El correo abrió directamente las urnas y cambió los votos radicales por oficialistas antes de entregarlas al tribunal escrutador.

ANIVERSARIO DEL FRAUDE PATRIÓTICO DE LOS CONSERVADORES: GANABAN ORTIZ – CASTILLO.

Por Daniel Chiarenza

Caricatura del «fraude patriótico» de Manuel Fresco en provincia de Bs As.El correo abrió directamente las urnas y cambió los votos radicales por oficialistas.

5 DE SEPTIEMBRE DE 1937 FRAUDE PATRIOTICO DE LOS CONSERVADORES GANAN ORTIZ- CASTILLO.

NAC&POP

4 de septiembre de 2010

Esperanzados con la promesa del general Justo (elecciones libres y democráticas) fueron los radicales a los comicios.

Sus actos públicos en en Capital Federal, pese al despliegue de propaganda, eran interrumpidos por los forjistas a los gritos de: ¡Cade! ¡Cade! (concesión dada a la Compañía argentina de electricidad -aunque de capital belga- en el concejo deliberante capitalino -el más grande foco de corrupción- por los conservadores en complicidad con los radicales alvearistas), contestados por los concurrencistas (alvearistas, antiperonalistas, galeritas, son todos sinónimos) con vivas al partido (que es el mismo partido de Gerardo Morales, Sánz, De la Rúa, Stolbizer y hasta Ricardito Alfonsín), no nos engañemos.

( No nombro a la Carrió porque es peor todavía), y por sus aliados los comunistas con clamores contra el fascismo, con su teoría estalinista del frente popular.

Ortiz en una gira que abarcó toda la República prometió justicia, respeto a todos los derechos y creencias y sobre todo democracia y comicios limpios.

Acostumbrados a la oratoria de Justo, nadie lo tomó en serio.

Pero hablaba en serio; aunque para más adelante.

Dos angustiosos desmayos (uno en la Capital Federal en el acto de proclamación, el otro en Resistencia), dieron aprensiones sobre el real estado de su salud.

Los volantes comunistas expresaban su sensibilidad política: El radicalismo al poder y Alvear a la presidencia […]. Ortiz y Castillo son aliados al fascismo y reciben su ayuda directa.

Nada contra el imperialismo dominante, ni los monopolios corruptores.

Era considerar a los votante -aunque fueran pocos- como infradotados.

Algunos traslados sospechosos de jueces en el interior, y el crónico estado policial en Buenos Aires dejaban suponer que el fraude se mantendría pese a las promesas.

En apariencia, la campaña se desarrolló con normalidad y también (menos en Buenos Aires) en las votaciones no hubo prepotencia.

El correo abrió directamente las urnas y cambió los votos radicales por oficialistas antes de entregarlas al tribunal escrutador.

El escrutinio dio amplia mayoría a la Concordancia en casi todos los distritos.

En Buenos Aires al gobernador Fresco no le gustaban los engaños.

No dejo que los radicales se acercaran a las mesas.

En las demás provincias, fuera Córdoba o Tucumán gobernadas por radicales y La Rioja donde el gobierno dejó votar y no se cambiaron los sobres, ganó ampliamente la Concordancia.

En la Capital no hubo fraude.

Resultado:

En la Capital Federal, Córdoba, Tucumán y La Rioja ganó Alvear-Mosca por considerable diferencia.

En Entre Ríos, donde la elección fue correcta, la escisión de los yrigoyenistas que no quisieron votar a Alvear, dio mayoría a la Concordancia.

En Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza hubo escasas boletas opositoras.

Resultado: Ortiz-Castillo 1.100.000 boletas y 248 electores.

Los radicales protestaron con el consabido manifiesto, que no emocionó porque nadie (quizás ni ellos) esperaban otra cosa.

Con prudente sinceridad recuerda Pinedo esta elección de los tiempos de la República: –Los procedimientos que se usaron en esos comicios (del 5 de septiembre de 1937)… hacen imposible catalogar esas elecciones entre las mejores ni entre las buenas ni entre las regulares que ha habido en el país.