EN LA ONU CUBA SE ENCAMINA A DAR OTRA PALIZA A EE UU COMO DESDE 1992.

Emilio Marín

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Dilma. Uno de los temas de la 67º Asamblea General de la ONU será el bloqueo estadounidense contra Cuba.Que se solucione, ese ya es otro precio.

Dilma Rousseff, la primera en condenar el bloqueo de EEUU a Cuba

EN LA ONU CUBA SE ENCAMINA A DAR OTRA PALIZA A EE UU COMO DESDE 1992.

Uno de los temas de la 67º Asamblea General de la ONU será el bloqueo estadounidense contra Cuba.

Por Emilio Marín

LA ARENA

29/09/2012

Las preocupaciones políticas del mundo se ponen en la vidriera de la ONU durante los dos meses que delibera la Asamblea General.

 

Que se solucionen, ese ya es otro precio.

 

Que no hay igualdad de derechos entre los 195 países miembros, por aquello del derecho a veto de los cinco grandes del Consejo de Seguridad, también es sabido.

 

En ese variado menú, en el 67º período de sesiones de la Asamblea General, están incluidos asuntos importantes como la situación en Siria, las amenazas de agresión israelita contra Irán, el reconocimiento a Palestina, la crisis económica internacional con epicentro en España y el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.

 

Algunos son tópicos relativamente nuevos, como la violenta rebelión en

Damasco, alentada por EE UU y potencias capitalistas.

 

Otros tienen su

antigüedad, como la crisis económica, las campañas contra el país

persa y el bloqueo a la isla del Caribe.

 

En este último asunto, la entidad mundial votó en 1992 por primera vez

una resolución auspiciada por La Habana reclamando a Washington que

levantara el bloqueo. Desde entonces hubo veinte resoluciones de ese

tenor, cada año con mayor número de votos para Cuba.

Las aritméticas no gobiernan la política, que no es una ciencia

exacta, pero indican tendencias y correlaciones de fuerza. La votación

celebrada el 25 de octubre de 2011 arrojó un resultado abrumador: 186

países a favor de la isla, 2 en contra (EE UU y su fiel escudero

Israel) y tres abstenciones, correspondientes a tres islas casi

ignotas como las Marshall.

Lo notable de ese guarismo es que grafica que prácticamente el mundo

capitalista sufragó en contra de EE UU, incluso sus más estrechos

aliados de la Unión Europea, Canadá y Japón.

 

La reflexión es que si hasta estas potencias ponen tanta distancia con el imperio, quiere decir que sus “razones” no convencen a nadie.

 

Ni siquiera a quienes son sus aliados íntimos en la mayoría de los asuntos internacionales.

 

Otra cosa es que la parte damnificada (Cuba) logre que el gobierno condenado en el Palacio de Cristal cumpla con la votación, veinte veces reiterada en los mismos términos condenatorios.

 

Barack Obama, que habló en segundo término en la apertura de estas sesiones, no se refirió a Cuba.

 

Cuando llegue la hora de votar, seguramente en la última semana de octubre, enviará a su representante Susan Rice, quien pondrá su mejor cara de cemento para explicar que no se trata de un bloqueo sino de un “embargo” o tema bilateral, que no incumbe a la organización multilateral.

 

Como la Asamblea General no tiene derecho sancionatorio –reservado al

Consejo de Seguridad- aún con ese previsible resultado adverso para la Casa Blanca, el bloqueo seguirá afectando la vida de los 11 millones

de cubanos.

 

Esa es la contradicción: la administración Obama perderá por goleada la votación, pero Cuba seguirá penando con el bloqueo, que afecta su comercio y perjudica la vida de su población, perseguido su turismo, sus vacunas, su azúcar y su níquel como si éstas fueran armas prohibidas y de exterminio.

 

Dilma la primera

 

La presidenta que inauguró el período de sesiones el martes 25/9 fue

Dilma Rousseff y tuvo párrafos de condena al bloqueo y de solidaridad

expresa con la Patria de José Martí.

“Quiero referirme a un país hermano, querido de todos los

latinoamericanos y caribeños, Cuba, que ha avanzado en la

actualización de su modelo económico y para seguir adelante en ese

camino, necesita del apoyo de aliados próximos y distantes”, refirió.

“Precisa del respaldo de todos. Sin embargo, la cooperación para el

desarrollo de Cuba es perjudicada por el bloqueo económico que hace

décadas golpea a su población”, añadió.

Rousseff apuntó directamente al bloqueador Obama, al decir que “está

más que llegada la hora de poner fin a ese anacronismo, condenado por

la inmensa mayoría de los países de las Naciones Unidas".

Es posible que esa firme postura brasileña estuviera influenciada por

el clima tirante en la relación bilateral, luego que funcionarios

estadounidenses criticaran políticas soberanas de Brasil tildadas de

“proteccionistas”. Peor aún, esos funcionarios deslizaron la

posibilidad de sanciones, siendo que para el gobierno sudamericano se

trata de decisiones nacionales en regla con los acuerdos de la

Organización Mundial de Comercio.

Como sea, fue sintomático que el país más importante de América Latina

y el Caribe se despachara en el inicio de la ronda de discursos

presidenciales con esa clara reprobación del bloqueo norteamericano y

levantara su voz a favor de la Mayor de las Antillas.

Después vendrán otros mandatarios en la misma sintonía, pues Evo

Morales, Rafael Correa y otros miembros de UNASUR y CELAC tienen una

posición similar. Por la campaña electoral que desembocará el domingo

7/10 no estará presente Hugo Chávez, pero la delegación de Venezuela

también dirá lo suyo a favor de Cuba, el otro socio fundador del ALBA

en 2004.

El informe presentado días atrás por el canciller cubano Bruno

Rodríguez Parrilla sobre el bloqueo dedicó un capítulo al inventario

de los diferentes organismos internacionales que tomaron una postura

en este diferendo, en el lapso que va entre la Asamblea General de

2011 y la que se está celebrando ahora.

La XVII Sesión de la Unión Africana, efectuada en Guinea Ecuatorial;

el Consejo Latinoamericano del SELA, reunido en Caracas; la IV Cumbre

de Jefes de Estado de la Comunidad del Caribe (CARICOM); la XXI Cumbre

Presidencial del Mercosur en Paraguay; la UNASUR, la CELAC reunida en

Venezuela y el Movimiento de Países No Alineados que deliberó en Sharm

El Sheik y Teherán; la VIII Reunión Extraordinaria de la Alianza

Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América  (ALBA), etc. fueron

algunos de los foros que condenaron el bloqueo, amén de la citada 66º

Asamblea General de la ONU. Fue como decirle al imperio: “basta de

bloqueo, ríndete, estás rodeado”.

 

Los daños

 

El Informe del canciller cubano documenta daños económicos directos por un billón (millón de millones) 66.000 millones de dólares, desde el comienzo del bloqueo apenas empezada la revolución cubana, hasta la fecha.

 

Esa cifra considera la depreciación del dólar frente al valor del oro en el mercado internacional.

 

En cambio, tomado a moneda corriente, dijo Rodríguez Parrilla, el cálculo más conservador indica que el daño provocado alcanzó los 108.000 millones de dólares.

 

Una de las represalias salientes de este período fue la multa impuesta por EE UU al banco ING, holandés, por 619 millones de dólares, por realizar transacciones financieras con la isla.

 

El director de de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), Adam Szubin, declaró sin ruborizarse que la intención era escarmentar a otras firmas.

 

“Nuestras sanciones legales reflejan nuestros principales intereses en

seguridad nacional e intereses en política exterior.

 

Este anuncio histórico debería servir como una clara advertencia a cualquiera que planee aprovecharse de evadir las prohibiciones de EEUU”, declaró Szubin.

 

No fue única sanción. “Se le impusieron multas a otras tres por un monto de 89 millones 176 mil 408 dólares por violar conjuntamente las regulaciones sobre Cuba y otros países. 

 

En este caso, el estadounidense JP Morgan Chase desembolsó la mayor parte, al liquidar un adeudo de 88.3 millones de dólares”, consignó el documento de la cancillería caribeña.

 

Pero tanto o más grave que esas afectaciones generales y multas a empresas para tratar de asfixiar a Cuba, son las consecuencias del bloqueo en materia de compras frustradas de alimentos, medicamentos y otros productos de imperiosa necesidad.

 

Por ejemplo, tómese nota de esta denuncia concreta contenida en el Informe que ya circula en todas las delegaciones asistentes a la 67º  Asamblea General.

 

“Una Empresa intermediaria canadiense canceló el contrato de venta que había suscrito con  Medicuba  para la adquisición de Kits (HIV-1P24 ELISA) de fabricación norteamericana, que permite el diagnóstico de SIDA en niños de madres seropositivas al HIV/SIDA, al conocer que el destino final del producto era Cuba”.

 

Como esta, son muchísimas las arbitrariedades y perjuicios contra la salud

de los cubanos basadas en un bloqueo que califica como acto de guerra.

 

Aunque a alguna gente le cueste creerlo, con Obama en la Casa Blanca ese delito, lejos de atenuarse, recrudeció y se tornó aún más criminal.

 

Por cierto que el republicano Mitt Rommey está listo para subir aún más esa apuesta inhumana, razón por la cual sería interesante que alguno de los 15 miembros del Consejo de Seguridad –entre ellos Argentina, miembro no permanente a partir de ahora- proponga sanciones al imperio.

 

Ha desacatado veinte resoluciones de la Asamblea General contra el bloqueo, que en tres semanas serán veintiuna, votadas por una abrumadora mayoría del planeta.

 

¿Hasta cuándo se tolerará tamaña impunidad?

 

Cuba es la agredida directa pero la ofensa es a toda la humanidad.