VIAJES Y CÓCTELES

Maximiliano Pedranzini

El cinismo del presidente de facto Franco, considero de manera banal y despectiva que la suspension a su país es una oportunidad para “ahorrar en viajes y cocteles”

VIAJES Y CÓCTELES


Por Maximiliano Pedranzini*


El cinismo es el mejor adjetivo para calificar al golpista Federico Franco y a su vice Óscar Denis tras la decisión unánime del bloque del Mercosur de suspender a Paraguay en sus derechos como socio pleno hasta que haya un nuevo gobierno elegido por el Pueblo y se restaure la democracia. Sentirse molesto -como había señalado el vice-de facto Denis- es la imagen latente de la hipocresía por parte de los albaceas del golpe contra el presidente Lugo y el daño inmenso sobre la democracia, no sólo de Paraguay sino de toda la región, a quienes los medios de comunicación hegemónicos retratan como “restauradores del orden y las leyes” y “paladines de la democracia” con el infame discurso que los caracteriza, barnizando de impunidad la opinión pública. La patética afirmación del vice-de facto Denis quien calificó la sanción del bloque como una “intromisión en los asuntos internos”, no es más que la patente asimétrica que tienen los interlocutores del poder con respecto a esta nueva lógica de integración sudamericana que tiene como principal objetivo la defensa de las democracias del cono sur.


En primer lugar, este hecho lamentable tiene como contrapartida la violación del Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático del Mercosur firmado el 24 de julio de 1998 que tiene como principio preservar el orden democrático de los países integrantes del bloque, como así también de Bolivia y Chile, como bien lo explícita el artículo 1: "La plena vigencia de las instituciones democráticas es condición esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre los Estados Partes del presente Protocolo". Asimismo, la decisión unánime de los países del bloque de suspender a Paraguay es legal dentro del marco constitucional del Mercosur, pero por sobre todo adquiere legitimidad como bien lo marca el espíritu del Protocolo de Ushuaia en el artículo 4: "En caso de ruptura del orden democrático en un estado parte del presente Protocolo, los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado".


Ahora bien, queda más que claro que la reacción de malestar del gobierno de facto paraguayo por no haber participado de la cumbre en la cual se la suspendió y oponerse rotundamente al ingreso de Venezuela como miembro pleno no deja de ser más que una burla a la democracia y sobre todo al Pueblo paraguayo a quien no se le respeto su voluntad. Es más que elocuente que el concepto de integración regional no está en el vocabulario los golpistas y mucho menos del parlamento reaccionario y más corrupto de América latina, manejado por la derecha paraguaya quien orquestó el golpe contra el presidente Lugo siguiendo al pie de la letra el manual de Monsanto y los grandes latifundistas que dominan suelo paraguayo.


Pero el cinismo de los golpistas se muestra cada vez con más claridad, y el vice-de facto Denis nos da cátedra de lo que parece ser una virtud propia del golpismo, quien cree que la medida tomada fue muy apresurada y no será sostenida por mucho tiempo, teniendo en cuenta que las próximas elecciones en Paraguay serán recién en el 2013, ya que hay intereses comunes que vinculan a todos los países miembros, y debido a esta acción, ya amenaza con abandonar la UNASUR y profundizar una situación cada vez más critica que empezó a transitar desde la destitución de Lugo y que tiene como corolario el aislamiento del país. La frutilla del postre la puso el presidente de facto Franco, quien en una ejemplo de “virtuosidad vanagloria”, consideró de manera banal y despectiva que la suspensión a su país es una "oportunidad para ahorrar en viajes y cócteles", incontinencia verbal que hace pensar que para los personeros políticos de la oligarquía paraguaya el Mercosur es simplemente un ágape, la tertulia oficial donde los presidentes se reúnen sólo para el brindis y el banquete que ofrece tan distinguida cumbre y no para otra cosa; lo que nos enseña que a las clases dominantes poco les importa la unidad y el rumbo de nuestra región y mucho menos respetar el mandato sagrado de las grandes mayorías, que es la democracia.

 

*Ensayista. Integrante del Centro Cultural Enrique Santos Discépolo de Misiones y militante del Movimiento Universitario Evita.