Hoy cumpliria 77 años, el querido amigo, hermano y compañero de luchas, Envar "Cacho" El Kadre...!!!

ENVAR EL KADRE: REBELDÍA ANTE LA INJUSTICIA

Por Javier Torres Molina y Juan Diego Carbone

Envar Cacho El Kadre (1941-1998) Fundador de la Juventud Peronista, participó activamente en la Resistencia; siendo uno de los primeros en llevar a cabo la lucha armada en nuestro país

ENVAR EL KADRE: «REBELDÍA ANTE LA INJUSTICIA»

Por Javier Torres Molina

NAC&POP

1º de Mayo 2008

Envar «Cacho» El Kadre (1941-1998) fue uno de los símbolos de la militancia popular desde antes de los 60.

Fundador de la Juventud Peronista, participó activamente de lo que se conoció como la Resistencia Peronista, siendo uno de los primeros en llevar a cabo la lucha armada en nuestro país.

Nació en Río Cuarto un 1º de mayo de 1941.

Tuvo su infancia feliz durante los gobiernos de Perón, y al poco tiempo de ser éste derrocado por la Revolución Libertadora comenzó su militancia.

Los bombardeos a la Plaza de Mayo, los fusilamientos de José León Suárez y la proscripción del peronismo fueron acontecimientos que lo marcaron a fuego.

Apenas salido de la adolescencia, junto a un puñado de compañeros fundó la Juventud Peronista.

Al principio, las acciones que llevaban a cabo consistían en juntarse en la calle Florida y colgar algún retrato de Perón y de Evita, y desafiando al decreto-ley 4161 que prohibía a ambos nombrarlos en público gritaban consignas en su favor y cantaban la marcha peronista.

Más adelante se organizaron en todo el país en el Movimiento de la Juventud Peronista, que luego originaría a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), intentando en 1968 realizar un foco guerrillero en Tucumán, que no se pudo concretar y al ser descubiertos por el ejército fueron encarcelados.

Fue preso político entre los años 60-63, 68-73 y exiliado a partir del 75 en Francia, desde donde denunció internacionalmente los crímenes de la dictadura militar.

Con el retorno de la democracia se dedicó a temas culturales, adoptando como oficios la producción cinematográfica y la dirección de un sello discográfico, pero siempre intentando aportar a la reconstrucción del movimiento nacional y popular.

Sus obsesiones fueron el recuerdo de los compañeros caídos y la voluntad de configurar la memoria histórica de nuestro pueblo; en ese sentido su aporte a través de charlas y encuentros (sobre todo con los jóvenes), sea en barrios, universidades o actos en todo el país, fue invalorable.

No se calzaba el traje de militante para hablar en un acto o tener una discusión política: la militancia de Cacho era la vida misma. Siempre decía que para luchar no se necesitaba «leer algún manual» ni que la revolución se hacía «con escuadras o tiralíneas», sabía que bastaba identificarse con la lucha del pueblo y que sólo «hay que sentir como propia cualquier injusticia que se cometa contra cualquiera en cualquier parte del mundo», haciendo suya con total autoridad la frase del Che Guevara.

No dividía a las personas de acuerdo a su carácter ideológico o partidario: «Las personas se dividen en buenas o malas personas», con humildad y con todas esas premisas buscó hasta el final «cavar la propia trinchera donde luchar».

Como muestra del significado que tiene para el movimiento popular, hay que decir que al día siguiente de su muerte en paredones de Buenos Aires, al lado de consignas partidarias, se podía leer: «Aguante Cacho El Kadre», que en Rosario se constituyó el Centro de Estudios para la Transformación Social «Envar El Kadre».

Compañeros suyos de capital se agruparon bajo su nombre, en la plaza del barrio de toda su vida una plaqueta lo recuerda, y en algunas zonas del conurbano, la corriente de desocupados Envar El Kadre lo homenajea cotidianamente entre piquetes y cortes de ruta. Su nombre ya es bandera.

El 19 de julio del 98 ese corazón grande que tenía le dijo basta, tenía 57 años cargados de lucha, solidaridad y ternura.

Al día siguiente cientos de familiares y compañeros lo lloraron y despidieron; era el día del amigo.

Sus restos descansan en el cementerio islámico con tierra que él mismo había traído del Líbano, el lugar de sus antepasados.

Su memoria está siempre presente.

JTM/

 

Artículo publicado en Tintas del Sur nº 4, revista de la agrupación Galpón Sur, integrante de la COPA.

Dedicado con todo mi cariño a su madre Ester El Kadri, y a su hermana Susana.

HOY CUMPLIRIA 77 AÑOS, EL QUERIDO AMIGO, HERMANO Y COMPAÑERO DE LUCHAS, ENVAR «CACHO» EL KADRE.

Por Juan Diego Carbone
NAC&POP
1º de Mayo de 2018

ENVAR «CACHO » EL KADRI, nacio el 1º de mayo de 1941, hoy cumpliría 77 años, falleció el 19 de julio de 1998.

A 3 meses de cumplirse 20 años de la muerte del militante peronista, Envar El Kadri, nuestro homenaje.

Nos conocimos en la adolescencia, fue mi amigo y lo quise entrañablemente como a un hermano.

«Cacho» El Kadri, un militante fundamental de la causa revolucionaria desde su militancia en el peronismo, a 20 años de su partida sigue teniendo indudable vigencia, al igual que el legado de lucha que este inolvidable compañero nos entregó.

El 19 de julio de 1998, el corazón le jugaba una mala pasada a Envar “Cacho” El Kadri, en Tilcara, provincia de Jujuy.

Su muerte física se producía poco después de estrenar su ópera prima “Che Ernesto”, película que lo tiene como protagonista de un recorrido por Latinoamérica siguiendo el camino del Che Guevara, en la que evoca la lucha del «Che».

Allí Cacho cuenta sueños y tragedias a un joven que poco se conoce .

El Kadri tiene mucha más historia que la de haber sido un luchador desde el campo de la cultura.

Desde joven instaló su vida en la cosmogonía de la militancia solidaria, generosa y por lo tanto, sacrificada.

Fundador, junto con otros patriotas de la primera «Juventud Peronista», aquella de la resistencia heroica a la dictadura militar fusiladora de 1955, fue posteriormente jefe guerrillero en los ’60, desarrollando con otros jóvenes rebeldes el destacamento rural implantado por las FAP (Fuerzas Armadas Peronistas) en la localidad tucumana de Taco Ralo.

Abortado el intento prematuramente, fue encarcelado por varios años hasta que recuperó la libertad por obra y gracia de la movilización popular que forzó el decreto de amnistía en 1973.

Integrado inmediatamente a la militancia del peronismo revolucionario tuvo que seguir el camino del exilio donde no dejó de trabajar por la caída de los milicos ni un solo día y forjó junto a otros compatriotas, que sufrían la misma suerte, generosas instancias de solidaridad.**

Retornó al país lleno de ganas y se encontró con que el mismo había cambiado demasiado.

Sin embargo no aflojó, recorrió barrios y provincias, hablando con los jóvenes que ansiosos, querían hurgar en sus conocimientos de la historia pasada, la de los años en que otros chicos y chicas estaban dispuestos a entregar todo lo que tenían, incluso su vida, a cambio de que el pueblo pudiera aspirar a vivir mejor.

Dotado de un humor a prueba de balas, y de una ternura que lo emparentaba con el Pueblo, «Cacho» nunca dijo que “no” a la hora de intentar construir una instancia que uniera, sin sectarismos, a los compañeros y compañeras que recurrían a él como referente de una épica indestructible.

Los dolores recibidos en el pasado, las piedras en el camino colocadas por los enemigos de la felicidad de los más humildes, no fueron nada a cambio de lo que tuvo que ver, escuchar y padecer en los años nefastos del menemismo.

A él, como a tantos que abrazaron con pasión la causa del peronismo, Menem les significó algo incluso peor que lo mucho que destruyeron los propios militares en su cruzada fascista y genocida.

La razón es obvia: el ex presidente terminó de desestructurar el tejido social usufructuando las banderas históricas arrojó a la miseria y al espanto a millones de personas.

No resulte impensable que el infarto de «Cacho» en Tilcara tuviera mucho que ver con la rabia e impotencia acumulada al ver cómo se iba desmoronando paso a paso la esperanza surgida tras el retorno a la democracia en el ’83.

No les dio el gusto a quienes lo tentaron con la claudicación: jamás bajó los brazos, reivindicó hasta el último minutos de su vida la gesta de principios que moldeó a la Resistencia y también la solidaridad internacionalista con todos aquellos que luchan contra el imperialismo.

Generoso, abnegado, factor de unidad, combatiente intransigente, irónico e inflexible con quienes cambiaron su alineamiento político por un buen sueldo y un cargo oficial, «Cacho» El Kadri es muchísimo más que una evocación emocionada de quienes tuvimos la suerte de tenerlo como compañero y amigo entrañable.

Veinte años después de tu partida sin aviso, «Cacho» querido, extrañamos tu presencia para lanzar juntos una puteada de bronca por el hambre de –todavía- una buena franja de descamisados o el retorno solapado de los nostálgicos de la dictadura .

Nos seguís haciendo falta «Cacho», sobre todo, en estos tiempos tan raros donde los revolucionarios se confunden con los progresistas y estos con los socialdemócratas.
Por suerte, siempre la tenemos a Esther, tu viejita divina, que nos alienta y mima como lo hacía contigo.

De ella y tu padre, un inmigrante libanés heredaste la dignidad y la coherencia.

Nos hacés falta «Cacho», extrañamos tu sonrisa y tu convocatoria para seguir remando juntos contra la corriente.

Nos acompaña siempre tu señera palabra , tu mensaje de libertad.

Decia Envar el Kadri.: – “Más allá de que ninguno lucha sabiendo cuál es el resultado, mal podríamos adjudicar a los compañeros que lucharon en el pasado los errores que se puedan cometer en estos momentos bajo el nombre de peronismo.

Pero me queda claro que pertenecí a una generación que dio lo mejor de sí por construir un país diferente, mejor, un país donde no haya este panorama de desocupación, pobreza, tuberculósis, paludismo, cólera, enfermedades ligadas fundamentalmente al subdesarrollo”.

  • “Nosotros recurrimos a la violencia en un estado de legítima defensa, porque no nos dejaban otro camino para recuperar nuestra soberanía y el derecho de elegir nuestros gobernantes.”

“Perón mismo daba las órdenes de hacer la resistencia integral por todos los medios y nosotros la cumplíamos”. (1984)

“Perdimos, no pudimos hacer la Revolución.”

“Pero tuvimos / tenemos / tendremos razón en intentarlo”.

“Y ganaremos cada vez que algún joven sepa que no todo se compra ni se vende y sienta ganas de querer cambiar el mundo”

«CACHO» QUERIDO, EN EL DIA DE TU NATALICIO, TODO MI CARIÑO Y EL RECUERDO ENTRAÑABLE DE TU AMISTAD.

¡¡PRESENTE, QUERIDO COMPAÑERO…!!!

¡¡UN INMORTAL POR DERECHO PROPIO..!!!

Nota: La grafía correcta del apellido de Envar es «Kadre», pero erróneamente se ha difundido y generalizado «Kadri»