Una Caja de Conversión emitiría los pesos "moneda nacional" que podrían cambiarse libremente a 0.44 de oro sellado.

4 DE OCTUBRE DE 1899: LEY DE CONVERSIÓN – CONSOLIDACIÓN ECONÓMICA.

Por Daniel Chiarenza

¿De qué lado estará el triunfo definitivo? Creo que estará del lado del trabajo y la producción […] El agio, ese animalito dañino, está enjaulado por este proyecto de ley y ahí quedará vigilado por el trabajo nacional, mientras no venga alguna fatalidad o alguna desgracia a romper los barrotes de la jaula y volverlo a su libertad. (Pepe Rosa). Desde París, Pellegrini (FOTO)  adhirió.

4 DE OCTUBRE DE 1899: LEY DE CONVERSIÓN – CONSOLIDACIÓN ECONÓMICA.

 

Por Domingo Chiarenza

NAC&POP

domingo 3 de octubre de 2010

 Un peso respaldado por la Caja de Conversión.

 La grave crisis de 1889 que, en nuestro país, llegó a su climax en 1891, ya estaba superada en 1898. 

El «arreglo Romero» y un período de excelentes cosechas llevaron a la calma.

 La prosperidad se afianzaba.

 Resultado de las Crisis cíclicas del capitalismo.

 Había una dificultad, producida paradójicamente por la revalorización del peso: las obligaciones en papel debían pagarse con mayor oro, por su baja en relación a la moneda nacional.

 Esto, y la inseguridad en las fluctuaciones del peso, perjudicaba al comercio.

 Cundió entonces el propósito de fijar el valor del peso.

 De esta idea se hicieron líderes el banquero Ernesto Tornquist y el doctor José María Rosa, presidente del Banco Nación (y padre del historiador). 

Desde París, Pellegrini adhirió. 

Y lo hizo Roca, que ofreció a Rosa el ministerio de Hacienda.

 Se hizo público, entonces, la fijación del peso a un valor estable.

 La medida, resistida por La Prensa (el «Clarinete» de entonces ) y algunos parlamentarios invocando que «era mantener la desvalorización», encontró ambiente en los círculos comerciales y en la universidad..

En su mensaje inaugural Roca habló de fijación de la moneda –que varía constantemente en uno u otro sentido […] pesando principalmente sobre las clases menos acomodadas […] sea que la moneda legal se deprima favoreciendo a los deudores, sea que se valorice, agravando el peso de las deudas.

 En agosto de 1899 fue presentado por Rosa el proyecto de Ley de Conversión.

 Una Caja de Conversión emitiría los pesos «moneda nacional» que podrían cambiarse libremente a 0.44 de oro sellado. 

Pellegrini que volvió de Europa aparentemente restablecido, defendió el proyecto en el Senado.

 José María Rosa (padre)

 -Creo -dirá- que es la lucha entre los que trabajan y producen, entre el país entero y un grupo de especuladores apoyados por la prensa metropolitana […] ¿De qué lado estará el triunfo definitivo? Creo que estará del lado del trabajo y la producción […] El agio, ese animalito dañino, está enjaulado por este proyecto de ley y ahí quedará vigilado por el trabajo nacional, mientras no venga alguna fatalidad o alguna desgracia a romper los barrotes de la jaula y volverlo a su libertad.

 ¡Arriba Marcó del Pont, abajo la inconvertibilidad de Cavallo (se avivaron cómo viene la mano).

 ¡Demostrado históricamente! Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central es una de las mejores decisiones que pudo haber tomado la presidenta Cristina. 

La Ley de Conversión quedó aprobada el 4 de octubre de 1899, completada por disposiciones para reorganizar y moralizar la administración, introducir economías reales en el presupuesto, reducir gravámenes y restablecer el equilibrio de la Hacienda pública.

La Industria y el Comercio, en homenaje al presidente Roca por la aprobación de la Ley de Conversión.

 La conversión del peso nacional a 44 centavos oro duraría hasta 1929 (salvo los años de la Primera Guerra Mundial en que fue suspendida).

Evitó a los argentinos «las angustias de vivir al día, e ignorar la suerte del mañana». 

Inclusive, ocho años después de esa ley, José María Rosa pudo decir en 1907 como presidente de la Caja de Conversión: «Este sistema satisface todas las exigencias y suple todas las necesidades de nuestra economía; ha respetado todos los intereses vinculados a la moneda y todos los derechos adquiridos sin causar perturbaciones; ha creado una moneda nacional propia, sana y establece que representa la riqueza del país y se alimenta de todas las fuerzas vivas de la Nación, que se aumenta o restringe según las necesidades y que nos ha producido el gran beneficio de tener dinero a bajo interés impulsando al comercio y a la industria».

 Todo esto hizo bajar el interés del dinero y evitó la desvalorización del salario. 

Aprobados sus proyectos, Rosa se retiró del ministerio (marzo de 1900) para volver a su cátedra de la Facultad y a la atención de su bufete.

 Lo reemplazó Enrique Berduc, entrerriano.

 El entrerriano Enrique Berduc, nuevo ministro de Hacienda de Roca. 

La prensa que había atacado el proyecto de Conversión, acabaría por reconocer su beneficiosa influencia.

 Pero, luego vendrían los radicales que nunca, pero nunca jamás, entendieron ni papa de economía y…

 DCH/

 N&P: El blog del autor es https://profesor-daniel-alberto-chiarenza.blogspot.com/