Más de un millón de personas pasaron por la Plaza de Mayo a despedir al gran patriota, a Néstor, al “pingüino”,  Kirchner.

EL SUBSUELO DE LA PATRIA SE VOLVIÓ A LEVANTAR

Por Omar Zanarini

Para mal de muchos gorilas y oligarcas, el pueblo salió masivamente superando, incluso, a las estructuras partidarias.

EL SUBSUELO DE LA PATRIA SE VOLVIÓ A LEVANTAR

Por Omar Zanarini

NAC&POP

30/10/2010

-¿¡Cómo, no era que éste era un hijo de puta, ahora todos coinciden que es un gran estratega y un pro hombre de la patria?! ¡Yo realmente no entiendo nada! decía un tachero descreído de los medios que hasta ayer vapuleaban al ex presidente Néstor Kirchner.

Pero no se puede tapar el sol con la mano, el subsuelo de la patria se volvió a levantar y más allá del dolor que implica la perdida del líder, dio fortaleza a la presidenta y dejó explicitado en cada cartel, en cada cántico que se escuchaba en esa plaza de los trabajadores, el discurso de la profundización del modelo.

Así, más de un millón de personas pasaron por la Plaza de Mayo a despedir al gran patriota, a Néstor, al “pingüino”,  Kirchner.

En la calle, una mezcla rara de dolor, consternación y la tristeza de un pueblo dispuesto a continuar profundizando alegremente el modelo.

En el “palacio” abierto el pueblo, éste le transmitía a la presidenta la certeza de acompañarla en el avance.

Allí el grito de la patria se alternaba entre “¡Fuerza Cristina!” y “gracias Néstor”.

Para mal de muchos gorilas y oligarcas, el pueblo salió masivamente superando, incluso, a las estructuras partidarias.

No hubo necesidad de movilizarlas ya que el apoyo al gobierno fue inocultable y la movilización popular se transmitió en directo a todo el continente a través de Tele Sur y demás repetidoras de aire.

Se terminó de romper la espiral de silencio y el pueblo en masa ratificó su apoyo al gobierno, más allá de los intentos de los ovejeros cipayos de querer dar una interpretación morbosa de la sincera expresión de agradecimiento al compañero caído.

Ante semejante movilización, vastos sectores del pueblo que aún descreen del rumbo emprendido desde el 2003, están desconcertados por las imágenes de los millones de argentinas y argentinos que se acercaron a despedir a Néstor; y si el efecto “6, 7, 8” volcó sectores de la clase media hacia un apoyo al gobierno popular, las declaraciones e imágenes del pueblo registrada por los distintos medios seguramente acercará aún más la alianza plebeya.

Lo que quedó en claro es la distancia que existe entre la opinión pública volcada a las calles despidiendo al líder y los “decires” gorilas de los supuestos formadores de opinión.

Es otra estocada del campo popular hacia los cuestionados medios hegemónicos.

Muchos descreídos del rumbo adoptado en el 2003  y profundizado desde el 2007, con Cristina Fernández a la cabeza, hoy pueden estar seguros que los cagatintas se alejan cada día más de su función mediadora y se insertan en la práctica de la defensa de los intereses corporativos.

No obstante, los profetas del odio – como supo tipificarlos Arturo Jauretche –  siguen operando para frenar el rumbo que inicio este gran patriota latinoamericano. 

La alianza del bloque de poder parece dispuesta a reconocer al «líder», al «estratega» e «idealista”, siempre y en tanto su proyecto se vaya con él.

La operación que busca el bloque es instalar la idea de un barco a la deriva.

Pero sepan los cultores del odio que el pueblo está alerta y dispuesto a movilizarse en defensa de los intereses de la patria.

Queda entonces la tarea de seguir organizando y la imperiosa urgencia de materializar el frente nacional en un programa explicito que, con Cristina a la cabeza, continúe y lleve a cabo las tareas aún inconclusas.

OZ/

N&P: El Correo-e del autor es Omar Zanarini lacuevadeomar@hotmail.com