo llamado en Brasil “Mensalao” le ha quitado el aliento a millones de brasileros. Sin dudas, este juicio, con más de 20 funcionarios procesados, uno de ellos, el mayor referente político de Lula, José Dirceu podría ir preso (junto con otros ex funcionarios de primera línea) ,algunos por condenas penadas de hasta 18 años.

 

A pocas semanas del triunfo electoral venezolano, y de la pugna por el poder de los medios privados en Argentina, el país que lidera la región en esta parte del sur del continente, “ el hermano mayor”, adonde fueron reconocidos recientemente en el coloquio de IDEA, en la ciudad de Mar del Plata, todas las acciones de la gestión del ex Presidente Lula Da Silva, por ser uno de los destacado políticos del siglo, es imperativo hacer un análisis exhaustivo sobre el caso llamado el juicio del siglo o “Mensalao”.

 

En todas las conferencias y eventos políticos que tratan de la política latinoamericana, no hay posibilidades de eximir el nombre del ex Presidente Lula Da Silva, ejemplo contemporáneo del político que triunfo y supo comprender a tiempo todos los males por los cuales son juzgados hoy la mayoría de sus colegas en el resto del continente. Hoy, la alternancia política esta a la orden del día y es uno de los temas en los que se justifica y se legitima erróneamente, la buena practica de lo que significa “ser un buen Presidente.”

 

El diario brasileño “O Globo” , en su edición del día martes 23 de octubre,  trató de “reos” a quienes fueron los máximos funcionarios del reconocido ex Presidente Lula Da Silva quien sacó de la pobreza a más de 44 millones de brasileros en menos de 8 años de Gobierno. “O Globo”, de larga tradición en defensa de los oligopolios y corporaciones en este país, ha dado rienda suelta a sus titulares, aniquilando sin documentación o prueba alguna a la plana mayor de Lula que fielmente lo siguió a lo largo de  sus dos gestiones de gobierno.

 

EL CASO

 

La mayoría de los jueces de la Corte Suprema de Brasil halló culpable, al ex jefe de gabinete del ex mandatario Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), José Dirceu,  del delito de asociación para delinquir, en un histórico juicio por la compra de votos legislativos. El dictamen se tomó con seis votos a favor y cuatro en contra.

 

El expresidente del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), José Genoino, también fue hallado culpable del mismo delito con la misma relación de votos.

 

Dirceu, fue el más importante ministro del gobierno Lula desde 2003 hasta su destitución por el Congreso en 2005, en medio de denuncias de corrupción contra el PT, que ayudó a crear y que dirigió desde 1995 para transformarlo en un proyecto de gobierno.

 

En la Corte Suprema, el exguerrillero de 66 años es acusado de haber sido el máximo jefe del plan destinado a crear una financiación paralela del PT para pagar las cuentas de campaña y comprar los votos de aliados en el Congreso.

 

“Nada es más ofensivo y transgresor que la asociación para delinquir en el núcleo más íntimo y elevado de uno de los poderes de la república”, lamentó el juez Celso de Mello, que votó a favor de la condenación.

 

El voto decisivo fue el del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Ayres Britto, quien coincidió con el implacable juez relator Joaquim Barbosa.

 

Dirceu y Genoino, otro exguerrillero y también del más cercano círculo político de Lula al inicio de su gobierno, también fueron hallados culpables de corrupción.

 

La mayoría de los jueces también votó por la culpabilidad del ex tesorero del PT, Delubio Soares, y el publicista acusado de organizar esa contabilidad, Marcos Valerio.

 

El juicio ya está a instancias del Supremo Tribunal Federal y se llegará al Tribunal Internacional. Dice Dirceu en una carta del  22 de octubre: "nunca formé parte de una cuadrilla: la decisión de la mayoría de los ministros del Supremo Tribunal Federal de condenarme, muestra  una total desconsideración de las pruebas que prueban mi inocencia” .

 

Hasta febrero del 2004, Dirceu detentaba la función de ministro de articulación política. Por lo tanto, por deber del oficio, se reunía con los líderes parlamentarios y partidarios para discutir exclusivamente temas de importancia del gobierno, tanto en la Cámara como en el Senado, además de la relación con los estados y municipios.

 

Sin pruebas,  el Ministerio Público  y la mayoría del Supremo  recurrió a las atribuciones del cargo para acusar y condenar a Dirceu, como mentor de un esquema financiero que hoy es el que está en cuestión.

 

Por su parte, Dirceu, asegura que no está comprobado que haya tenido relación con el publicitario Marcos Valério. Según las investigaciones no hubo ninguna relación con el mismo.

 

Dirceu afirma que: “lo que está en juego son las libertades y garantías individuales. Temo que las premisas usadas en este juicio, creando una nueva jurisprudencia en la Suprema Corte brasileña, sirvan de referencia para la condena de otros reos inocentes afuera del país. Mi generación, luchó por la democracia y fue víctima de los tribunales de excepción, sabe cual es el valor de esta lucha. Condenar sin pruebas no corresponde a una democracia soberana”

 

LA DEFENSA INEXISTENTE

 

EL ex Jefe de Gabinete y mano derecha de Lula asegura que continuará con la lucha para probar su inocencia, y asegurar que garantías tan valiosas para el Estado Democrático de Derecho no se pierdan en su país.

 

José Dirceu.

 

Según fuentes allegadas a los acusados, se busca derrumbar en una segunda etapa al Partido de los trabajadores (PT) y vaciar de contenido así como también manchar la reputación de los dirigentes históricos del PT y sus allegados empresarios en una trama ilegal paralela del partido destinada, entre otros fines, a comprar apoyos legislativos. Está previsto que esta semana el Supremo Tribunal Federal  defina las sentencias a los culpables.

 

La lupa hay que ponerla exhaustivamente  en el porqué de este juicio hoy, en un país que ha dado muestras de estabilidad y crecimiento político.

 

El contexto se presenta hostil para las democracias en América Latina, que luchan por afianzarse y fortalecer su sentido de autonomía e independencia, un nuevo golpe a asestado, esta vez, al país que representa un modelo de crecimiento y de igualdad social en América Latina.

 

Sin dudas, la inestabilidad en la región no cesará nunca, sobretodo cuando las ideas de izquierda parecen latir por si mismas y dan señales de vitalidad.

 

 

*Lucila Gallino es periodista y escritora argentina.