CEFERINO: ¡ARGENTINO Y PEHUENCHE!

Claudio Del Plato

Carta de Manuel Namuncurá padre de Ceferino al Diario La Prensa (El 30 de abril de 1908 a los 97 años de edad).

Gentileza de Claudio De Plato cdeplato@yahoo.com.ar

 

CEFERINO: ¡ARGENTINO Y PEHUENCHE!

 

Por Claudio Del Plato

 

¡Compañeros!

 

Carta de Manuel Namuncurá padre de Ceferino al Diario La Prensa

(El 30 de abril de 1908 a los 97 años de edad)

 

“Me es doloroso recordar lo que se tiene por famosa conquista de la pampa, en cuya virtud los míos fueron desalojados de las Salinas Grandes, donde se deslizó mi niñez, viendo dirigir a mi malogrado padre, el general Juan Calfucurá, a cien mil hombres, con quienes combatió heroicamente durante cuarenta años a los chilenos… después… me ausenté llevando el pabellón de la patria, que lo he sabido honrar desde mi juventud, tal vez mejor que muchos que se han titulado patriotas y que no han buscado otra cosa que hacerse propietarios de las tierras…

 

No me quedó otro recurso que remontar a pie las cumbres nevadas de los Andes… me habían puesto fuera de la ley…

 

A pesar de que mi patriotismo no decayó un instante y de que hacía gala de él en suelo extranjero, desde mí llegada a la república de Chile fui objeto de la mayor hospitalidad. …en Villa Rica se me presentaron mil ochocientos soldados… que volvían triunfantes del Perú…

 

Querían que aceptara ese contingente y otros que vendrían luego, para dirigirlos a la conquista de las tierras de que fui desalojado por el ejército argentino.

 

Pero sentí, como buen patriota, que me avergonzaba de oír tales ofrecimientos y los rechacé con toda energía y altivez, declarándome más argentino que muchos de los que se hallaban destacados en la frontera de la pampa y deseaban exterminar a los de mi raza.

 

Entonces resolví regresar solo a mi patria… había guardado silencio hasta ahora, creyendo servir así a los intereses de mi patria, pero he resuelto comunicarlo… en vista de que casi he desaparecido del mundo de los vivos”.

 

Si Manuel Namuncurá se sentía argentino y era pehuenche, ese sentimiento es tan respetable como el del cacique tehuelche Casimiro, que tenía una pequeña bandera argentina que llevaba a todas partes y que presidía todas sus reuniones significando que era argentino.

 

Sentimiento de argentinidad que ambos compartían con Sayhueque, de ascendencia mapuche por su padre Chocorí, y tehuelche por su madre, y que hasta tenía mástil en su toldería y bandera que hacía izar en presencia de militares enviados por el gobierno chileno.

 

Hoy, y por ahora, somos argentinos, mezcla de originarios, europeos, africanos, asiáticos y de Oceanía, y todos somos y valemos igual como hermanos e hijos de un mismo Dios, o de la misma humanidad para quien lo prefiera.

 

Siendo así, ¡qué valor tiene para nuestros problemas nacionales y sociales de esta etapa histórica la reciente aclaración efectuada a La Nación en cartas de Lectores del 24 de Julio.

 

Por el conocido estudioso Rodolfo Casamiquela, acerca de que Ceferino Namuncurá no era mapuche sino pehuenche!

 

Por lo que llevo dicho, me permito discrepar en la atribución de significados especiales a la misma para la comprensión y la solución (… o mejora, por lo menos) de los problemas nacionales, sociales y culturales derivados de nuestro drama –compartido entre todas las etnias- de “ser” argentinos.

 

Por todo esto:     

 

CEFERINO NAMUNCURA

¡ARGENTINO Y PEHUENCHE!