KIRCHNER Y LA LEYENDA DEL CID CAMPEADOR

Jose Luis Ponsico

cidcampeador-2-1.jpg
Cuenta la leyenda cómo el valiente caballero Rodrigo Ruíz Díaz de Vivar, que murió joven como todos los guerreros, alcanzó su mayor dimensión ya muerto.

KIRCHNER Y LA LEYENDA DEL CID CAMPEADOR

Por José Luis Ponsico (*)

 "El Atlántico"

29/10/2010

El sociólogo Julio Aurelio, ex Rector de la Universidad de Mar del Plata durante muy corto tiempo en 1973, sostuvo que "las mediciones y encuestas que precedieron al deceso de Néstor Kirchner, estaban dando un notorio repunte con vistas a las elecciones 2011, en caso que fuera él candidato", dijo ayer por "América TV".

Aurelio tenía datos de sondeos de opinión tomados a principios de octubre y su argumentación con vistas al largo pro-ceso electoral que se avecina, están basados en proyecciones a mediano y largo plazo.

 

Los distintos universos consultados van desde la Capital Federal a ciudades del Interior y grandes centros urbanos.

Adultos, jóvenes, hombres y mujeres de distintas capas sociales, dan cuenta según el notorio consultor, desde el peronismo y sus matices en las tres últimas décadas, que Néstor Kirchner "había recuperado parte de su buena imagen 2004, 2005 y 2006, luego de la derrota del oficialismo junio 2009", subrayó Aurelio.

Cuenta la leyenda española cómo el valiente caballero Rodrigo Ruíz Díaz de Vivar, que murió joven como todos los guerreros, alcanzó su mayor dimensión ya muerto.

 

Quedando en la historia como el Cid Campeador cuando sus seguidores lo hicieron montar el caballo Babieca y los invasores almorávides huyeron al verlo cabalgar, se lee.

No se habían acallado los ecos del crimen del militante de izquierda Mariano Ferreyra -hay seis detenidos por el caso- cuando repentinamente se conoció la muerte de Néstor Kirchner, en Santa Cruz.

 

Lo que siguió fue un acontecimiento -el funeral- con pocos antecedentes en la historia argentina contemporánea.

Miles de personas fueron conmovidas por la noticia. Kirchner, 60 años, una de las mejores edades en el plano del dirigente político, había sido gobernador reelecto en su provincia y se perfilaba para ir de nuevo por la Presidencia de la Nación.

 

La muerte súbita pegó fuerte.

 

A propios y extraños.

Durante siete años tuvo notoriedad cuando fue elegido Presidente de la Nación, 27 de abril ´03 y consolidó su fama como conductor del modelo que continúa su esposa, Cristina Fernández, desde el 28 de octubre 2007.

 

En el medio nada resultó sencillo. Recibió elogios y muchas críticas.

 

Hasta aquí.

 

Se peleó mucho.

 

Muy frontal y severo.

Un click cultural se observó en las 72 horas que siguieron al fallecimiento.

 

La juventud o buena parte, hijos de hogares de escasos recursos pero también de familias de clase media, dos generaciones sin "mucha historia política", fue conmovida.

 

El desfile incesante por el funeral dió nacimiento a un "nuevo" kirchnerismo.

 

Algo emocional.

Los que despotricaban contra el país en diciembre´ 01 y no tenían interés en la Política, en general -mucho menos en los partidos políticos- produjeron un hecho distinto.

 

Pasaron del que "se vayan todos…" y del que "no quede ni un solo…" al síntoma progresivo de interés por la misma Política, desde cierta conciencia cívica.

De repente, un segmento importante de jóvenes y no tanto, "desideologizados", empezó a sentir interés por el país.

 

El sentimiento de lo nacional, mirar a la Argentina de otro modo sin decir tanto "éste país".

 

Empezar a señalar "nuestro país".

 

Modos culturales de cambios no pensados.

 

Al menos, en los propios protagonistas.

Un ejemplo concreto: las jornadas inolvidables de los festejos del Bicentenario.

 

Semana de mayo, con 2 ó 3 millones de personas en las calles, sin incidentes, viviendo espectáculos gratuitos, reivindicando a los héroes del pri-mer gobierno patrio.

 

Una medida o test para buena parte de la juventud.

 

En distintos lugares del país.

Kirchner con su estilo confrontativo, audaz, severo, ganando y perdiendo, apostando fuerte siempre, introdujo un nuevo matiz en la vida nacional: el de la participación masiva.

 

 A favor o en contra, no sólo "las mayorías populares" como se denomina al peronismo desde sus cimientos.

El gobierno nacional ya con Cristina Fernández en el Poder sumó "al resto" a la discusión.

 

Temas sociales, económicos, el drama de la inseguridad, el debate con los medios, la pobreza,  la desigualdad.

 

También la transformación -Kirchner llegó con el 22 por ciento de los votos y el 24% de desocupación- que produjo el crecimiento.

Nunca en las últimas seis décadas la Argentina había tenido siete años de crecimiento consecutivos.

 

El giro de los años ´80 hacia la hegemonía de la economía de mercado se consolidó en los ´90 donde dominaron las ideas neo-liberales.

 

Aquélla transformación dejó a dos tercios en la marginalidad y la pobreza.

La concentración de la economía, grupos corporativos e influencia de monopolios de medios periodísticos -extendidos al extraordinario negocio de la televisión por cable- hacía casi imposible "romper" con el molde del "establishment".

 

La Política <formal< (Alfonsín, la Alianza) había concluído mal.

 

Menem, también.

Mucho antes, la dictadura genocida (Videla, Massera, Agosti, Viola, Harguindeguy, Galtieri, entre otros) y la hegemonía del capitalismo especulativo-finaciero (Martínez de Hoz, la patria contratista) propiciaron la primera "despolitización" masiva de jóvenes y también "no jóvenes".

Los que más tarde vivieron la desilusión del alfonsinismo en los´80, el menemismo en los´90 y la "burbuja" que significó la Alianza al final del controvertido siglo XX ("Problemático y feliz", escribió Enrique Santos Discépolo, 1935, inmortal "Cambalache")

Muchos jóvenes también se habían ilusionado con Carlos "Chacho" Alvarez y el FrePaSo.

 

Duró poco.

Los historiadores españoles un siglo después de conocida la muerte de Rodrigo Ruiz Díaz de Vivar, recopilaron desde la literatura parte de las hazañas del guerrero llevadas a la poesía y el canto.

 

El cine no estuvo ajeno al Cid Campeador.

 

En muchos casos, luego de la conquista de Valencia, enfrentado al propio Alfonso VI y dando cuenta de la leyenda épica.

 

Hace 60 años Charlton Heston interpretaba al valiente Cid Campeador..

Según Julio Aurelio, que no llegaba a 30 años de edad en el ´73, referente político por entonces de la Tendencia Revolucionaria "si se votara en el corto plazo, Cristina ganaría en primera vuelta", según proyecciones e interpretaciones.

En tal caso, Néstor Kirchner habrá ofrendado su vida para seguir ganando.

 

Era su consigna: ganar o morir.

 

 JLP/

 

(*) Periodista de la agencia Télam

 

N&P: El Correo-e del autor es Jose Luis Ponsico infoponsico@yahoo.com.ar