El 12 de marzo de 1930, Gandhi emprende la conocida como Marcha de la Sal .

La situación no gustó nada al gobierno británico, el cual  encarceló de nuevo a Gandhi con el fin de aislarle para evitar revueltas.

 

El 12 de marzo de 1930, Gandhi emprende la conocida como marcha de la sal con vistas a arrancar la independencia de la India al Imperio Británico. Previamente advierte al virrey de la India que su próxima campaña de desobediencia civil tendrá como objetivo la independencia. Así pues deja su ashram de los alrededores de Ahmedabad, al noroeste del país, acompañado de algunas decenas de discípulos y de un séquito de periodistas.

 

Después de un recorrido que comenzó él solo, pero que a medida que atravesaba los poblados y ciudades, se le iban acercando personas que deseaban realizar el recorrido con él, a pie, de unos 350 km, llega el 6 de abril de 1930 a la costa del Océano Índico. Avanza dentro del agua y recoge en sus manos un poco de sal. Por este gesto irrisorio y altamente simbólico, Gandhi alienta a sus compatriotas a violar el monopolio del estado sobre la distribución de sal.

 

En la playa, la multitud imita al Mahatma y recoge agua salada en recipientes. Su ejemplo es seguido por todo el país. De Karachi a Bombay los indios evaporan el agua y recogen la sal a plena luz del día, desafiando a los británicos. Éstos últimos llenan sus cárceles con 60.000 ladrones de sal indios.

 

Los indios, fieles a las recomendaciones de Gandhi, no se resisten. El mismo Mahatma es detenido y pasa nueve meses en prisión.

 

Finalmente, el virrey reconoce su impotencia para imponer la ley británica. Cediendo a las peticiones de Gandhi, libera a todos los prisioneros y reconoce a los indios el derecho a recolectar ellos mismos la sal.

MOHANDAS KARAMCHAND GANDHI.

 

Nació el duodécimo día de la mitad del mes de Bhadarva, del calendario hindú, que equivale al día 2 de octubre de 1869. hijo de Karamchand Gandhi, y de su tercera esposa llamada Putlibai.

 

Su infancia no fue reflejo de lo que sería su existencia, alocado, introvertido, y pésimo estudiante.

 

Comenzó la carrera de medicina, que no llegó a terminar.

 

Carente de memoria y con graves problemas para desenvolverse con el idioma inglés, prefería la soledad a la compañía.

 

Su familia veneraba al dios Krisna, una de las doce encarnaciones del dios Visnú, dios supremo del hinduismo, siendo su madre la mayor exponente de la religiosidad familiar.

 

Según las costumbres hindúes, Gandhi se casó muy joven, a los trece años, su  padre le buscó esposa y contrajo nupcias con Kasturbai Makanji, hija de un rico comerciante.

 

Gandhi tuvo mucha suerte, ya que su esposa estuvo junto a él durante toda su vida, siendo su más importante apoyo en los momentos más difíciles.

 

Tras la muerte de su padre, el consejo familiar decidió que Gandhi debía de ir a estudiar leyes a Londres, y entre todos se consiguió reunir el dinero necesario para el pasaje y la estancia.

 

Gandhi llegó al puerto de Plymouth el día 28 de octubre de 1888. a la edad de 19 años.

 

Frente al tradicionalismo hindú, Londres representaba el pecado y la extravagancia de occidente, y ante estas tentaciones,  hizo voto de no comer carne, no probar el vino, y no tocar a ninguna mujer.

 

Pasó tres años estudiando derecho, tiempo en el que tuvo relación con el “problema irlandés”, pensando en paralelo en lo que podía ser el “problema indio”

 

“ Si los habitantes de Irlanda se consideran distintos a los ingleses, como quieren que los indios se consideren británicos, siendo aun más distintos”

 

A su regreso a la India, con su título de abogado, la firma DADA ABDULLA & CO.

 

Le ofreció la posibilidad de ir a trabajar a Suráfrica, concretamente a la ciudad de Durban, sede de una inmensa colonia india. Su trabajo era en principio para un año, pero finalmente permaneció en ese país mas de veinte.

 

Mohandas Karamchand llegó a su nuevo destino, lleno de energías, pero pronto descubrió el verdadero problema, la autentica realidad que se vivía en este país, la discriminación absoluta hacia las personas indias y de color en general por parte de los colonos británicos.

 

Dado que Gandhi, poseía un buen trabajo, prestigio y situación social elevada, pretendía vivir de acuerdo a esta, lo cual le provocó más de un altercado con las autoridades.

 

Fue expulsado de un tren por negarse a viajar en tercera clase, ya que el realmente había comprado un billete de primera, amén de otra serie de problemas similares, ante los que no le servía de nada ser abogado, ante todo era un hindú en Suráfrica.

 

Terminado su trabajo en Suráfrica, Gandhi decidió permanecer en este país, ya que consideraba que su labor en pro de los derechos de la colonia india, era realmente importante.

 

Había comerciantes muy poderosos y ricos con  ascendencia india, que no podían caminar por las aceras, era un país en el que había playas para blancos y playas para no blancos, un país donde  estos no podían sentarse en los asientos del tren o en los bancos de la calle.

 

Durante años trabajó para ayudar a esta mayoría de la población pero en minoría respecto a sus derechos, consiguiendo algunos éxitos ante los tribunales, que se convirtieron en grandes victorias para la comunidad hindú.

 

Tales como el hecho de que  Grace Godfrey, fue la primera mujer hindú en sacarse el permiso de conducir en Suráfrica.

 

En 1896 regresó a la India, con el propósito de hablar ante el congreso nacional indio, para recabar ayuda en pro de la causa india en Suráfrica en la que él estaba trabajando.

 

Esta fue la primera vez que el congreso oyó hablar al futuro hombre que les llevaría a la independencia.

 

Ante la inminente primera guerra mundial, el gobierno británico suavizó su actitud para con los indios de Suráfrica, ya que al fin todos eran británicos y de hecho soldados potenciales.

 

Gandhi fue reclutado y sirvió en los servicios auxiliares junto a su esposa, en el hospital Netley de Hampshire.

 

Terminada la guerra regresó a la India, donde fue recibido como un héroe, el gran número de bajas habido durante la contienda entre la población hindú, despertó el sentimiento nacionalista de estos, que hasta ese momento había estado dormido.

 

Durante esa época conoció al poeta Tagore, entablando gran amistad con él.

 

También en esta época recorrió en tren toda la India, intentando conocer la problemática de sus 350 millones de habitantes.

 

Comprendió en estos viajes que no, podía vivir ajeno a las necesidades de sus propios compatriotas, las mismas fuerzas que había sabido imprimir en los surafricanos, era ahora necesaria en su propio país.


Era tiempo de volver a la lucha.

 

Como primer reto para esta nueva época, fue ponerse al frente del nacionalismo indio, y en febrero de 1916, ante cientos de personas, incluido el virrey, el gobierno, el congreso, etc.

 

En la universidad de Benarés, quiso que su voz fuese oída, pronunciando unas palabras que conmocionaron a toda la India, de extremo a extremo, aunque realmente solo se dedicó a decir la realidad.

 

“Cuando venía hacia aquí para estar presente en estos actos, me he visto asaltado por decenas de mendigos que me han hecho enrojecer de vergüenza. He visto la miseria en las calles, la basura amontonada, la pobreza y el hambre. Nosotros celebramos un simple acto mientras millones de indios mueren ahí fuera, esperando que hagamos algo por ellos.

 

Ahora que veo aquí reunidos a los ricos, los poderosos, los afortunados, se me ocurre preguntar si esta es la India que queremos que sea independiente.

 

¿ Es este el pueblo que un día fue el más culto de la tierra? ¿Por qué hablamos en inglés cuando celebramos el nacimiento de una nueva universidad india?…

 

Poderosos príncipes gobernantes, yo os pido que abandonéis vuestros lujos y que compartáis con los pobres cuanto tenéis.

 

Y vos, virrey Lord Hardinge, que habéis venido acompañado de un ejercito de policías temiendo un atentado,¿ qué esperáis si no sabéis dar amor y un sentimiento de hermandad que nos haga esperar lo mejor del pueblo británico?

 

¿ Somos esclavos y miserables y la libertad no nos basta, porque sabéis que no sabríamos que hacer con ella ahora?

Sin embargo, la India renacerá…”

Poderosos, príncipes y gobernantes, se levantaron, pero la inmensa masa estudiantil permaneció en sus asientos, dando nacimiento a la nueva generación de luchadores por la independencia de la India.


Esta nueva generación de estudiantes acababa de encontrar la luz que estaban esperando.

 

Tras este acto, las actividades de Gandhi, se multiplicaron, renaciendo el espíritu de la no-violencia, la desobediencia pasiva para minar la moral del opresor.

 

Gandhi practicaba con el ejemplo, vistiendo el tradicional kadhi de algodón hecho por sí mismo, planteando un desafío al imperio británico.

 

Si 350 millones de indios dejan de comprar la ropa inglesa y se visten con el kadhi hecho por sí mismos, la economía británica se resistiría.

 

El primer gran éxito de Gandhi en la India, fue lograr del gobierno Británico una ley de reforma agraria, pero a la vez fracasó en el intento de eliminar las castas. Miles de años de tradición eran demasiado importantes para las gentes de la India.

 

A comienzos de 1918, se produjo la primera gran huelga general en la India.

 

Los obreros de las fábricas se unieron para protestar por sus salarios. Gandhi, les imploró que se mantuvieran firmes, pero pacíficos, y  así aguantaron durante varias semanas. Cuando las fuerzas de los trabajadores flaqueaban él mismo empezó una huelga de hambre.

 

Ante este hecho, y dado que nadie quería ver muerto a Gandhi, y mucho menos el gobierno británico, el problema se solucionó con la aprobación de un 35 por 100 de aumento.

 

Terminada la 2ª guerra mundial, el pueblo Indio, esperaba su recompensa por su colaboración en la contienda, pero en vez de esto, lo que llegó fue la ley Rowlatt, por la cual cualquier hindú acusado de sedición podía ser encarcelado sin juicio previo, a la vez que severamente castigado.


Gandhi, no tardó en posicionarse ante este abuso, iniciando una nueva huelga general o hartal, que paralizó el país completamente, ante el asombro de los británicos.

 

A finales del mes de marzo  de 1918, varios soldados británicos dispararon contra una manifestación pacífica, matando a 9 manifestantes. Desde ahora Gandhi, se pondrá delante de las manifestaciones, insistiendo en la no-violencia.

 

El 13 de abril  de 1919, el brigadier Reginald Dyer, no esperó a que un grupo de manifestantes le dieran motivos, en una plaza cerrada, ordenó disparar contra las más de 2000 personas que se disponían a oír a los oradores en el festival de Amristar.

 

Murieron 400 personas entre mujeres, niños y hombres, además de 1200 heridos, todas ellas personas inocentes, que no tuvieron escapatoria ni forma de defenderse.

 

Este hecho cubrió de vergüenza al gobierno británico.

 

Este hecho, marcó un punto de inflexión en la lucha de Gandhi.

Resulta difícil imaginarle enfadado, pero realmente lo estaba, por lo cual inició la que sería su verdadera rebelión.

El primer paso era conseguir que los indios se sintieran realmente indios, que rechazasen todo lo proveniente de occidente, negándose a vestir ropas que no fueran hechas por ellos mismos, no viajando en coche, hacerlo siempre a pie, o en tren.

 

Este bloqueo, hizo entrar en crisis a la industria textil de Manchester, pero para sorpresa de todo el mundo, esta se puso de la parte de Gandhi y de su lucha.

En 1922, la llegada a la India de Lord Reading, en calidad de nuevo virrey y la visita del Príncipe de Gales, se produjeron gran cantidad de altercados, hecho este que provocó la encarcelación de Gandhi acusado de instigador, y con la intención de hacerle responsable de todo lo ocurrido en la India en los últimos 10 años.

 

Era el 10 de marzo  de 1922.

 

Fue juzgado por el Juez Broomfield, hombre de grandes principios, y respetuoso con el acusado, llegándose hasta el extremo de levantar al entrar en la sala Gandhi.

 

En este juicio Gandhi tomó su propia defensa, con el fin de admitir todos los cargos contra su persona, ante lo cual el Juez Broomfield, no tuvo más remedio, con la ley en la mano, que imponerle 6 años de cárcel, de los cuales cumplió solo dos.

 

Gandhi fue liberado  en febrero de 1924 regresando a su lucha pacífica.

 

El día 2 de marzo  de 1938 Gandhi inició una caminata de más de 350 kilómetros hasta llegar al mar para poder coger un puñado de sal, ya que este negocio estaba en manos del gobierno inglés, protegido por una antigua ley que de vieja estaba casi olvidada, la cual prohibía a cualquier persona extraer sal sin pagar impuestos a cambio.

 

El camino lo comenzó él solo, pero a medida que atravesaba los poblados y ciudades, se le iban acercando personas que deseaban realizar el recorrido con él, con el fin de provocar de una forma pacífica al gobierno británico.

 

Al final del trayecto, millones de seres convergían hacia el mar, sacudiendo a la India entera.

 

Al llegar al mar, Gandhi, cogió su puñado de sal y alzó la mano, comenzando la verdadera guerra de la sal.

 

En un momento en el que la gran masa de lideres indios se encontraban presos, Gandhi inició su ultimo viaje a Europa, pensando que la situación estaba en un momento límite.

 

Tras un pacto por el cual se decidió  realizar una serie de negociaciones en Londres, en la llamada Conferencia De La Mesa Redonda, la cual resultó ser un fracaso total.

 

La capital del imperio le recibió en un ambiente hostil y un clima muy frío, el cual soportó con sus ropas de algodón. Visitó una fabrica textil que estaba en crisis por su negativa a vestir ropas británicas, en la cual incluso había obreros despedidos, pero sorprendentemente estos le ovacionaron, sin embargo, en las altas instancias, muchos le trataron con evidente desprecio.

 

Tras este viaje Gandhi se dio cuenta de que el imperio británico estaba en franca decadencia, y solo era cuestión de tiempo el esperar que la independencia llegase como una fruta madura.

 

Por estas fechas, en Europa, la presencia de Hitler, hacía presagiar una segunda guerra mundial, y el Reino Unido estaba menos dispuesto que nunca a perder la joya de la corona y todos sus recursos, lo cual supuso un fuerte golpe para las aspiraciones de Gandhi y para la independencia de la India.

 

Durante estas fechas y pese ha haber cumplido ya 70 años, su animo no decayó, es más, se sentía en plenitud de facultades, y provocó un gran revuelo, al hacer formalmente al gobierno inglés una pregunta en referencia a la presencia de la India en la guerra sin haber sido consultado siquiera con el congreso.

 

Esta situación no gustó nada al gobierno británico, el cual para evitar revueltas encarceló de nuevo a Gandhi con el fin de aislarle, pero tras el ataque de Pearl Harbour en diciembre de 1941, los indios se encontraron a las tropas japonesas frente a las costas de la India.

 

Esta situación no gustó nada al congreso indio, ante lo cual el gobierno inglés, ofreció la independencia una vez finalizada la guerra, siempre y cuando estuviesen  de su parte durante la contienda.

 

Esto era, o parecía ser la puerta de la independencia tan añorada por generaciones de indios y por Gandhi.

 

Solo que este, más astuto que los ingleses, y sabedor de sus fuerzas, retó a los británicos convocando una nueva huelga y exigiendo la independencia ya.

 

Esto provocó que Gandhi, así como todos los miembros del congreso indio, pasasen los años de la guerra encerrados en la cárcel.

 

Durante este encierro, murió su esposa, que había permanecido junto a él durante toda su vida, siendo su más importante apoyo.

 

Pese a la renuncia de este al sexo y su más firme voto de castidad durante mas de 50 años.

 

La guerra terminó y el Reino Unido cumplió su palabra concediendo la autonomía  y la creación de un estado soberano.

 

Ante este hecho, la minoría musulmana exigió la creación de un estado musulmán en el norte de la India

 

Este nació con el nombre de Pakistán, produciendo un éxodo masivo entre las gentes de las dos religiones, los musulmanes de la India y los hindúes de Pakistán.

 

El día 15 de agosto de 1947, se arrió por última vez la bandera  británica en la India, era el nacimiento de dos países libres y soberanos. India y Pakistán.

 

Ahora ya Gandhi, se retiró a meditar y a orar, tenía 78 años, y una cabeza completamente lúcida, pero el 30 de enero de 1948, a las cinco de la tarde, cuando salía al jardín de su casa, para rezar, apoyado en el hombro de sus nietas,  un hombre llamado Nathuram Godse, lo saludó en el ritual hindú, en ese momento nadie lo sabía, pero, estaba pidiéndole perdón por el acto que realizaría a continuación.

 

Pistola en mano, descerrajó tres tiros secos a Gandhi, el cual cayó al suelo, diciendo sus últimas palabras

 

“¡ Hey, Rama !”   ( ¡Oh, Dios! )

 

Las mismas que pronunció en Durban cuando le golpearon por primera vez.