Gloria eterna al que publico a los autores “malditos” de la Liberacion nacional.

ARTURO PEÑA LILLO EL GRAN EDITOR NACIONAL Y POPULAR ENTRO EN EL 2009 AL COMANDO CELESTIAL-

Peña Lillo recibió un premio de Luis Launay y Nestor Gorojovsky. Peña Lillo edito a Jauretche, Scalabrini Ortiz y Puiggros

Gloria eterna al que publico a los autores “malditos” de la Liberacion nacional.

ARTURO PEÑA LILLO EL GRAN EDITOR NACIONAL Y POPULAR  ENTRO EN EL 2009 AL COMANDO CELESTIAL.

Al frente sueditorial se dedicó a publicar textos de autores como

Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz y Rodolfo Puiggrós, que juzgaba

esenciales para comprender la historia argentina

NAC&POP

21/03/2009

 El editor Arturo Peña Lillo,que a mediados del siglo XX creó la editorial que lleva su apellido dedicada a difundir las ideas y principios de los pensadores nacionales,falleció el 20 de marzo del 2009 en Buenos Aires.

 Peña Lillo había nacido en Valparaíso, Chile en 1917, pero de niño se instaló con su familia en Buenos Aires.

 Durante toda su vida sededicó, al frente de la editorial que lleva su apellido, a publicar textos que juzgaba esenciales para comprender la historia argentina.

 Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Rodolfo Puiggrós, José María Rosa, Ernesto Palacio,Norberto Galasso, J. J. Hernández Arregui y JorgeAbelardo Ramos fueron algunosde los autores que encontraron en Arturo Peña Lillo el interés por difundir suspensamientos que ningún otro editor profesaba.

 Peña Lillo, quien afirmaba que nunca había sido afiliado a ningún partido político pero siempreme sentí militante, comenzó a publicar en 1947 y sus primeros libros fueron Instrucciones del Estanciero de José Hernández, distintos textos del músico, cantante y poeta Atahualpa Yupanqui y El Idioma delos argentinos de Jorge Luis Borges.

 Editó unos 400 títulos y fuedifusor insoslayable del pensamiento de una generación que intentóenfrentar a las fuerzas opresoras y reflejar una realidad nacional cada vezmás influida por lo extranjero.

 Al mismo tiempo dio origen aalgunas revistas, como Cuestionario y Quehacer Nacional.

 

 Fuente: La Nacion