Nunca fue tan mentira la muerte como en usted.

GENERALMENTE

Un poema de Jorge "Chiqui" Falcone

Yo era el que trepado a la pirámide, / vincha celeste y blanca, / ojinegro poncho / se quedaba ronco dispuesto a caer / por usted…

GENERALMENTE 

Por Jorge “Chiqui” Falcone
 

Generalmnte era un nombre
pronunciado en voz baja y con respeto
en las sobremesas de mi primera casa.

Por usted supe, la gente fué una década feliz
y luego cayó en desgracia.

Por usted mi padre estuvo preso
y también guardo siempre una esperanza.

Por usted más de una vez
sin comprenderlo
fui echado de los hogares
de la marina o el clero.

Por usted mi padre fué peor
que un descuartizador
en boca de aquel barrio de «medio pelo».

Yo era el pibe que desprevenido
recibió al Cordobazo en pleno juego
y se paró en su división desalojando
al Centro de Estudiantes a viva voz
porque interrumpía la clase pidiendo
solidaridad con obreros remotos
que clamaban por una indescifrable
reivindicación.

E1 mismo pibe luego intoxicado
por gases policiales en la estación
cuando en tímida sentada por compañera presa
apoyado por aquellos obreros
me inauguré en la acción

Por un 17 del mes que cumplo
me hice a la lluvia yendo a su encuentro
presintiendo que era tan grande como la marcha decía
y que asimismo tanto valía…
Y me prohibieron verlo
pero Ud. fué, en cambio,
la abuela que pisó con su alpargata
el alambrepúa del país-chacra
y rompiéndose también la mano
lo alzó callada para que los nuevos pasaran.

¡Allá queda la historia, trasvasamiento amado!

Fué
el platense empapado que armo la fogarata,
el porteño oportuno que nos abrió su casa
el mendocino aquel que recogía las balas
y las daba cual trofeo
en memoria de esa jornada.

Todos ellos desde entonces son usted
hasta allí un desconocido ilustre
sinónimo de Patria.
¡Viva el pibe que yo era!
jopo, ortodoncia y acné,
Fiscal General en la elección
inolvidable del 73!

Con un papelito del tamaño
de un boleto de bondi hice una. lanza
y salí como Quijote a hacer frente al oligarca.

Ese era yo que iba orgulloso de figurar último en la lista
que el Profesor Martínez envió a la Madre Patria.

A Ezeiza volví a buscarlo,
salí de picnic y volvi baleado y
aún sin conocerlo.

Pero un 12 de Octubre lo encontré
detrás de un vidrio puesto para protegerlo no se de quien.
En esa jornada que bien recuerdose unió la FAR a Montoneros.

¿Usted se acuerda de mi?
Desde la altura en que estaba
en aquellas patriadas
¿Me podía ver?

Yo era el que trepado a la pirámide,
vincha celeste y blanca, rojinegro poncho
se quedaba ronco dispuesto a caer
por usted…

Por usted pinté paredes con consignas y asalté 106 trenes, acordonado a la gloriosa
filtre un 19 de Mayo prohibidos carteles
y me sentí con derecho de hijo abandonado a pedir explicaciones…

Usted se enojo mucho aquel día
mas bien se puso furioso
y yo sentí que lo pagaría.

Ahora lo veo mejor
no se cuestiona en público
a Tata Dios
(pero usted estaba capturado por ese Brujo hijo de puta que tallo después).

No mas charlas de los jueves
no mas chistes como en Gaspar Campos

Fue lejos la felicitación por aquel Aramburazo.

E1 Movimiento partido
los cumpas sospechados
y la reacción fogoneando una guerra fratricida que nos llevaría
al fracaso.

Tarde fue el 12 de Junio en que sintiendose usado
..como en los viejos tiempos volvió a movilizar,
enfermo y con la voz quebrada recordando que
«Todos unidos triunfaremos’.

«Pocho ¡Coraje!
pero usted ya no podía escuchar
ni la mas hermosa de las musicas
que suele ser la voz de un pueblo
con voluntad de vencer.

Ha pasado mucho tiempo desde aquel día
(del Julio aciago del 74 no hablare porque en esa ocasión se abrió la tierra a nuestros pies),
lo demás ya figura en las actas del dolor.

A Dios gracias tuve familia
y fui querido tiempo
cuando arrecio el horror
yo estaba cubierto.

Con la Patria pasó igual
fue pisada como felpudo
pero ya tenia el ejemplo de la Abanderada y de usted :
O sea que la identidad familiar en pequeño se asemeja a la nacional.

Lo cierto es que desde entonces
ningún argentino pensó nuestro destino
desde la altura en que lo hizo
usted.

Y que valió la pena, caramba, combatir bajo su mando.

Y que termina el siglo y muchos argentinos revisamos la historia
a partir de usted
y no deseamos empezar otro milenio sin el legado
de usted.

Y en la plaza de nuestra alma
aún se concentra una multitud que lo aclama
y usted vuelve a abrirse paso entre votos calificados a codazos
para trepar a ese balcón del que ya es dueño
y enfrentar a esa masa que vocifera pidiendo al mundo
«una cosa que empieza con ‘Pe’…»

entonces usted alza las manos
que en vano le mancaron,
siempre acusado de estupro y violación de menores
enseña una sonrisa que escapó de Medellín,
enfundado en ese uniforme que le negaron
la Argentina entera resucita con ese estadista
que el tiempo no corroe.

Porque nunca fue tan mentira la muerte como
en usted.

JF/

N&P:
El Correo-e del autor es Jorge Falcone jfalcone@mincyt.gov.ar