"Irene Wechsler y Fernando Merolla" se habían unido por el amor y la militancia por el pueblo y por la Patria.

¡PERIQUITA Y FERNANDO PRESENTES AHORA Y SIEMPRE!

Negro Mili

Irene tenia 19 años cuando fue asesinada. El 28 de abril de 1977 fué secuestrada en el colectivo 74 en Lanus.Ella fue secuestrada mientras realizaba, con su compañero Fernando Merolla, una actividad de propaganda contra la dictadura militar en un colectivo de la línea 74, en Lanús, Provincia de Bs Aires. El EAAF reconocio sus restos en marzo de 2010.

RECONOCIMIENTO A IRENE WECHSLER Y FERNANDO MEROLLA

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Lanus Noticias

19 JULIO, 2010

El  viernes 16 de julio de 2010 el Concejo Deliberante de Lanús aprobó la Ordenanza W-848/08 de la comisión de derechos humanos, verdad y justicia y dispuso la colocación de placas y la plantación de ceibos, en la esquina del partido, donde vivieron Irene Wechsler y Fernando Merolla, secuestrados y asesinados por la dictadura militar en 1977.

«Irene Wechsler y Fernando Merolla, se unieron por el amor.

La militancia revolucionaria fue el motivo de cada momento de sus cortas vidas.

La casa en la que vivieron, en Lanús, los vio entregar hasta su último aliento por sus convicciones y objetivos.

Por una Patria y una sociedad justa, en la que se pudiera y valiera la pena ser felices» expresaron sus familiares en una carta alos medios.

Irene nació en Buenos Aires el 6 de abril de 1958.

Fue alumna de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini y cursó quinto año en una escuela ubicada en la calle Arcamendia, del barrio de Barracas.

En 1973 inició su actividad política en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES), buscando llevar adelante, junto a muchos otros jóvenes, el ideal de un mundo más justo.

Fernando nació en Avellaneda el 10 de agosto de 1957.

En la Escuela Normal de esa ciudad comenzó su militancia estudiantil que lo llevó a ser un cuadro de la UES.

En esa actividad militante conoció a Irene.

Ella fue secuestrada el 28 de abril de 1977, mientras realizaba, con su compañero Fernando Merolla, una actividad de propaganda contra la dictadura militar en un colectivo de la línea 74, en Lanús, Provincia de Buenos Aires.

Sabemos que fue llevada a una comisaría de la zona y luego desaparecida.

El Equipo Argentino de Antropología Forense, en marzo de 2010 se identificó sus restos y logró establecer que fue asesinada y enterrada como NN en el Cementerio de Lomas de Zamora, el 21 de julio de 1977, junto a otros cinco jóvenes.

Irene tenía 19 años cuando fue asesinada.

Fernando fue secuestrado en Valentín Alsina, y asesinado el 18 de octubre se 1977.

Fue enterrado como NN en el Cementerio de Lanús, y su cuerpo, que exhibía las huellas de una horrible tortura, fue recuperado por su familia.

Fernando tenía 20 años.

Lanús les debía el reconocimiento y la memoria.

En el marco de la sesión realizada el pasado viernes, la concejal Paola Rezano (interbloque si-Libres del Sur) leyó una carta escrita por Alberto Merolla, hermano mayor de Fernando Merolla, que conmovió al público presente y celebró con un aplauso al aprobarse la ordenanza.

CARTA A ULISES

Querido Ulises:

He querido escribir más datos biográficos de Fernando, y me ha parecido que todo lo que escribía, no podía transmitir los sentimientos y la emoción de este momento.

No sé si lo que sigue servirá, pero al menos es lo que tengo ganas de decir.

Recuerdo a Dante, mi hermano tres años mayor, como un tipo tan reservado como transparente.

La expresión de sus sentimientos no era para él cosa sencilla.

Le costaba mucho.

Pero, sin embargo, le era imposible ocultarlos.

Lo recuerdo junto a Fernando, retornando de la Plaza de Mayo, con una tremenda amargura, el 1 de mayo de 1974.

Fuimos compañeros de juegos durante toda la infancia.

Él pasó primero por el camino difícil de crecer, y nos abrió muchas puertas. (…)

(…)Yo estudiaba Psicología,

Él tenía 15 años, y, teniendo que entrevistar a un adolescente, le pedí que fuera él el entrevistado.

Guardo un párrafo de esa charla, en el que hablaba de sus utopías: «Que nadie valga más por su dinero que por lo que es espiritualmente.»

«Que haya igualdad de posibilidades para todos. Que todos vivan para todos».

Lo recuerdo también con Pablo, nuestro hijo mayor, en sus brazos. Destruído por la desaparición de Irene, su mujer.

Sangrando de su pierna herida.

Saliendo de casa, días después en un Renault 6 «expropiado» momentáneamente por la organización, que yo manejé, no sé cómo.

Cómo quisiera volver el tiempo atrás y poder ayudarlos, protegerlos más.

Que hoy, siguieran amargándose por la injusticia, y gritando con nosotros, con los 30000, y con todos:
¡El pueblo unido jamás será vencido!

Que hubieran podido despedirse de los viejos en su muerte.

Que hubieran conocido a nuestro Rodrigo, y hubiesen visto crecer a Pablo. A sus sobrinos.

Fernando e Irene fueron dos vecinos más de esta ciudad, donde vivieron intensamente su militancia.

Donde amaron profundamente, y hasta entregar su vida por ellos, a sus amigos, a sus vecinos, a sus compañeros, a los chicos argentinos de un futuro que no llegaron a conocer, pero imaginaron más justo.

Hoy, día en que el pueblo de esta querida Lanús, a través de sus instituciones, quiere mantener viva su memoria, invito a repetir:
¡Treita mil compañeros detenidos desaparecidos!
¡Presentes!
¡Ahora y siempre!