Motoqueros por la Liberacion. Al doblar por Avenida de Mayo, un policía pone rodilla al piso y tira con bala de guerra. Ahí cae Gastón en medio de la pasada.

GASTON RIVAS, MOTOQUERO ¡PRESENTE!

La muerte de Gastón Rivas -lo sabemos ahora por un video que entregó un camarógrafo unos cuantos años después – sabemos que Gastón muere en una arremetida que hace el sindicato en Tacuarí y Avenida de Mayo. Yo estaba en ese lugar, no lo vi. No vi que había caído Gastón. Era las cinco de la tarde. Había un cordón policial y nosotros doblamos por avenida de Mayo con la idea de entrar a la plaza. Siempre fue la idea. Usted sabe. Era lo que tenía significado. El objetivo: ganarle la Plaza a la policía. Bueno,  ahí hacemos una arremetida con las motos y entre miles- no queremos prendernos que fuimos nosotros. Yo cuento la partecita que hicimos. Entonces al doblar nosotros por avenida de mayo, un policía pone rodilla al piso y ya no está tirando con bala de goma sino con bala de guerra (los cartuchos rojos que después se hicieron famosos). Bueno. Ahí cae Gastón, cae en el medio de la pasada. En la arremetida pasamos y Gastón queda. En ese momento nadie lo había visto caer.

GASTON RIVAS, MOTOQUERO ¡PRESENTE!
Reportaje de la agencia CTA a Gastón Fernández de SIMeCa, el Sindicato de Motoqueros.


Agencia de Noticias CTA


No habiendo denuncia aceptada, llegamos a la toma de la empresa, y hacemos la asamblea en el transcurso de la tarde.

Y estábamos ahí cuando llegaron compañeros no convocados diciendo que en el conurbano se había levantado, cuentan de los saqueos a los supermercados, y que los compañeros de provincia ya estaban pasando para el lado de Capital. Bueno.

Ahí, lo primero que decidimos fue ir a ver.

No tanto escuchar por la radio o la televisión sino ir a ver a los lugares por donde venía bajando la gente, de provincia.

Algunos fueron por Rivadavia, otros cruzamos para el lado de Avellaneda.

Allí estuvimos hablando con algunas personas conocidas de estos sectores.

Y bueno.

Entonces comenzamos a intentar coordinarnos nosotros con ellos a ver, y darle una mano desde el lado de Capital. Colaborar.

Ya en la tarde participamos de una reunión multisectorial que se hizo en el local de CTA (en ese momento estaba el Frenapo)

Cuando termina esa reunión el clima afuera era tenso, la gente estaba muy cerca del centro y el gobierno nacional decreta el Estado de Sitio.

En ese momento nosotros hacemos el primer corte en Venezuela y 9 de Julio.

Contra el Estado de Sitio. ¿Cuantos eran ustedes?

Seríamos 60 compañeros.

Y más, ya que se nos suma la Asamblea de Hijos, otros 50 compañeros más.

Y lo que no sorprendió es que la gente del barrio comenzó a sumarse, en forma espontánea y en cantidades que impresionantes.

En poco tiempo ya había una cuadra colmada de vecinos.

Todos ahí en ese corte. Y es de los primeros que se dieron.

Estando ahí comenzamos a intentar hablar con toda la gente, comunicar lo que estaba pasando en cada lugar, lo que se estaba decidiendo en las esquinas.

Había compañeros con el handy abierto en los barrios y de ahí sabíamos que iba pasando.

Bueno.

De cualquier manera, nos superó totalmente, fue un gesto más que nada.

En realidad pensábamos que era otra cosa. Y cuando llegamos a la Plaza vemos que ya la Plaza está llena. Bueno.

Lo nuestro fue ir trayendo las columnitas que se armaban en los barrios, acompañando con las motos hasta… En ustedes había una conciencia política previa o esto nace ahí, ¿un nacimiento espontáneo, digamos? Espontáneo.

Si tengo que hablar de lo macro, de lo que paso, fue espontáneo. Nosotros podemos decir que en ese momento en la construcción del sindicato no representábamos a más de 200 compañeros.

Y ahí, en la calle, había mil motoqueros.

Tampoco queremos decir que condujimos.

No, fuimos parte.

Eso fue lo grande de esas jornadas, no había conducción.

Fue espontáneo. 



Primera etapa: La represión


¿Donde estábamos? El 19 a la noche, cuando empiezan los primeros gases, nos vamos todos hasta el local que compartíamos con Hijos en la calle Venezuela.

Ahí buscamos organizarnos.

La primera idea era tratar de frenar los avances de la policía porque todavía era poca la policía que había en la calle -en comparación con lo que fue desde las primeras horas del 20.

No podíamos creer que hubieran tirado habiendo mujeres embarazados, niños por todos lados, familias enteras, ancianos y que se reprima con la brutalidad que se estaba reprimiendo sin mirar a quién.

Uno sabe. Hay movilizaciones donde está en las reglas del juego la posibilidad de represión, eso uno lo sabe.

El 19 a la noche no estaba eso como probabilidad. Eran las familias…, la gente del barrio.

Entre los gases alguien en silla de rueda. Entones la primera idea fue tratar de hacer un cordón con los compañeros (motoqueros).

Y cuando intentamos hacer el cordón empezaron los enfrentamientos.

En Diagonal Sur tuvimos los primeros encuentros con la policía. Ya empezaba a ver bala de goma, corridas, piedrazos.

¿Siempre arriba de las motos?
 No siempre.

Las motos estuvieron presentes todo el tiempo. Cuando decidimos entrar a la plaza (eso al mediodía del 20) dejamos las motos, por supuesto.

Pero la de diagonal Sur fue la primera represión y a partir de ese momento comenzamos, de alguna manera, a ser perseguidos.

Primero nos corrieron con unos patrulleros, nosotros intentamos resistir esas cuadras.

Hubo peleas cuerpo a cuerpo, un patrullero que termina destruido. Y atrás de eso, aparecen unos coches de civil y más patrulleros.

La mano venía pesada y bajamos las persianas de nuestro local. Ahí comenzamos a escuchar los balazos.

Después desalojamos ese local y al rato entra la policía. Y después de romper y revolver todo, se fueron.

Esa noche. La del 19 al 20. Uno tiene que haber estado ahí ¿no?

Hay una sensación, uno solo veía que era mucho, que algo estaba pasando, algo que no había pasado antes, nunca.

¿A ustedes ya los había localizado la policía?

Sí. Nosotros en la noche del 19, ya 20, empezamos a tener persecución directa por parte de la policía.

Los motoqueros con Hijos. Pero, bueno.

Hubo como un momento de quietud, de que parecía que todo había terminado, que ya la multitud se había ido a su casa. Eso fue ya en la madrugada del 20.

Ahí ya nos dejaron de perseguir y a las 5 de la mañana nos juntamos en dos o tres casas toda nuestra gente.

Ahí estuvimos hasta las 8, 9 de la mañana que volvemos a salir a la calle.

Y ahí ya estaba empezando a venir gente de nuevo para la Plaza de Mayo y ahí comienza la gran pueblada que acaba con el gobierno de De la Rúa.

A partid de las 10 de la mañana empiezan los momentos realmente duros. De más persecución, de más represión.

Más violencia de parte de la policía y también de más reacción de parte de la gente.

Entrando por las dos diagonales y Avenida a Mayo buscando entrar a la Plaza.

Eso fueron las peleas impresionantes.

Horas y horas de pelea abierta contra la policía.

Hubo muertes. ¿Como se produce la muerte del motoquero?


La muerte de Gastón Rivas -lo sabemos ahora por un video que entregó un camarógrafo unos cuantos años después – sabemos que Gastón muere en una arremetida que hace el sindicato en Tacuarí y Avenida de Mayo.

Yo estaba en ese lugar, no lo vi.

No vi que había caído Gastón.

Era las cinco de la tarde.

Había un cordón policial y nosotros doblamos por avenida de Mayo con la idea de entrar a la plaza. Siempre fue la idea.

Usted sabe. Era lo que tenía significado.

El objetivo: ganarle la Plaza a la policía.

Bueno, vamos avanzando y vemos que la policía tiene que retroceder para recargar las armas.

Y ahí hacemos una arremetida con las motos y entre miles- no queremos prendernos que fuimos nosotros.

Yo cuento la partecita que hicimos.

Entonces en el video se ve que al doblar nosotros por avenida de mayo, un policía pone rodilla al piso y ya no está tirando con bala de goma sino con bala de guerra (los cartuchos rojos que después se hicieron famosos). Bueno.

Ahí cae Gastón, cae en el medio de la pasada.

En la arremetida pasamos y Gastón queda.

En ese momento nadie lo había visto caer.

Gastón Rivas.

Y nos venimos a enterar ya casi de noche que había un compañero caído.

Hablo de motoqueros. Muertes hubo muchas.

La batalla del Argerich


Otra cosa fue el 21. El 21 hacemos la convocatoria en el obelisco.

Y al llegar tuvimos una emboscada bastante fuerte, coches de civil que atropellaban a los compañeros con motos.

Y cuando conseguimos parar al auto, aparece una segunda emboscada.

Esta fue con las motos, estos que se visten todos de negros (Geos), nos rodean y tenemos una represión terrible, terminamos: una batalla campal en la 9 de Julio.

Y allí hay una cantidad de compañeros heridos y detenidos.

A los heridos los llevan al hospital de la Boca, al Argerich.

Nos encontramos que a Policía Federal había tomando prácticamente el Hospital Argerich.

Una cosa increíble.

Ahora uno puede entenderlo. Pero estar ahí, llegar para ver a los compañeros y encontrar el hospital tomado.

Ahí contamos con el apoyo de los médicos del Hospital.

Colaboraron, hubo tiros dentro del Hospital. Pelea, piñas, piedrazos, balazos.

Pero pudimos llegar y entrar hasta las salas con ayuda de los médicos y ahí rodear a nuestros compañeros que estaban con cero de atención médica y esposados a las camas con guardia policial.

Logramos que puedan atenderlo. Al final del 21. Volvimos al sindicato. Convocamos a una reunión.

Una cantidad de gente al local, impresionante.

Y en ese momento, el balance fue que teníamos un compañero muerto.

No hubo festejo.

Fue dolor, nervio, abrazo, emoción.

Nunca esperábamos un compañero muerto.

Y tener que balancear fue terrible. Y tardamos mucho tiempo en comprender. Es lo complejo.

Una pueblada como esa, que cambió la historia del país, uno estuvo ahí, codo a codo con miles y miles, un pueblo.

No se tiene dimensión, simplemente se está donde se debe estar y del lado que se debe estar.

Ustedes quieren, han pedido instalar una ley, un reconocimiento, un día…


Sí. Nosotros, a partir que Gastón cae muerto, decimos, Gastón cae con el handy prendido y el bolso lleno de sobres -estaba en plena tarea cuando se suma al levantamiento popular.

Entonces se nos ocurrió conmemorar la memoria de Gastón con el día del mensajero: eso es el 20 de diciembre.

Que no sea cuando nos dieron la personaría o ganamos un conflicto, sino ese día que salieron todos los compañeros a la calle a pelear en conjunto con el resto de la sociedad.

Porque el 20 de diciembre lo reconocemos como el día de la sociedad, no nuestra, no somos egocéntricos, es el día de los argentinos que todos salimos a pelear a la calle. 

Lo que pedimos, lo que buscamos es reconocernos en esa caída de Gastón, en su muerte.


Aquel 20 de diciembre de 2001, nos marcó la vida. Y la del país.


Reportaje a Gaston Fernandez publicado en el Boletín de Noticias del Frente Transversal, Nacional y Popular

SiMeCa


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SiMeCa es el sindicato independiente de mensajeros y cadetes, ellos luchan desde hace años por regularizar su actividad, sufren todo tipo de atropellos, trabajo a destajo, en negro, o como monotributistas, no gozan de aguinaldo, ni vacaciones pagas, ni obra social, las agencias que los contratan en su mayoria los superexplotan, sacandoles un porcentaje y llenandolos de trabajo, lo que provoca centenares de muertes al año en lo que se denomina accidente de transito, cuando en realidad mueren trabajando.

EL DOCUMENTAL “MOTOQUEROS”


Motoqueros, 20 de diciembre de 2001
, un documental de Pablo Torello. es una crónica del rol de los Motoqueros en los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía en la trágica jornada del 20 de diciembre de 2001.  Aquí se investiga la muerte de Gastón Rivas, un motoquero que fue asesinado en Avenida de Mayo y Tacuarí.  La certeza de que la policía disparó contra los manifestantes balas de plomo aparece en el documental como un dato fundamental.