"Los agentes de la CIA, están dentro del país como en casa, orientando a la policía en cacerías humanas a los patriotas brasileños"

MARIGHELA LLAMA*

Por Carlos Marighela

Marighela desarrolla una intensa labor teórica, emitiendo en rápida sucesión: «Problemas y principios de estrategia», «Sobre la función orgánica de la violencia revolucionaria», «Sobre la guerrilla rural», «Tacticas y operaciones guerilleras», «Cuestiones de organización» y, más notablemente, su conocido Mini-manual del guerrillero urbano.

MARIGHELA LLAMA*


Por Carlos Marighela

1968

De algún lugar del Brasil, me dirijo a la opinión púb1ica del país, y en especial a los obreros, a los agricultores pobres, a los estudiantes, a los profesores, a los periodistas y a los intelectuales, a los padres y obispos, a los jóvenes y a la mujer brasileña.

Los militares tomaron el poder por la violencia en 1964 y ellos mismos abrieron el camino a la subversión.

No se pueden quejar ni asombrar de que los patriotas trabajen para desalojarlos de los puestos de mando que usurparon descaradamente.

Al final, ¿qué clase de orden quieren preservar los gorilas?

¿Los asesinatos de estudiantes en la plaza pública? ¿Los fusilamientos del «escuadrón de la muerte»?

¿Las torturas y apaleamientos en el DOPS (Departamento de Orden Público y Social) y en los cuarteles militares?

El gobierno desnacionalizó el país, entregándolo a los Estados Unidos, el peor enemigo del pueblo brasileño; los norteamericanos son los dueños de las mayores extensiones de tierra del Brasil, tienen en sus manos una gran parte de la Amazonia y de nuestras riquezas minerales, incluyendo minerales atómicos.

Tienen bases de cohetes en puntos estratégicos de nuestro territorio.

Los agentes de espionaje norteamericano, de la CIA, están dentro del país como en su propia casa, orientando a la policía en cacerías humanas a los patriotas brasileños y asesorando al gobierno en la represión al pueblo.

El acuerdo MEC-USAID (acuerdo entre el Ministerio de Educación y Cultura y la USAID norteamericana) viene siendo puesto en práctica por la dictadura con el propósito de aplicar en nuestro país el sistema norteamericano de enseñanza y transformar nuestra universidad en una institución del capital privado, donde solamente los ricos puedan estudiar.

Mientras tanto, no hay plazas y los estudiantes son obligados a enfrentarlas balas de la policía militar disputando con la sangre el derecho a estudiar.

Para los obreros, lo que existe es la congelación salarial y el desempleo.

Para los campesinos los desalojos, la ocupación ilegal de tierras, los
arriendos extorsivos.

Para los nordestinos, el hambre, la miseria y la enfermedad.

No existe libertad en el país.

La censura es ejercida para cohibir la actividad intelectual.

La persecución religiosa crece día a día, los sacerdotes son arrestados y expulsados del país, los obispos agredidos y amenazados.

La inflación prosigue desenfrenada.

Hay demasiado dinero en poder de los grandes capitalistas, mientras es cada día más escaso en las manos de los trabajadores.

Nunca pagamos tan caro los alquileres y por los artículos de primera necesidad, con los salarios tan bajos y cada vez más reducidos.

La corrupción campea en el gobierno.

No hay que extrañarse de que los  mayores corruptos del país sean ministros y oficiales de las fuerzas armadas.

Miembros del gobierno viven como príncipes practicando el contrabando y el robo; sin embargo, a los empleados públicos no se les concede más que un miserable 20% de aumento.

Ante el escandaloso alud de mentiras y acusaciones terriblemente injuriosas sacadas contra mí, no tengo otra actitud a tomar sino, la de responder a balazos al gobierno y a sus asquerosas fuerzas policíacas empeñadas en mi captura, vivo o muerto.

Ahora no será como en el 64, cuando estaba desarmado y la policía disparó sin que pudiera pagar con la misma moneda.

Las organizaciones ultraderechistas asaltan, tiran bombas, matan, secuestran.

Sin embargo, nadie tiene conocimiento de que el gobierno esté persiguiendo a cualquiera de los asaltantes o terroristas del CCC (Comando de Caza a los Comunistas).

La dictadura dice que existe un plan subversivo y una concepción de políticos privados de sus derechos para derrocar al gobierno.

Y haciendo una cacería de brujas, busca encarnizadamente el comando de la subversión.

Pero, el comando de la subversión está en el descontento popular, pues nadie puede aguantar más tal gobierno.

El movimiento que tanto pavor produce en los gorilas surge de abajo hacia arriba.

No viene de los políticos privados de sus derechos sino de las entrañas de un pueblo descontento, decidido ahora a recurrir a la fuerza de las masas, para su unidad y organización.

No derrocaremos a la dictadura a través de cuartelazos, ni de elecciones, redemocratizaciones u otras panaceas de la oposición burguesa consentida.

No creemos en un parlamento conforme y sumiso, mantenido con el beneplácito de la dictadura y dispuesto a ceder en todo, para que los diputados y senadores puedan sobrevivir con sus subsidios.

No creemos en la solución pacifica.

Las condiciones para la violencia nada tienen de artificiales y están creadas en el Brasil desde que la dictadura se impuso por la fuerza.

Violencia contra violencia.

Y la única salida es hacer lo que estamos haciendo: utilizar la violencia contra los que tuvieron la primacía de usarla para perjudicar los intereses de la patria y de las masas populares.

La violencia que anunciamos, defendernos y organizarnos, es la de lucha armada del pueblo, concebida como guerrilla.

Los gorilas piensan que la muerte del Che en Bolivia significó el fin de la guerrilla.

Al contrario, inspiradas en el desprendido ejemplo del guerrillero heroico proseguimos en el Brasil su lucha patriótica, trabajando junto a nuestro pueblo con la certeza en la frente. y la historia a nuestro favor.

Lo que ocurre en nuestro país es un vasto movimiento de resistencia contra la dictadura.

Y, de dentro de él irrumpieron las operaciones y tácticas guerrilleras.

Y aceptando el honroso título de «enemigo público número uno» que me fue otorgado por el gobierno gorila, asumo la responsabilidad por el irrumpimiento de tales operaciones y tácticas guerrilleras.

¿Quién desencadenará los ataques venideros, dónde, cómo y cuándo serán desencadenados?

Esto es un secreto de la guerrilla, que el enemigo en vano tratará de saber.

La iniciativa revolucionaria está en nuestras manos.

Ya pasamos a la acción.

Nada más vamos a esperar.

Los gorilas se quedarán en un laberinto oscuro hasta que sean obligados a transformar la situación política en una situación militar.

Al desencadenar la revolución popular, utilizando tácticas guerrilleras, tenemos como objetivo organizar la guerra justa y necesaria total del pueblo brasileño contra sus enemigos.

La guerra revolucionaria en el Brasil es una guerra larga y no una conspiración.

Su historia se escribe ya con la sangre de los estudiantes en las calles y en las prisiones donde los patriotas sor torturados y aniquilados, en la acción de los sacerdotes perseguidos, en las huelgas de los obreros, en la represión a los campesinos, en las luchas de las áreas rurales y de los grandes centros urbanos, envueltos en la violencia.

El destino de las guerrillas está en las manos de los grupos
revolucionarios y en la aceptación, apoyo, simpatía y participación directa o indirecta de todo el pueblo.

Para eso, los grupos revolucionarios deben unirse en la acción, de abajo a arriba.Los revolucionarios de todos los matices y de cualquier filiación
partidaria, donde quiera que se encuentren, deben proseguir en la lucha y crear puntos de apoyo para la guerrilla.

Una vez que el deber de todo revolucionario es hacer la revolución, no pedimos permiso a nadie para practicar actos revolucionarios y solamente tenemos compromisos con la revolución.

La experiencia reciente de las luchas de nuestro pueblo nos demuestran que el Brasil entró en una fase de tácticas guerrilleras y acciones armadas de todos los tipos, ataques de sorpresa y emboscadas, capturas de armas, actos de protesta y sabotaje.

Manifestaciones de masas, mitines relámpagos, manifestaciones estudiantiles, huelgas, ocupaciones, secuestros de policías y gorilas para cambiarlos por presos políticos.

El principio táctico que debemos seguir ahora es distribuir las fuerzas
revolucionarias para intensificar esas formas de lucha.

Más adelante debemos concentrar las fuerzas revolucionarias para realiza operaciones de maniobras.

En el área rural o urbana, dentro de los caminos a escoger por los
revolucionarios existen tres grande opciones: actuar en el frente guerrillero; en el frente de las masas o en la red de sustentación.

En cualquiera de estos frentes, es necesario que el trabajo sea
clandestino, hay que organizar grupos secretos, mantener la vigilancia contra la infiltración policíaca, castigar con la muerte a los delatores, espías y batidores, no dejando que se filtre ninguna información al enemigo.

Sea cual sea la situación es necesario tener armas y municiones, aumentar la potencia de fuego de los revolucionarios y utilizarlas con acierto, decisión y rapidez, incluso en pequeñas acciones como la distribución de boletines y pinturas murales.

Entre algunas de las medidas populares previstas para que sean aplicadas inapelablemente con la victoria de la revolución ejecutaremos las siguientes:
-Aboliremos los privilegios y la censura.
-Estableceremos la libertad de creación y la libertad religiosa.
– Libertaremos todos los presos políticos y los condenados por la actual dictadura.
– Eliminaremos la policía política, de SNI (Servicio Nacional de Información) del CELIMAR (Servicio Secreto de la Marina) y los demás órganos de la represión policíaca.
– Después de juicio público sumario llevaremos al paredón a los agentes de la CIA encontrados en el país y a los agentes policiales responsables de torturas, apaleamientos, tiros y fusilamientos de presos.

Expulsaremos a los norteamericanos del país y confiscaremos sus propiedades, incluyendo las empresas, bancos y tierras.

Confiscaremos las empresas de capital privado nacional que colaboran con los norteamericanos y que se opusieron a la revolución.

Tornaremos efectivo el monopolio estatal de cambio, comercio exterior, riquezas minerales, comunicaciones y servicios fundamentales. 

Confiscaremos la propiedad latifundista, terminando con el monopolio de la tierra, garantizando títulos de propiedad a los agricultores que trabajen la tierra, extinguiendo las formas de explotación como la media, la tercera parte, los arriendos. el fuero, el vale, el «barracón» (esclavitud agraria), los desalojos y la acción de los «grilheiros» (usurpadores de tierras) y castigando a todos los responsables por crímenes contra los campesinos.

-Confiscaremos todas las fortunas ilícitas de los grandes capitalistas y explotadores del pueblo. 

-Eliminaremos la corrupción.
-Serán garantizados empleos a todos los trabajadores y a las mujeres, terminando con el desempleo y el subempleo y aplicando la consigna: «De cada uno de acuerdo con su capacidad; a cada uno de acuerdo con su trabajo». 

– Extinguiremos la actual legislación del inquilinato, eliminando los desalojos y reduciendo los alquileres, para proteger los intereses de los inquilinos, así como crearemos condiciones materiales para la adquisición de casa propia.

– Reformaremos todo el sistema de educación, eliminando el acuerdo MEC-USAID y cualquier vestigio de la intromisión norteamericana, para dar a la enseñanza brasileña el sentido exigido por las necesidades de la liberación de nuestro pueblo y su desarrollo independiente. 

-Daremos expansión a la investigación científica.

-Retiraremos al Brasil de la condición de satélite de la política externa norteamericana para que seamos independientes, siguiendo una línea de nítido apoyo a los pueblos subdesarrollados y en la lucha contra el colonialismo.

Todas esas medidas serán sustentadas por la alianza armada de obreros, campesinos y estudiantes, de donde surgirá el ejército revolucionario de liberación nacional, del cual la guerrilla es el embrión.

Estamos en los umbrales de una nueva época en el Brasil, que marcará la transformación radical de nuestra sociedad y la valorización de la mujer y del hombre brasileño.

Luchamos por conquistar el poder y por la sustitución de la maquinaria  burocrática y militar del estado por el pueblo armado.

El gobierno popular-revolucionario será el gran objetivo de nuestra estrategia. 


¡Odio a muerte a los imperialistas norteamericanos!

¡Abajo la dictadura militar!

¡Viva Che Guevara!.
 

Carlos MARIGHELA
Brasil, diciembre de 1968
Transcripto de «Marcha», 7 de Febrero de 1969

BIOGRAFÍA DE CARLOS MARIGHELA

Líder guerrillero brasileño.

Hijo de una brasileña de descendencia africana, Marialva Nascimento, y de un inmigrante italiano, Augusto Marighela, nace Carlos Marighela en Salvador, en el estado brasileño de Bahía, el 5 de diciembre de 1911.

A los 18 años cursa estudios en ingeniería en la Escola Politécnica da Bahía, donde comienza a militar para el Partido Comunista, cual actividad lo lleva a interrumpir sus estudios en su tercer año.

A la vez de desarrolla como poeta, y paga con su libertad un poema critico al interventor Juracy Magalhães en 1932.

En 1935, ya miembro de la Comisión Especial del Comité Central del PCB, se traslada a Río.

Asume a la vez la responsabilidad por todo el trabajo de imprenta y divulgación del partido.

El 1 de mayo de 1936 es nuevamente apresado y soporta durante 23 días torturas a manos de la Policía Especial.

Es puesto en libertad después de un año y se muda a São Paulo, donde, a los 26 años de edad, conforma el Comité Estatal de São Paulo del PCB.

Desde su puesto en la dirigencia paulista concentra su trabajo político en, por un lado, la reorganización de los revolucionarios paulistas quienes habían sido duramente golpeados por la represión.

En 1939 vuelve a ser encarcelado y torturado.

El régimen intenta someterlo por medio del aislamiento, enviándolo a la isla de Fernando de Noronha, donde se aboca a la formación cultural y política de sus compañeros de cárcel.

Es su tercera prisión en seis años.

En 1945, como preludio a la elección de una Asamblea Nacional Constituyente en 1946, se conquista una amnistía general y Marighela vuelve a la libertad.

El prestigio ganado por sus años de militancia dentro y fuera de las mazmorras, induce a la población a elegirlo representante por Bahía a la Constituyente, donde trabaja incansablemente para el pueblo, presentando denuncias, proyectos, y discursos a favor de los intereses y aspiraciones de la clase trabajadora.

No logra recoocer al regimen de Getulio Vargas como un camino hacia el Frente Nacional de Liberacion.

Pero la apertura democrática resulta ser breve, y en 1948, a pesar de estar casado, vuelve a la clandestinidad.

Esta vez permanentemente.

Desde la clandestinidad participa en las principales luchas políticas de los años 50, la defensa del monopolio estatal sobre el petróleo, contra el envío de tropas a Corea, contra la desnacionalización de industrias, etc., y pasa a integrar la Comisión Ejecutiva del Comité Central del PCB en 1952.

En 1953 el partido lo envía a la República Popular China donde por más de un año estudia la experiencia de la revolución en ese país.

De vuelta al Brasil su atención se vuelca cada vez más hacia el campo y en 1958 publica un artículo en la revista ‘Estudos Sociais’ titulado «Algunos Aspectos da Renda da Terra no Brasil» donde enfoca la cuestión agraria en el Brasil y en particular en el cultivo de café, azúcar, y algodón.

Es en este período que se empieza a gestar su eventual ruptura con la dirección del PCB.

La renuncia de Jânio Quadros provoca duras críticas a la postura oficial del partido, al igual que la falta de preparación evidenciada por la falta de resistencia ante el golpe militar de 1964.

El 9 de mayo, a pocas semanas del golpe, la policía irrumpe en un mitín en un cinema de Tijuca en Rio, y Marighela, quien estaba desarmado en la tarima, es baleado a quemarropa en el vientre.

Una movilización política en su defensa hace que se le conceda un amparo de habeas corpus y que sea puesto en libertad.

Marighela relata el episodio en un pequeño libro, ‘Por qué resisti à prisão’.

En los últimos seis capítulos de los 18 de que consiste el libro, el autor presenta sus críticas a la orientación electoralista del PCB y su política de alianzas con partidos burgueses, leños para la hoguera de la lucha interna del partido.

Marighela destaca la importancia de trabajar junto a los obreros y campesinos, y promueve el camino de lucha armada popular como el camino para lograr el derrocamiento del régimen militar y la instauración de un Gobierno Popular Revolucionario.

Ya encaminado hacia una eventual ruptura definitiva con la dirigencia, Marighela es censurado por esa misma dirigencia por hacer públicas las discrepancias dentro del PCB sin haber obtenido permiso del partido.

En diciembre de 1966 Marigella presenta su renuncia al Comité Ejecutivo del Comité Central del PCB, pero mantiene su participación al frente del Comité Estatal de São Paulo.

En Agosto de 1967, en desobediencia abierta a la dirección del PCB, Marighela viaja a Cuba para participar en la 1ª Conferencia de la Organización Latino-Americana de Solidaridad (OLAS), donde enarbola la lucha armada como el único camino para la liberación de los pueblos latinoamericanos.

Ese acto le cuesta su membresía en el partido, pero una vez expulsado se ve en mayor  libertad de acción. 

A comienzos de 1968, junto con el también ex-dirigente del PCB Mario Alves, funda el Partido Comunista Revolucionario de Brasil cuya meta inmediata es la creación de una «dirección político-militar unificada» para dirigir la lucha armada en el país.

El PCR promueve las tesis de la OLAS pero rechaza la metodología foquista desarrollada por Guevara y Debray.

En su lugar, el PCR plantea que en Brasil la lucha armada se desarrollaría primero en la urbe y se extendería inexorablemente hacia el campo.
Más tarde ese mismo año, lanzan Acción Libertadora Nacional (ALN) la cual, con la adhesión de pequeños grupos de estudiantes y militantes, inicia la guerra revolucionaria.

En 1969 el ALN recibe una infusión con la incorporación del Capitán Carlos Lamarca, quien había desertado del ejército y fundado la Vanguardia Armada Revolucionaria.

Marighela desarrolla una intensa labor teórica, emitiendo en rápida sucesión: «Problemas y principios de estrategia», «Sobre la función orgánica de la violencia revolucionaria», «Sobre la guerrilla rural», «Tacticas y operaciones guerilleras», «Cuestiones de organización» y, más notablemente, su conocido Mini-manual del guerrillero urbano.

El ALN obtuvo armas en asaltos a comisarías y se financió con asaltos a bancos.

En un solo año sustrajo montos con valor equivalente de más de £250,000 de bancos en São Paulo, y otras £150,000 en Río.

A medida que la propiedad burguesa se veía inclementemente amenazada, se azuzó la reacción contra el ALN, resultando en la captura, tortura y prisión de muchos militantes.

En septiembre de 1969 un comando del ALN secuestró al embajador estadounidense en Brasil, Charles Burke Elbrick.

El ALN lo canjeó por quince revolucionarios presos, no todos del grupo de Marighela.

En 1970 secuestraron al cónsul japonés, Nobuo Okuchi, quien fue intercambiado por cinco presos más, incluyendo a una monja católica, Madre Superior de un orfelinato, quien había sido arrestada, mantenida incomunicada por un mes y sometida a torturas eléctricas.  

Estás acciones tuvieron gran repercusión política y en el ámbito internacional, pero instaron al gobierno a mayor represión, incluso a la reinstauración de la pena de muerte.

Pese a estos éxitos, el fin de Marighela y el fin de la lucha armada están más cercanos de lo que hubieran creído sus participantes.

En 4 de noviembre de 1969 Marighela es emboscado por la policía y asesinado a tiros en el auto en el que viajaba.

Mario Alves es detenido el 17 de enero de 1970 y muere varias semanas mas tarde a causa de las torturas recibidas en la cárcel Ilha das Flores en las afueras de Río de Janeiro.

En rápida sucesión cayeron otros dirigentes de importancia: Joachim Camara Ferreira, el segundo de Marighela, es capturado pero nadie puede dar con su paradero cuando el ALN exige su libertad a cambio del cónsul Okuchi; el teniente de Carlos Lamarca,

Jose Mariani Ferreira Alves, también cae ese mismo año.

El ALN intenta continuar, pero acaba por ser desarticulado y la opción violenta desaparece en 1974. .

Enterrado como indigente en el cementerio de Vila Formosa, en São Paulo, el cadáver de Marighela es trasladado a Bahía en 1980.

En 1999 se dedicó una placa en homenaje a Marighela en el lugar de su martirio en frente del número 815 de la Alameda Casa Branca en São Paulo.


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