De  “Cada vez hay más generales indígenas en Sudamérica”, reproducimos la parte en la que Rogelio Garcia Lupo refiere al nacimiento del peronismo en 1945.

17 DE OCTUBRE: LA MÁS GRANDE OPERACIÓN DE INTELIGENCIA MILITAR DE PERÓN

Por Juan Jose Salinas

El trabajo de Perón, su actividad antes del 17 de octubre de 1945 como oficial de inteligencia del Ejército, han sido esquivados por amigos y enemigos: nunca explican por qué Perón aparece, a partir del 6 de septiembre de 1930, en todas las grandes empresas en las que estuvo implicado el Estado Mayor General del Ejército.

Gentileza de Bambú PressPrensa alternativ,a políticamente incorrecta.

boletinbambu@yahoo.com

 

17 DE OCTUBRE

“LA MÁS GRANDE OPERACIÓN DE INTELIGENCIA MILITAR DE PERÓN”

En septiembre del 2006, el periodista Juan Salinas publicó una entrevista con un maestro del oficio: Rogelio García Lupo. De ese trabajo, titulado “Cada vez hay más generales indígenas en Sudamérica”, reproducimos la parte en la que el veterano escritor se refiere al nacimiento del peronismo en 1945.

Por Juan Salinas

 BAMBU PRESS

18/10/2007

Rogelio García Lupo es un maestro de periodistas que, a comienzos de los años ‘60, cofundó la agencia Prensa Latina junto a –entre otros– Rodolfo Walsh, Jorge Masetti y Gabriel García Márquez, y cuyas investigaciones, cada vez más centradas en temas históricos, suelen aparecer en Clarín de los domingos.

Siendo un muchacho, García Lupo participó del mítico 17 de Octubre de 1945, cuando nació el peronismo.

Más de seis décadas después publicó Ultimas Noticias de Perón y su tiempo (Vergara, Grupo Zeta)

 – ¿Cómo se te ocurrió escribir este libro?

 – Hace mucho tiempo que persigo las pistas más ocultas y secretas de Perón, con la idea de iluminarlo desde otro ángulo, lo que veo que también está interesándole a otros historiadores.

Tanto la historia oficial del peronismo como la hecha por sus enemigos, dejaron congelados una cantidad de temas que nunca más se movieron.

El trabajo de Perón, su actividad antes del 17 de octubre de 1945 como oficial de inteligencia del Ejército, han sido esquivados por amigos y enemigos: nunca explican por qué Perón aparece, a partir del 6 de septiembre de 1930, en todas las grandes empresas en las que estuvo implicado el Estado Mayor General del Ejército.

Desde ser el Jefe de Operaciones del golpe militar de Uriburu en aquella fecha, pasando por su condición de enlace con el comando militar del Paraguay durante la Guerra del Chaco –una misión de enorme importancia–, su actividad como agregado militar en Chile, y como observador en Italia.

No fue casual que Perón estuviera en Francia cuando los alemanes la invadieron.

En fin, había una cantidad de historias que no me cerraban, y me puse a estudiarlas, en principio, para poder cerrarlas en mi propia cabeza.

Y luego empecé a escribirlas, como fatalmente ocurre con quienes vivimos de escribir historias.

Así nació este libro, que se ocupa del período de 15 años que va desde 1930 a 1945 y culmina con la que para mí fue la más grande operación de inteligencia militar de Perón: el 17 de Octubre.

 – No sólo participaste de aquella jornada memorable sino que incluso eras amigo de su único muerto, el joven Darwin Pasaponti, que, como vos, era militante de la Alianza Libertadora Nacionalista…

 – Así es. Estuve ahí. Tuve la suerte de asistir al parto del peronismo. 

– ¿Cómo llegaste a la conclusión de que fue una operación de inteligencia militar?

¿No fue, acaso, la reacción casi espontánea de la clase obrera?

¿Acaso no fueron los trabajadores de la carne de Ensenada y Berisso los primeros en ganar la calle?

 – No digo que haya sido sólo una operación de inteligencia, pero sí que fue sobre todas las demás cosas el resultado de una gran operación de inteligencia militar.

Porque, jaqueado por los Estados Unidos a causa de su neutralidad o simpatía pro alemana durante la guerra, el Estado Mayor del Ejército aceptó el proyecto de Perón de oponer a esa presión extraordinaria, la presión de las masas movilizadas.

Objetivo que se logró… lo que fue una cosa extraordinaria… y la culminación de una carrera de agente de inteligencia de 15 años.

 – Según coinciden sus biógrafos, a partir del 8 de octubre de 1945 (fecha en la que, según la Historia Oficial, cumplía 50 años y en la que renunció a la Vicepresidencia, el Ministerio de Guerra y la Secretaría de Trabajo y Previsión Social) y hasta el 17, primero refugiado en una isla del Tigre y después bajo arresto en el Hospital Militar, Perón estaba resignado al retiro…

 – Sí, pero eso me parece secundario.

Perón era un ser humano, y me imagino el stress que debía sufrir: él conocía toda la historia y la responsabilidad debía abrumarlo.

En mi libro cito la correspondencia de Victoria Ocampo con el escritor francés Roger Caillois que era su amigo y amante.

Callois esta en París y Victoria Ocampo le escribe en agosto de 1945.

Le dice que hay que insistir en llevar a Perón ante el Tribunal de Nüremberg.

Y que quien la impulsaba en esta dirección era nada menos que el embajador de Francia, que era el decano del cuerpo diplomático.

O sea que lo que venía para el ejército argentino era muy grave.

Porque no se trataba sólo de Perón: había un conjunto de generales y coroneles que estaban en la mira de los Estados Unidos.

Pero, para empezar y sentar precedente, las potencias occidentales analizaban llevar a Perón al Tribunal de Nüremberg.

La única manera de frenar la inclusión de la Argentina en el paquete de represalias que se preparaba era producir una conmoción que diera lugar a un nuevo escenario político: un paisaje favorable a las reivindicaciones obreras.

Recuerdo que en esa época en la calle se decía que en los actos políticos participaban soldados conscriptos con ropas civiles, algo que ahora estimo muy probable que fuera cierto.

Porque fue entonces cuando se produjo el enfrentamiento de la rama pro británica del Ejército con su sector más duro y consistente, que había simpatizado con Alemania.

Y ahí fue que Perón realizó la hazaña de poner a las masas en la calle y frenar con ellas esa fortísima presión.

 – Algunos historiadores sostienen que para entonces Perón ya había llegado a un pacto de no agresión con los ingleses…

 – Es muy probable porque Inglaterra tenía una negociación permanente con la Argentina.

Si alguien podía dispensar a la Argentina del cargo de “colaboración con el Eje” era Inglaterra, que estaba decidida a no perder el abastecimientos de alimentos argentinos, lo que hubiera ocurrido si la Argentina entraba en guerra contra Alemania.

Porque Alemania se hubiera puesto a hundir los barcos argentinos con sus submarinos, su especialidad.

En la neutralidad argentina, Alemania e Inglaterra estaban de acuerdo.

– ¿Qué papel tuvo en esta historia el GOU, la logia que integró Perón desde antes del golpe militar del 4 de junio de 1943, que derrocó a Ramón Castillo, un presidente conservador y pronazi que había sido el elegido fraudulentamente?

       El GOU es, en gran medida, un mito.

Una gran creación de inteligencia.

Perón dijo una vez en público algo así como “Tenemos todos los oficiales que nos interesan, y lo que no nos interesan no están con nosotros”.

Con lo cual un montón de oficiales deben haberse preguntado “Pero yo ¿qué soy? ¿el hijo de la pavota?

Tengo que entrar en esa organización”.

Lo cierto es que cuando iban “entrando”, descubrían que en realidad la organización ya ha sido disuelta.

Una genialidad de Perón.

JS/

NOTA DE LA NAC&POP: Rogelio García Lupo ha sido un maestro de periodistas que, a comienzos de los años ’60, cofundó la agencia Prensa Latina junto a -entre otros- Rodolfo Walsh, Jorge Masetti y Gabriel García Márquez, y cuyas investigaciones, cada vez más centradas en temas históricos, solian aparecer en Clarín de los domingos. Siendo un muchacho, García Lupo participó del mítico 17 de Octubre de 1945, cuando nació el peronismo. Más de seis décadas después publicó Ultimas Noticias de Perón y su tiempo (Vergara, Grupo Zeta) (CAUSA POPULAR)