El descubrimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia el 13 de diciembre de 1907 marcaría definitivamente el nacimiento de la industria petrolera nacional”.

TAMBIÉN LA HISTORIA DEL PETRÓLEO DEBE SER REVISADA

Por Fernando Del Corro *

Así como la historia está llena de leyendas en la Argentina también las hay como que el petróleo recién se lo encontró en 1907.

DE LOS HIDROCARBUROS A LA PINTURA IMPRESIONISTA. TAMBIÉN LA HISTORIA DEL PETRÓLEO DEBE SER REVISADA 

Por Fernando Del Corro * 

NAC&POP

15/12/2011

Se conmemora una vez más el “Día del Petróleo” en la Argentina.

Una fecha simbólica a partir de un desconocimiento histórico según el cual surge que el descubrimiento de la existencia de los hidrocarburos en la Argentina se produjo el 13 de diciembre de 1907 en Comodoro Rivadavia.

Algo que ha ido tomando características de certeza al punto de que especialistas en la materia lo repiten y hasta llegó a creerlo en su momento ese prócer que fuera el general Enrique Carlos Alberto Mosconi. 

Claro que han pasado algunos años y se conocen con precisión algunos hechos que habían quedado olvidados por la historiografía tradicional ligada, en buena medida, a la relación económica con el hoy Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte y las importaciones de carbón. Hoy quién quiera saber puede hacerlo pero, sin embargo, en las conmemoraciones de ayer se continuó recitando la leyenda a través de los discursos de turno como los del gobernador chubutense, Martín Buzzi, o el presidente del Instituto Argentino del Petróleo y el Gas, Enrique López Anadón, entre otros. 

Así como la historia está llena de leyendas como la de los míticos Rómulo y Remo fundando Roma o la del real Cristóbal Colón descubriendo América, en la Argentina también las hay como que el petróleo recién se lo encontró en 1907.

Hay muchas pruebas que muestran lo contrario, como lo reconociera en su momento Oscar Vicente, al hablar en 1999 en Madrid, España, en el “Primer Encuentro Empresarial Europa-Latinoamérica”.

Vicente, que en aquellos tiempos era vicepresidente ejecutivo de la ex petrolera Pérez Companc, luego absorbida por la brasilera Petrobras, dijo en aquella oportunidad: El petróleo era conocido en la Argentina desde la época colonial, remontándose las primeras referencias al año 1787 por haberse utilizado para calafatear odres de vino en la provincia de Mendoza.

De la misma época son los informes respecto a su presencia en afloramientos del Alto Aguareño, en la provincia de Salta.

Los esfuerzos iniciales de exploración y explotación fueron llevados a cabo por capitales privados.

Históricamente, el primer intento se remonta al año 1865 en la provincia de Jujuy, cuando se formó la primera empresa petrolera argentina: la Compañía Jujeña de Kerosene, tan sólo once años después de que se constituyera la Pennsylvania Rock Oil Company en EUA, responsable de la perforación del primer pozo petrolífero de la historia, en Titusville.

Las múltiples dificultades y contratiempos fueron desalentando a los responsables de la empresa que, sin embargo, alcanzó a presentar muestras de petróleo jujeño y de refinados en la exposición técnico-industrial de 1868 en Pensilvania.

Desde ese intento inicial, fueron múltiples las solicitudes presentadas ante el Gobierno Nacional y las provincias.

Una mención especial merece la creación en abril de 1886 de la Compañía Mendocina de Petróleo, que inició la explotación comercial de petróleo en el paraje de Agua del Corral (actual Yacimiento Cacheuta) y comenzó a perforar ese mismo año, completando 22 pozos de hasta 300 metros de profundidad y obteniendo una producción estabilizada de unos 40 metros cúbicos diarios por surgencia natural.

La rápida declinación de la producción y los repetidos fracasos exploratorios desalentaron a los empresarios para continuar invirtiendo; sin embargo, se llegaron a perforar 30 pozos, logrando una producción acumulada de 8.000 metros cúbicos”. 

En un artículo de Daniel Barneda se recuerda que en uno de los pasajes del libro “Argentina, Yacimientos Petrolíferos Fiscales: YPF una empresa al servicio del país”, editado en 1972, se dice que esta sociedad fue proyectada con una duración de 30 años, tuvo un capital de un millón de pesos, ocupó una superficie de más de 19.000 hectáreas en concesiones otorgadas por la Nación y por la provincia y fue eximida del pago de canon minero. Realizó labores y perforaciones en Agua del Corral con asistencia técnica recibida de Alemania y contrató al ingeniero geólogo Rodolfo Zuber para las tareas de exploración y dirección de los trabajos correspondientes.

Carlos Fader, padre del afamado pintor impresionista Fernando Fader, fue el principal promotor de esta empresa que no solamente terminó casi 30 pozos, sino que también produjo alrededor de 8.000 toneladas en cinco años y construyó un oleoducto de 40 kilómetros hasta la ciudad de San Vicente, instalando allí un depósito metálico de 3.000 metros cúbicos.

La obra se terminó en 1890.

El propio Fader fue adquirente del petróleo a través de la Compañía Mendocina de Gas, constituida el 22 de enero de 1889 con otros socios.

Esta empresa consumía 2.000 litros de petróleo crudo diarios.

Otros adquirentes fueron la SA. del Paramillo de Uspallata, la Compañía de Gas de Río Cuarto y el Ferrocarril Gran Oeste, que lo usó por un año y para todas sus locomotoras. 

Recuerda el referido articulista en un trabajo publicado en 2007 en “Petrotecnia” que la Compañía de Petróleo extrajo 8 millones de litros de petróleo hasta 1891.

Finalmente, ante la negativa del Directorio de adquirir una destilería de kerosene, aceites lubricantes y parafina, y su preferencia por vender el petróleo en crudo al Ferrocarril Gran Oeste, Fader renunció a la sociedad.

Pocos años después los pozos se agotaron y cesó la actividad. Por primera vez en el siglo XIX se perforó el subsuelo para obtener el preciado oro negro y por primera vez en Suramérica se construyó un oleoducto de proporciones considerables para la época. 

El documento “Cambio Tecnológico en el Oeste Argentino (Mendoza 1884-1914)”, redactado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Cuyo, la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Mendoza y la Junta de Estudios Históricos de Mendoza, revela que las impresionantes innovaciones tecnológicas habidas entre 1885 y 1914 constituyeron un cambio estructural en la economía de Mendoza de esos años.

En algunos casos, dichas innovaciones no tuvieron un efecto notoriamente inmediato por encontrarse en un período inicial de escasa generalización.

En otros, por el contrario, el impacto fue tan fuerte que modificó substantivamente los resultados de la economía de la época, sobre todo en relación con el ferrocarril y al mercado del vino.

“La historia de Mendoza a partir del siglo XX podría ser escrita a la luz del hallazgo de petróleo en Cacheuta.

El oro negro se dio a conocer el 24 de diciembre de 1932, luego de una exploración que llevara a cabo la entonces estatal empresa YPF.

El pozo recibió el nombre de Agua del Corral, aunque los técnicos de entonces prefirieron llamarlo C–1”, señala el documento. 

Barneda recuerda que “hasta el año 1907 se habían solicitado unas 66 pertenencias mineras en varias provincias.

En total se habían perforado alrededor de 46 pozos y existían no menos de una docena de empresas privadas vinculadas a la explotación de petróleo en el país.

Sin embargo, el descubrimiento de petróleo en Comodoro Rivadavia el 13 de diciembre de 1907 marcaría definitivamente el nacimiento de la industria petrolera nacional”.

En todo caso, si bien por la importancia que tuvo el hallazgo en la actual Provincia del Chubut dio lugar al posterior gran desarrollo de la actividad en el país y por ende justifique la conmemoración del “Día del Petróleo” en esa fecha no da lugar a que se ignore una historia que, para entonces, contaba con 120 años.

FDC/

 

NOTA DE LA NAC&POP:  Fernando Jose Del Corro fernandus44@yahoo.com.ar  (*) Periodista. Profesor de Historia por la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Docente en Historia Económica, Política y Social Argentina, subdirector del post grado en Periodismo Económico y conductor del programa radial “Económicas y la comunidad”, en la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA. Colaborador de la cátedra de Deuda Externa en la Facultad de Derecho (FD) de la UBA.