En ocasión de que los antropólogos forenses recuperaran los restos del Lucho, se realizó un acto en el cementerio de Santa Fe en el 2009.

PEYI ENTIERRA A «SU» LUCHO, AL ENCONTRAR LOS RESTOS DESAPARECIDOS Y LOS CUMPAS DICEN ¡PRESENTE!

Por Nora Spagni

«Lucho», compañero yo también amigo de Ragone (FOTO), conversando con él en la casa de gobierno, en la legislatura buscando diputados y senadores. «Lucho» con los que unían a Evita con el Che en un norte combativo, federal, de frontera, con vocación nacional, pero a su vez pechando por remedios, por alimentos, por subsidios, para su gente.

En ocasión de que los antropólogos forenses recuperaran los restos del Lucho, un acto en el cementerio de Santa Fe.

PEYI ENTIERRA A SU “LUCHO” AL ENCONTRAR LOS RESTOS DESAPARECIDOS Y LOS CUMPAS LE DICEN ¡LUCHO PRESENTE!

Por Nora Spagni

NAC&POP

23/02/2009

El holocausto de la Guerra Fría, en nuestro país, se llevó a entrañables y admirables compañeros, pero una vivencia, propia y anónima todavía, en el espacio de lo público, es la de las MUJERES de los desaparecidos, la de las viudas sin papeles, como decía la canción que tanto nos gustaba Peggi, esa de… –compañero, de los hombres, pero tan mi compañero.

 La expresión del demasiado dolor que corre memorioso por nuestras venas, en una vida cotidiana llena de presente que no puede digerir tan fácilmente el pasado, un pasado cruento, patético, inimaginable y por otro lado tan hermoso y tan feliz.

 Como en todo el país, Salta entró en la apertura política que dio fin al gobierno militar de Onganía y Lanusse, de modo primaveral.

 La campaña del FREJULI (Frente Justicialista de Liberación) para las elecciones de l.973, contaba con un candidato que provenía de la Agrupación del Peronismo Revolucionario de aquella provincia.

 Un médico conocido por atender en su clínica privada a quienes llegaban porque no podían pagar o porque querían ser atendidos por compañeros, recibir respeto, afecto y también noticias de cómo venía la mano en tiempos de la dictadura.

 Se trata del Dr. Ragone, el único gobernador desaparecido.

 Esta primavera política generaba en todas las zonas de la provincia, un movimiento de gente, adultos y jóvenes que querían engancharse con la capital y así, con el movimiento peronista, y con el proceso político nacional.

Este fenómeno sociopolítico que conformó la JP, dio al escenario público un  referente de la zona norte de Salta, representando a vallistos, a las reservas aborígenes, a las poblaciones de frontera, del chaco salteño.

 LUCHO VUISTAZ.

 Un muchacho morocho, grandote, arquetipo del hombre norteño, que aparece naturalmente según las pautas de la gente  como caudillo y que más tarde, la Revista nuestra de tirada nacional, unificó con el mote de jetón, entonces era,…  el jetón de la JP zona norte.

 Quién se olvidará de Lucho Vuistaz llegando al local lleno de tierra, en un jeep descapotado, sudoroso al rayo del sol, o envuelto en su poncho rojo y negro, o cuando el jeep lo deschavaba… 

Donde estaba ese aparato-jeep era que por ahí andaba Lucho.

 Qué lindo recordarlo, cuando llegaba a los actos con todos los compañeros, los que estaban sobre el ramal era más fácil, pero estaban los que vivían más allá, y para mantenerlos informados, era necesario ir a lomo de mula hasta los caseríos…porque todos querían que se les avise, para estar presente.

 Qué lindo recordarlo abriendo en reguero locales, en casas de familia, clubes, donde sea.

 El asunto era que cada  localidad o asentamiento quería tener su local de la JP, de la gloriosa JP.

 Qué lindo recordarlo cuando los festejos del triunfo del 73, las alegrías, las ilusiones.

 Al costado del Cabildo, enfrente de la plaza, en el tablado, con un telón de fondo con la consigna: Liberación o Dependencia. 

Recordarlo junto al gobernador Ragone, al intendente Bavio, al ministro de gobierno Pfister, al jefe de policía Fortuny.

 Con los nuevos funcionarios, los viejos  militantes del Peronismo Revolucionario, los trabajadores rurales, con los nuevos de la secundaria, la universidad, las mujeres, la juventud, compartiendo el espacio con los montoneros  que habían vuelto de la cárcel, todos de poncho y vinchita, comprometiéndose a destruir los lugares y objetos de tortura, poner presos a los torturadores, darle tierras a los compañeros aborígenes, hacer un gobierno nacional y popular.    

 Cuando los compañeros de las reservas abrían espacios circulares y danzaban los compases de la marcha peronista con los dedos de sus manos haciendo la V.

 LUCHO, compañero pero también amigo de Ragone, conversando con él en la casa de gobierno, en la legislatura buscando diputados y senadores.

 LUCHO con los que unían a Evita con el Ché en un norte combativo, federal, de frontera, con vocación nacional, pero a su vez pechando por remedios, por alimentos, por subsidios, para su gente.

 Poniendo velas en las novenas por la muerte de Perón.

 Acompañando promeseros en los misa chico.

 Discutiendo con los estudiantes, analizando con los políticos.

 LUCHO dejando lo entrañable, su lugar, su gente, para venirse a Santa Fe, cuando el poder ya no quiso tolerar más, los ideales y las osadías tan jóvenes.

Comprometido siempre con la vida, buscando ese espacio para poder seguir viviendo dignamente al propio modo, y buscando la calidez de los vínculos, para acompañarse y acompañar, se encontró con una mujer a su altura, la Peggy, que lo acompañó y lo acompaña en su muerte.

 El contexto histórico, social y político, obviamente es muy distinto.

 Lo similar es la presencia de la injusticia, la violencia, la ilegalidad, la muerte, y por tanto, … la necesidad de buscar lucidez para analizar la realidad y para tener respuestas a la misma, precisar ideales por los cuales vivir y con los cuales tenga sentido morir.

 Comprometerse con la vida requiere  valentía como entonces.

 Peggy, tu valentía devuelve fortaleza, tu voluntad de dar a tu compañero muerto desaparecido la cristiana sepultura que le habían negado, lo va a devolver a Lucho a su zona norte de Salta, de la que le obligaron a salir y de la que Lucho no se hubiera ido por su propia voluntad.

 Que Lucho descanse en paz, en el corazón de su gente.

 Que nuestros muertos puedan descansar en paz.

 Que Lucho descanse en paz en tu corazón tan leal y tan generoso.

 NS/2009

 N&P: El Correo-e de la autora es Nora Spagni gonzalezspagni@arnet.com.ar